mis lecturas recomendadas

Mis mejores lecturas de 2021.

¿Te gustaría saber cuáles han sido las lecturas que más he disfrutado de todas las que he leído durante 2021? Aquí te lo cuento.

Hoy doy otro paso en mi proyecto de compartir contigo algo más sobre mis aficiones y la lectura, claramente, está entre ellas. De hecho, es lo que más me gusta después de escribir.
Te comentaba aquí que siempre tengo cuatro libros en lectura al mismo tiempo y que la ficción representa un porcentaje muy pequeño de ellas. De ahí que la mayoría de lo que verás a continuación no tiene que ver con libros de ficción. Pero he pensado que quizás, como a mí, te guste leer un poco de todo y alguno de mis favoritos de 2021 haga que te pique la curiosidad. ¡Nunca se sabe!

Y ahora sí, sin más dilación, aquí te traigo…

Mis mejores lecturas de 2021 🎉

HIELO

Érika Gael

Me gustó tanto que ella solita es la responsable de que haya decidido iniciar una sección nueva en el blog, mis lecturas recomendadas. Puedes leer mi opinión sobre esta preciosa historia de Érika Gael, aquí.


FREE TO FOCUS

Michael Hyatt

Me encantan los temas relacionados con la organización del trabajo y la administración del tiempo -en alguna ocasión te he traído otra de mis lecturas favoritas-, y Michael Hyatt también me gusta. He leído dos libros suyos, además de este.

Cuando me llegó la referencia de Free to Focus, llevaba un tiempo buscando soluciones a un problema concreto y al leer la sinopsis tuve la sensación de que, quizás, había encontrado lo que estaba buscando. A pesar de ser un libro que aborda el tema de la administración del tiempo de forma exhaustiva, lo devoré en un par de días y, desde entonces, hace ya cinco meses, he seguido trabajando con él. No solo me ha ayudado a resolver el problema que pretendía solucionar; en realidad, gracias a él, he cambiado por completo mi sistema de trabajo. Su influencia ha sido tan determinante en cómo hago las cosas hoy, que pienso dedicarle un post al igual que hice en el pasado con aquellas lecturas que encontré realmente especiales.
Mientras tanto, si te gustan estos temas, te lo recomiendo encarecidamente. Es una gran, gran herramienta.


WRITE BETTER, FASTER

Monica Leonelle

Cuando dedico tiempo a leer sobre temas de escritores y de autopublicación, procuro escoger libros que se han publicado recientemente o que han sido actualizados hace poco. Y a este, cuya versión original data de varios años atrás, decidí saltármelo. Pero siempre encontraba referencias a Monica Leonelle en cada nuevo libro que leía, así que pensé «¿por qué no?, si la citan tanto, por algo será».

Hoy pienso que me habría ahorrado unas cuantas lecturas si hubiera empezado por ella. Su libro me pareció una joya y no por lo que atañe a la productividad en sí misma, sino por dos elementos:

  • Recomienda el journaling como una forma de llegar al fondo de nuestra verdad como escritores y lo fomenta lanzando preguntas al final de cada capítulo que invitan a reflexionar.

Se llama jounaling a la práctica de registrar en un cuaderno las experiencias y las reflexiones que tenemos, en principio, como una forma de reducir el estrés y la ansiedad. La idea es escribir a mano, pero en mi caso tecleo (¡o dicto!) desde hace muchísimos años. Uso el journaling a diario desde niña porque es mi forma preferida de «aclararme». Para mí es una herramienta clave para casi todo, sea de índole profesional o personal. Como me habrás visto comentar si me sigues habitualmente, no tengo problemas de bloqueos o de página en blanco, pero conozco en profundidad el poder terapéutico de la escritura y estoy convencida de su utilidad a la hora de resolver esa clase de problemas tan comunes en el gremio de escritores.

  • Introduce el concepto de la medición meticulosa del tiempo que los escritores dedicamos a cada fase del proceso de creación literaria.

Prácticamente, lo mide todo. El objetivo es descubrir cómo trabajamos y, de esta forma, averiguar qué podríamos mejorar (y, con suerte, cómo hacerlo). Al igual que la mayoría de los escritores (creo), yo llevo desde hace años un registro con el número de palabras que escribo en cada sesión de trabajo. Desde que leí Write Better, Faster, mi registro es mucho más detallado y me estoy sorprendiendo con la información superútil que obtengo de mi propio método. Al cabo de un par de meses usándolo, empecé a ver patrones, horas o días en los que todo parecía fluir más, sesiones increíblemente largas comparadas con la cantidad de palabras que había escrito y cuando observé en detalle qué escena estaba escribiendo, comprendí el porqué. Y también caí en la cuenta de otra cosa; si no me emocionaba escribiéndola (me refiero a despertar en mí un genuino interés) y de ahí que me hubiera costado tanto darle forma, ¿conseguiría emocionar a mis lectoras cuando la leyeran ? ¡Claro que no!

Soy fan incondicional de la experimentación, de probar sistemas nuevos, herramientas nuevas, y ver de qué manera influyen en mis procesos creativos y lo que más me ha gustado de este libro es, precisamente, que refuerza la idea de aprender a conocer en profundidad nuestro propio método, el que tenemos, antes de plantearnos cambiarlo por otro. En los tiempos que corren, que alguien no pretenda venderme un método nuevo me pareció toooda una novedad.

Y hasta aquí mis favoritos de 2021. A ver qué me depara 2022 📚

¿Qué, alguno te ha picado la curiosidad? ¡Me encantaría saberlo!

mis lecturas recomendadas

¿Has leído Hielo, de Érika Gael? Aquí tienes mi opinión sobre ella.

