¿Lees en digital? Esta promoción te interesa.

Primer Especial Navidad Jera Romance Digital, para las amantes de los libros que no pesan(1) ;)

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“Todo llega en esta vida; solo hay que saber esperar”, dice un refrán, y yo, que tengo un máster en Paciencia, hice de él mi mantra personal hace mucho tiempo.

Ese momento ha llegado. O sea, la espera ha acabado :)

Hoy inauguro el primer Especial de Navidad dedicado a mis libros digitales, y lo hago poniendo a tu disposición todos los títulos de la Serie Moteros(*), los de la Serie Sintonías y El último mejor lugar con un 33% de descuento sobre el precio de venta. ¡Toma ya!
(*)Esta promoción no es aplicable al último título publicado de la colección, Los moteros del MidWay, 1 que pertenece a la serie Extras Serie Moteros.

Al igual que sucede con los especiales impresos, los digitales tienen ventajas (además del precio de oferta). A saber:

  1. poder pagar por tarjeta de crédito o con tu saldo de Paypal, en ambos casos a través de Paypal, y
  2. poder descargar el ebook en formato .mobi Kindle, en formato .epub… ¡o en los dos por el mismo precio! Ya no tienes que molestarte en convertir los archivos; descargas los dos, los transfieres a todos tus dispositivos, sea un Kindle Fire, una Tablet o un Ipad, ¡y a leer!

¿Cómo? ¡Muy fácil! Mira:

Entra en la tienda de Jera Romance, selecciona el ebook que desees pinchando la portada, y benefíciate de un 33% de descuento usando el siguiente cupón:

XMAS2017

Más fácil, imposible. ¡Aprovecha!

Esta promoción expira el 06/01/18 a las 23.59 horas.

TIENDA DE JERA ROMANCE

Preguntas frecuentes sobre cómo comprar en la Tienda de Jera Romance.

(1) ¿Has visto qué subtítulo? No lo cuentes por ahí, pero ¡es mi pequeñita venganza para cada vez que he escuchado eso de que los libros digitales no huelen a libro! Añadiría que de momento porque la tecnología avanza rápido (¡cualquier día podremos comprarlos con aroma a bacon!), pero vale, “acepto pulpo como animal de compañía”. Los ebooks no huelen a libro, pero tachán…. ¡tampoco pesan! Y eso es algo que se agradece mucho a la hora de cargar la lectura en la mochila, ¿a que sí? Que me lo digan a mí que siempre tengo entre 3 y 4 libros en lectura al mismo tiempo :)

 

Princesa en AppleStore,Barnes&Noble, Sony, Kobo y Diesel. Empezar el año con alegría — III

Más escaparates virtuales para mi Princesa

Siempre he creído en el libro digital. Estoy convencida de que es el futuro por innumerables razones, y si me sigues desde mis inicios en la blogosfera sabes que fui de las primeras autoras en hacer que mis libros estuvieran disponibles en papel y en digital simultáneamente. Entonces, no existía más opción (decente) que Lulu.com (luego, en España, nació Bubok); ahora… hay un auténtico mundo de posibilidades -específicamente creado en torno a los formatos descargables- que seguirá creciendo a medida que más personas descubran las enormes ventajas del libro digital.

Así que hoy es un día especial para mí, porque hoy he añadido otras cinco IMPORTANTISIMAS tiendas online a mi lista de librerías que ofrecen Princesa: (pincha sobre las imágenes para ir a la ficha de la novela en las respectivas tiendas)

Y ahora, pongo rumbo hacia las grandes tiendas virtuales españolas. A ver qué nuevas sorpresas puedo darte :)

Novela romántica: el futuro digital del género – V

Sobre Zafiro Ebooks, B de Books… y Amazon, claro.

Han pasado casi cuatro años desde que publiqué el primer post de esta serie y fíjate cuánto han cambiado las cosas en el mundo romántico digital español; desde hace tiempo, no sólo podemos adquirir en versión electrónica buena parte de las obras de autoras españolas publicadas originariamente en papel, sino que desde noviembre pasado, contamos con un sello romántico que publica exclusivamente en digital: Zafiro (Planeta), con cinco títulos publicados que van de los 0.99 a los 4,99€, y B de Books  (B, antes Ediciones B) que es su sello “exclusivamente digital” y que, de momento, en romántica ofrece la mayoría de los títulos a 5,49 €.

Se trata de dos buenísimas noticias para autoras y aficionadas al género que, sin embargo, hay que reconocer que han venido forzadas por la llegada a España de Amazon, el emporio de Jeff Bezos. De esto, precisamente, habla el artículo “Guerra abierta por el precio del libro” publicado por El País el domingo 8 de enero pasado, que puedes leer aquí.

No entraré en detalles sobre lo que dice el artículo, pero sí te diré que al acabarlo me quedé con una sensación rara. Contiene opiniones de gente que se supone que entiende el mercado del libro, conoce su evolución, e imagino, cuenta con suficiente información para pronosticar, con más o menos acierto, hacia dónde se dirige. Y, sin embargo, las opiniones son dispares, y desde luego, la mayoría de ellas no se acercan siquiera remotamente a lo que yo pienso. Es como si hablaran un idioma distinto del mío… O vivieran en un planeta distinto, con realidades diferentes.

Fue pocos días después, leyendo (con bastante retraso) algunas de las tantísimas críticas suscitadas por las manifestaciones de Lucía Etchevarría en FB acerca de que dejaría de publicar durante una larga temporada debido a la piratería de sus obras por internet, que tuve la ocasión de confirmar que esa sensación de la que te hablaba en el párrafo anterior la experimenta más gente, y que, efectivamente, hay dos mundos diferentes compartiendo tiempo y espacio en el ámbito editorial; el viejo y el nuevo. Te recomiendo que leas  esta entrada del escritor Hernán Casciari, editor de la Revista Orsai. Es sumamente esclarecedora.

Más sobre novela romántica y el futuro digital del género en estos enlaces:

https://patricia-sutherland.com/2010/12/22/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-%E2%80%93-iv-y-una-anecdota/

https://patricia-sutherland.com/2010/04/14/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-iii-2/

https://patricia-sutherland.com/2008/08/27/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-ii/

https://patricia-sutherland.com/2008/04/02/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero/

 

Princesa en Amazon para Kindle. Empezar el año con alegría — II

Princesa se ha lanzado a recorrer el vasto mundo digital y ha empezado el 2012 a lo grande; disponible en Amazon para Kindle.

Esta entrada sí que era la que estaba programada para inaugurar el año en el blog :)

Cedió su lugar en la programación más que gustosa a la que finalmente hizo los honores de saludarte el año nuevo, Princesa en los Top Ten, pero ahora le toca el turno.

Amazon es mi “librería online” favorita. Desde hace la friolera de diez años me ha suministrado la mayoría de mis lecturas impresas cuando no existían los lectores digitales, y desde que creó una versión para PC del Kindle, también parte de mis lecturas digitales. Jamás he tenido una incidencia con un envío o con una descarga así que cuando entro en Amazon sé que todo será sencillo, rápido y eficiente. Me gusta visitar su web, pasar tiempo curioseando novedades o leyendo los comentarios que hacen los visitante de obras que me interesan, y por supuesto, comprar. Creo que ofrece una buena experiencia de compra a sus clientes.

Con semejantes “antecedentes” seguro que no te extrañará saber que he tenido al emporio de Jeff Bezos en mi punto de mira desde el mismísimo día que publiqué Princesa. La espera ha sido larga (al menos, para mí) pero el 28/12/11 pude, al fin, ponerle el rótulo “objetivo conseguido” a la primera fase de mi proyecto ‘amazoniano’; que Princesa estuviera disponible en versión Kindle en Amazon.com y todas sus filiales mundiales.

Así que si aún no has tenido ocasión de conocer a Dakota, que sepas que además de frecuentar estas librerías, también puedes encontarlo aquí :)

Amazon España

Amazon USA

Amazon UK

Amazon Alemania

Amazon Francia

Amazon Italia

Ah, y ya puestos… ¿cómo no iba a tener mi página de autora en territorio Amazon? ¡Pues claro que sí! ¿Quieres verla?

Aquí la tienes.

Ahora, a por la segunda fase: que Princesa esté disponible también en papel a través de Amazon. ¡Yupi!

Novela romantica : el futuro digital del género – IV, y una anécdota.

El pasado domingo 19 de diciembre, El País publicó un artículo dedicado a la novela romántica en formato digital, que me gustó leer porque corrobora lo que muchas aficionadas al género y a los libros digitales creíamos, a pesar de todas las reticencias que el sector editorial mostraba hasta hace muy poco.

La novela romántica en formato digital crece saludablemente, y eso que los precios en España no son precisamente “de oferta”. Como apunta Eva, de Autoras en la sombra, pedir 16€ (o más) por la versión digital de una novela que impresa cuesta 18€ no es un ahorro significativo. Mucho menos, si no estás acostumbrada a leer en un ebook. Pero sin duda, la posibilidad de acceder inmediatamente a la novela que estás buscando, favorece la decisión de hacer clic en el botón “comprar”. En mi caso, sin duda, así es.

Con montones de títulos disponibles en versión digital a través de Amazon.com, Libranda, Todoebook, y más recientemente,  Nookbook de Barnes& Nobles (¡todo el catálogo de Vestales está allí!) las lectoras y escritoras del género estamos de parabienes. Si sumamos la oferta de las autoras digitales independientes… ¡tenemos todo un universo romántico para llevar en el reader! Un universo que podría crecer exponencialmente si, como dice Irene Muzas Calpe, la editora de Versátil, las versiones digitales empezaran a explotar las posibilidades del ebook y añadieran color, sonido e imágenes a las historias ¿te lo imaginas? Sería fantástico. Bueno, pensándolo bien, sería mucho más que eso: dotaría a la versión electrónica de una obra de una cualidad única, no aplicable a su versión impresa. El libro convencional tiene el tacto y el aroma del papel; el digital tendría todos los añadidos multimedia disponibles ahora, y en el futuro. ¡Qué maravilla!

Aquí te dejo el enlace a la versión online del artículo “El ‘ebook’ se pone rosa”, de Carmen Mañana.

¿Y qué hay de la “anécdota” a que me refiero en el título de esta entrada?

Te cuento.

Cuando leí el artículo (la versión impresa en el El País del domingo) no reparé en el gráfico que utilizaron para ilustrarlo. Me quedé con la hoja del periódico, que pensaba usar de referencia para escribir esta entrada. Fue cuando me puse a escribirla, un par de días más tarde, que presté atención al gráfico: un reader color rosa que muestra un texto en la pantalla. A medida que lo iba leyendo, pensaba en lo familiar que me resultaba… Hasta que, de pronto, caí en la cuenta… “¡Coñe, ésto es mío!”

Es la adaptación de un fragmento  (apenas han cambiado los nombres propios y unas palabras) de este extracto (lo he marcado en amarillo), que corresponde a un capítulo de la segunda de mi Serie Sintonías, Primer amor.

El gráfico también aparece en la versión digital del artículo, sobre la columna derecha, e incluye un botón que te permite ampliarlo para poder leerlo mejor.

¡Qué impresión descubrirme allí!
¿Contará para decir que he salido en “El País”? :)

Para leer las entradas anteriores de esta serie, pulsa los enlaces:

https://patricia-sutherland.com/2010/04/14/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-iii-2/

https://patricia-sutherland.com/2008/08/27/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-ii/

https://patricia-sutherland.com/2008/04/02/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero/

La novela romántica en español y sus autoras digitales.

En su mayoría latinoamericanas, prolíficas, muy activas a la hora de promover su trabajo, y sus obras sólo están disponibles en versión electrónica: son las autoras digitales de novela romántica en español.

 

Me gustaría poder decir que la idea de conocerlas y familiarizarme con su trabajo fue mía. Habría sido lo más lógico: soy escritora, fan de los libros digitales, y a más inri, tengo este blog relacionado con el género romántico, lo cual me exige “husmear” por el ciberespacio para mantenerme al día. Pero, la verdad sea dicha, fue una lectora que pasó por aquí y me dejó un comentario, la que encendió mi interés. Sucedió hace varios meses y  aquí está la “prueba del delito”: es el tercer comentario de la entrada.

Durante el verano me dediqué a indagar sobre el tema, visité sus rinconcitos en internet, leí comentarios y recomendaciones de las lectoras… y tengo que decir que la sorpresa ha sido mayúscula. Algunos de sus blogs me dejaron con la boca abierta. Recibes a raudales la desbordante creatividad de la que muchas de estas autoras hacen gala no sólo a través de las palabras, también de las imágenes, de los sonidos, del color… Y si eres escritora y sabes lo que supone escribir/diseñar/etcétera para dar a conocer tu auténtico trabajo (o sea, tus libros y escritos) comprendes el inmenso esfuerzo y la gran dedicación que hay detrás. La mayoría son verdaderas bloggers -muy activas y disciplinadas-, que siempre están publicando algún extracto, capítulos, noticias u organizando algo: concursos, encuestas, premios… Mantienen con su audiencia una intercambio fluído, y en fin, por decirlo de un modo muy español, se lo curran a fondo.

Si aún no las conoces, te invito a hacerlo. Te sorprenderán.

Las encuentras aquí, en mis Conexiones Románticas, en un apartado especialmente dedicado a ellas.

Libranda, segundo acto.

A escasos días de que el catálogo de Libranda incluya al fin los 2.000 títulos prometidos para su primera fase, la plataforma digital que reúne a los grandes de la edición en España continúa sumando opiniones desfavorables.

Al debate sobre los derechos de autor, la territorialidad de esos derechos que reproducen el patrón del libro impreso, y los préstamos de libros entre lectores a los que me referí en este post, ahora se suman los derechos de traducción y la opinión de algunos libreros acerca de su futuro en el negocio digital.

En  este artículo del Club de Traductores de Buenos Aires, que lleva un título muy gráfico, se explican con claridad las repercusiones del actual planteamiento digital para el gremio de traductores: son casi tan malas como las de los autores.

Y en cuanto a la posición de los libreros, que recoge Alberto Ojeda en este artículo de El Cultural, hay opiniones para todos los gustos, pero en ningún caso son optimistas. Y es así, aunque el presidente de Cegal (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros) haya manifestado que “la preocupación era mayor hace dos años. La figura del librero en el canal de venta se respetará, aunque entren nuevas operadoras en el negocio, como librerías digitales sin una sede física. Además, se prevé que en los próximos cinco años el porcentaje de venta de libros electrónicos oscile entre el 3% y el 5%, por lo que la mayor parte del negocio lo conservará el libro tradicional de papel”. (O quizás precisamente por eso; la lectura entre líneas de sus declaraciones, al menos a mí, no me suenan nada prometedoras… y eso que no tengo una librería).

A todo lo anterior hay que sumar que la agente literaria Carmen Balcells no participa en este proyecto, ya que el año pasado creó una entidad cuya misión es vender los derechos digitales de sus autores. ¿Qué significa ésto? En primer lugar confirma el hecho de que el tratamiento de los derechos digitales bajo Libranda no resulta económicamente rentable a los autores, y por extensión, tampoco a sus agentes. En segundo lugar, de partida deja fuera de la plataforma digital las obras de autores de la importancia de Gabriel García Márquez e Isabel Allende, entre muchísimos otros.

Como usuaria -y fan incondicional de las ventajas- del libro electrónico estoy ansiosa por ver de qué manera  Libranda me facilita el acceso a libros digitales en castellano que ahora sólo puedo comprar en impreso. Dos mil títulos me parece una oferta muy escasa y el ahorro respecto del papel no me impresiona. Quiero decir que mi decisión de compra no estará basada en lo atractivo del precio, sino más bien en la inmediatez que proporciona pagar y descargar. Sin embargo, como creo que el movimiento se demuestra andando, esperaré a que Libranda empiece a andar para hacer una valoración final. De momento, es poco más que una web con la mayoría de sus secciones “en construcción”.

Libranda une en una plataforma digital a Planeta, Santillana y Random House.

Con 5.000 títulos de partida, arranca este mes Libranda, la gran plataforma digital de venta de libros en español, el 80% de la cual está representada por el Grupo Santillana, Random-House Mondadori y Planeta, impulsores del proyecto. Preveen que más editoriales se sumen al proyecto, además de las que lo han hecho hasta el momento: SM, Wolters Kluwer España, Grup 62 y Roca Editorial.



De la noticia recogida por El País en  este artículo, resumo algunas de las características del funcionamiento de Libranda:

  • A través de esta plataforma, las editoriales facilitarán la descarga de sus títulos.
  • Serán las librerías con tecnología adecuada las que los venderán al público, ya que las editoriales no venderán directamente al comprador.
  • Los lectores accederán a los títulos a un precio rebajado en torno al 20%-30% (en relación al precio del libro impreso), aunque ésto dependerá de si finalmente se aprueba un IVA del 4%, o si, por el contrario, el IVA de las descargas queda en un 18% como exige la Unión Europea.
  • Los autores que antes se llevaban el 10% del precio final por derechos de autor, en el ámbito digital pasarán a cobrar entre un 20 y un 25% del precio neto final.
  • Planean desarrollar sistemas de suscripción, concretamente modelos de pay per view.

La noticia que en general “suena” bien, excepto a distribuidores e impresores que se quedan fuera del negocio, no menciona temas como:

  • el préstamo de libros entre lectores, que la plataforma parece haber limitado a 6 para el caso del lector comprador, y a ninguno para el caso del lector que haya recibido el libro en préstamo.
  • que mientras los derechos se incrementan para el autor, éste sacrifica los adelantos ya que los derechos digitales se están cediendo sólo al editor de la obra impresa.
  • que los derechos digitales parecen estar vendiéndose con las mismas limitaciones territoriales que los de las obras en papel.

De éstos y otros asuntos interesantes relacionados con Libranda, encontrarás más información en esta entrada -y los comentarios a ella- de José Antonio Millán.

Novela romántica: el futuro digital del género – III

Desde finales de marzo, es posible comprar las versiones Kindle (digitales) de novelas románticas de autoras consagradas, sin necesidad de tener el lector Kindle. Amazon distribuye el software para pc y para Iphone e IPod Touch, gratuitamente.

Fue recibir el mensaje y pinchar el enlace de descarga. Así, sin pensármelo dos veces. Soy compradora habitual de Amazon porque me gusta leer los libros en versión original, pero desde que ofrecen también las versiones digitales para Kindle -que te permiten hacerte con el libro de forma inmediata y bastante más económica-, un sistema tan rápido, eficaz y cómodo como el que ha conseguido implementar Amazon para distribuir mundialmente libros impresos, ya no me parecía ni tan rapido ni tan cómodo. Eficaz, sí :-)

Del lector de Amazon me gusta todo, excepto el precio, por eso nunca me decidí a comprarlo. Sólo vale para las versiones digitales que compras en su tienda, y aunque su lista de títulos disponibles en inglés es bastante extensa, prácticamente no hay versiones Kindle en español. Ahora, si crean una versión de software para usar con Ipad -existe para Ipod, pero no me resulta cómodo leer en una pantalla tan pequeña- mi felicidad (digital) será completa.

Diez minutos después de haber descargado el programa, ya había comprado mi primera versión Kindle (en inglés) de un libro que no conseguí encontrar impreso en castellano: Indómito de Elizabeth Lowell. Pensar que hace un par de semanas me recorrí tres mega-librerías buscándolo, y acabé acalorada (nunca aciertan con la temperatura de los locales comerciales, ¿no?), con dolor de pies y sin el libro, y la operación completa por Amazon -descarga incluída-, me tomó poco más de dos minutos y una tercera parte del dinero que me habría costado comprarlo impreso. Sin añadir que no tuve que moverme de la silla. Pensé que realmente, no había punto de comparación, y hacerlo me hizo caer en la cuenta de me he aficionado a los libros digitales en los últimos meses; leo bastante no ficción, y la mayoría de mis compras del 2008 en adelante, han sido electrónicas. Con Kindle tengo claro que mis lecturas de ficción seguirán la misma tendencia: hay más de dos mil títulos disponibles del género romántico.

Es más, en España aunque con lentitud y cautela, empieza a haber editoriales que al igual que Harlequin, ofrecen versiones digitales de sus títulos impresos.

Hace un par de años cuando abordé el tema aquí y aquí, decía que no creía que los libros digitales compitieran con los libros impresos, que en todo caso, serían complementarios. Hoy sigo opinando lo mismo, pero con salvedades. Han sucedido cosas desde entonces, además de la crisis: los lectores son más baratos, los libros digitales también, y hay una amplia oferta para la cual ni siquiera necesitas lector; te descargas el Adobe Digital Reader, que es gratuito, y en minutos estás leyendo la novela que te acabas de comprar. Añade a esto el innegable ahorro de espacio y la posibilidad de decidir si el libro te interesa lo bastante como para invertir en una versión impresa (¿realmente, cuántos libros de los que llenan tus librerías habrías comprado en impreso si antes hubieras podido leerlos digitalmente? En mi caso, un escasísimo 40%), y las ventajas se disparan. También las cifras de ventas del ebook en Estados Unidos durante 2009; mientras las ventas del libro impreso mostraron un ligero declive, las ventas de ebooks crecieron un 176.6% según este artículo de febrero de este año, publicado por Publishers’ Weekly.

Y tú ¿qué tal te llevas con libros digitales?

Sobre escritores, páginas en blanco y el síndrome burnout

empty_pageNormalmente no le habría prestado mayor atención a otro artículo relacionado con la famosa página en blanco del escritor, o con el síndrome de marras. Si alguna vez estuve bloqueada o quemada, la verdad, no me acuerdo así que lo más probable es que lo atribuyera a la falta de sueño o a los cambios bruscos de tiempo, y no le diera importancia. Pero me hizo gracia el título Cinco cosas a hacer cuando tienes el síndrome burnout del escritor. “¿Síndrome ‘estoy quemado’?”, pensé, “Já, eso no existe en mi diccionario”… (1)

Y resultó que justamente así comenzaba el artículo. La autora, Bobbi Linkemer, es editora, coach literario y ghostwriter. Ha publicado 14 libros y tiene a la espalda cuarenta años de experiencia como escritora profesional. Desde su juventud ha sido una adicta a la escritura, una adicción de la que dice nunca se ha rehabilitado, y aun así, admite que se ha sentido “quemada, agotada y bloqueada” en varias ocasiones. Así que, por eso de que “cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”, decidí continuar leyendo.

Realmente, Bobbi ofrece una perspectiva algo diferente de lo habitual que he leído sobre el tema. El artículo estaba incluido entre varios de otros escritores, en una publicación electrónica y aunque lo he buscado en la web de la autora para poner el enlace, no he podido encontrarlo. Así que resumo (y comento) abajo los puntos centrales:

1. Nunca digas nunca: esto es aplicable a todas las cosas en la vida. Es la palabra que con toda seguridad te hará la zancadilla, ya que no es posible saber qué nos deparará la vida o de qué manera nos sentiremos cuando nos toque enfrentarnos a algo inesperado.

 “Nunca” y “siempre” son palabras que no me gustan. Las uso cuando escribo ficción por su carga dramática, pero en lo personal las encuentro demasiado definitivas. Ambas llevan implícita una rigidez antinatural con la que no consigo identificarme. La vida es cambio. Empezando por nosotros mismos, nada permanece inalterable. La supervivencia pasa necesariamente por la adaptación.

En el aspecto profesional el e-publishing nos ofrece un ejemplo claro. Hace seis o siete años publicar una obra electrónicamente se consideraba una opción de cuarta categoría, para muchos escritores ni siquiera eso. Era un “nunca” definitivo. Recuerdo perfectamente el revuelo que se organizó entre escritores de élite y público en general cuando en 2003 Cory Doctorow publicó una versión digital (de descarga gratuita, por supuesto) bajo licencia Creative Commons de su novela de ciencia ficción “In and Out the Magic Kingdom” al mismo tiempo que salía al mercado la versión impresa. De hecho, tengo en mis archivos un artículo de aquella época escrito por un editor norteamericano, en el que dice lisa y llanamente que publicar digitalmente, no es publicar. Tan solo seis años más tarde, el pasado 14 de octubre, el periódico El País abrió su sección de Cultura con este titular: “Francfort se rinde al libro electrónico”. El subtítulo es así de taxativo: “El “e-book” ganará al soporte tradicional en 2018. Un 25% del negocio será digital en dos años. Los editores españoles toman posiciones”.

“Nunca” ya está aquí, con todo lo que traerá aparejado en torno a los derechos de autor y las condiciones en que se venderán las obras digitales y cómo nos afectará.

2. Admítelo. Estás cansada. Estás harta de hacer lo que haces. Odias a tu jefe/editor/cliente. Estás desmotivada. Eres escritora y estás bloqueada […]. La cuestión es, no lo niegues ni forcejees con ello. Detente, y toma consciencia de lo que está sucediendo en tu interior. El cuerpo no miente, y si está haciendo un nudo contigo, existe una razón.

 No estoy harta de hacer lo que hago ni odio a mi jefe/editor/cliente, ni mucho menos, estoy desmotivada o bloqueada. Pero soy mujer, y como la mayoría de mis contemporáneas “me enchufo” por la mañana y “me desenchufo” por la noche, de modo que sí he sentido los efectos del cansancio y en mi caso, con admitirlo no fue suficiente. Mi problema es que me apasiona lo que hago, y me cuesta parar. Así que además de reconocer que mi cuerpo estaba pidiendo a gritos que rebajara la marcha, tuve que implementar algunas medidas de emergencia. Entre ellas, hay una que me está dando muy buenos resultados: he programado el escaneo del antivirus para que se lance a una hora determinada cada día. Consume tantos recursos del sistema, que si aún estoy dándole a las teclas cuando empieza, tengo que dejarlo sí o sí porque todo se vuelve irritantemente lento.

3. Que no cunda el pánico. Cuando te sientas quemada, cansada, que estás escribiendo de forma mecánica o que estás demasiado bloqueada para intentarlo siquiera -y alguna vez te sentirás de esta manera-, tómate un recreo […] Lee un libro, relájate frente a la televisión, pon tu CD favorito, limpia el suelo, arregla tu coche, haz yoga o taichi o karate. Haz cualquier cosa, menos escribir.

4. Sé consciente de que se te pasará. Aún eres una escritora, de hecho, una buena escritora. No has perdido tu talento ni la pasión por escribir […] Sé como los taoístas: deja que fluya. No te torturas tanto cuando tienes la gripe ¿por qué hacerlo con este malestar pasajero? Ponlo a cuenta de una fase temporal, y sigue adelante.

 Creo que 3. y 4. van de la mano. Muchos tendemos a pensar -especialmente, las mujeres- que el mundo -nuestro mundo- se derrumbará si no estamos ahí dando el callo, y asegurándonos de que todo marcha según lo previsto. La realidad, mal que nos pese :-), es bastante menos dramática. La clave está en concedernos el tiempo y el espacio suficiente para aprender a ver las cosas con la mayor perspectiva posible, y sin duda empezar por serenarse y tomar conciencia de que sea lo que sea, pasará, es un buen comienzo. Sí, ya sé, no me lo digas… ¡Jolines, cómo cuesta! 

5. Piensa en ello detenidamente. Si es serio, si es contínuo, si es doloroso y se resiste a irse, es posible que necesites hacer algo más al respecto que distraerte viendo una película o yendo a patinar. Es posible que necesites considerar detenidamente qué está sucediendo y si en verdad es hora de cambiar de actividad […].

 A veces idealizamos nuestros propios sueños sin darnos cuenta y sólo vemos de ellos lo positivo, lo atractivo. Una antigua amiga de mis padres soñaba con retirarse a vivir a las afueras de la ciudad, en una gran casa de campo. Había crecido en una pero por requisitos de su profesión acabó convertida en una urbanita con un piso pequeño del que no veía la hora de irse. Finalmente lo consiguió: cuando le llegó la hora del retiro, se construyó una preciosa casa de tres plantas en un pueblo tranquilo y allá que se fue. Hace algún tiempo hablé con ella por teléfono. “¿Qué tal tu casita?” le pregunté. “Si hubiera pensado en el trabajo que me daría mantenerla, le habría quitado dos plantas a mi sueño”, me respondió ella con resignación.

La profesión de escritor, como todas, también tiene su lado inconveniente. La “página en blanco”, las cartas de rechazo, la indiferencia con que a veces se trata un manuscrito en el que has invertido meses de trabajo, las (malas) críticas… son parte del territorio del escritor. Constituyen la otra cara del sueño de “publicar”, una cara que puede llegar a convertir algo apasionante en una tortura si no se maneja adecuadamente. Como dice el refrán, “cuando coges el palo, coges las dos puntas”.

Si quieres echar un vistazo a la web de esta escritora, está aquí.

Nota: ¡Lo encontré! La versión original del artículo es esta (en inglés).
 
(1) En parte es cierto que no constaba en mi base de datos :-) ¿Sabías que el síndrome burnout o lo que vulgarmente se conoce como “estar quemado” es, efectivamente, un síndrome con sus correspondientes síntomas psico-físicos perfectamente definidos? Yo acabo de enterarme. Más información sobre eso aquí.