Tenía esta novela en mi e-reader desde 2019. La compré poco después de su publicación el año anterior, pero mi lista de pendientes es larga y a Hielo le tocó esperar hasta mis vacaciones de verano de este año. Sabía que disfrutaría de su lectura -me gusta Érika-, pero lo que jamás imaginé es que acabaría enamorándome de la historia. Hasta el punto de estar escribiendo esta recomendación, algo que, si me sigues, sabes que es excepcional. Dejé de usar Goodreads hace mucho (detesto los spoilers y allí, a pesar de ser un reducto para lectores, están a la orden del día) y sentía la necesidad de compartir las sensaciones que me había dejado esta gran novela, así que empecé a darle vueltas al tema. 

Y aquí estoy.

Érika es la «culpable» de que haya creado una nueva sección en mi blog. Teniendo en cuenta que hace años que dejé de postear regularmente aquí por falta de tiempo, supone un enorme mérito. Y no es el único.

También es la «culpable» de que haya llegado a la última página de su novela sin peros de ninguna clase. La historia te agarra fuerte desde el principio y no te suelta. La forma en que está contada es una maravilla. Los personajes son memorables del primero al último. Y la ambientación está logradísima. Me ha gustado todo. Mejor; me ha encantado todo. Es la primera vez que me pasa y con lo difícil que soy de complacer cuando se trata de historias de ficción, yo soy la primera sorprendida.

Lo más curioso del caso es que anoche, releyendo algunos pasajes para ponerme en situación antes de escribir esta entrada, la historia me atrapó otra vez… Volví a San Petersburgo, al frío que se te mete hasta el tuétano, a los carteles en cirílico, al aroma de los vareniki de Zenya que jamás he probado…  Y me pareció incluso mejor que la primera vez que la leí. 

Aún me queda otra culpa que achacarle. La de haber logrado que me reconciliara con la narración en primera persona. Cincuenta sombras de Grey la puso de moda (¿o fue la Saga Crepúsculo?) y, desde entonces, se ha venido utilizando de forma indiscriminada; historias a las que no les va bien la primera persona, escritores que no saben usarla y la usan igual porque «está de moda», etc. He acabado hasta la coronilla de ella y, a menos que conozca de antemano al autor, no me arriesgo porque, según mi experiencia, nueve de cada diez veces no merece la pena.

Hielo es una historia que respira primera persona y Érika ha sabido convertir su narración en un absoluto deleite. Logra que la patinadora canadiense Suzanne Boucher te coja de la mano en la primera página y te sumerja en su historia de superación, de sacrificio, de pasión… Hace que estés ahí todo el tiempo, viendo el mundo a través de sus ojos de veinteañera para quien el patinaje lo es todo. 

Y luego está la historia de amor. ¡Menuda historia! Érika dice que cuando se sentó a escribir Hielo sabía que no sería una novela romántica. Con mucho amor, sí, pero no «romántica» como las lectoras del género lo entienden. De hecho, se vende en exclusiva en Amazon y su categoría allí no es Romántica sino Ficción deportiva. ¿Mi opinión? Ya quisieran muchas novelas románticas tener la intensidad que tiene Hielo sin que los protagonistas hayan necesitado pronunciar las palabras «te amo» ni una sola vez. Ni una sola vez. No hablan de amor, pero tú lo sientes. En cada mirada de Suzanne, en cada una de las infrecuentes sonrisas del protagonista masculino, el patinador ruso Nicolai  «Kolya» Tsvetkov, en el enorme esfuerzo de adaptación profesional y personal que ambos hacen, en cada retazo de su pasado que comparten… Y en todos y cada uno de los «yo no te dejo caer a ti y tú no me dejas caer a mí» que pronuncian. Una frase que, a medida que pasas las páginas, se vuelve más y más significativa.  

Es difícil extenderse hablando de esta historia sin hacer spoilers, así que lo dejaré aquí. Solo voy añadir una última cosa: Hielo es la mejor novela de su clase que ha llegado a mis manos en mucho, mucho tiempo.

Hielo, de Érika Gael.
Hielo – Érika Gael

«Mi nombre es Suzanne Boucher y nací en Canadá hace diecinueve años. Durante trece de ellos, viví y resplandecí sobre el hielo, entregada en cuerpo y alma a él. 

Hasta que en mi prometedora carrera en el patinaje se abrió una grieta tan ancha como la distancia entre Montreal y San Petersburgo.

Mi nombre es Suzanne Boucher. Ahora vivo en Rusia. Durante un año, trato de resistir bajo el hielo, sepultada por él, asfixiada por él. 

Y ese único año me cambiará para siempre, igual que la estela profunda que deja tras de sí la cuchilla al aterrizar de un triple Axel.

Mi nombre es Suzanne Boucher y esta soy yo: pasión y esfuerzo. Nostalgia y cobardía. Sueños que quizá se cumplan y sueños que quizá no. La huella de un amor. La memoria de un deporte tan devastador como hermoso».

Una novela sobre el coste de los sueños, el crecimiento personal y el paso a la madurez.


Nota de interés:

Recientemente, la autora ha publicado Los muchachos, un ebook que contiene dos relatos suyos. Los beneficios derivados de su venta irán íntegramente destinados a instituciones de la isla de La Palma, para ayudar a los afectados por la erupción volcánica de septiembre de 2021. Una bonita iniciativa con la que tú también puedes colaborar por tan solo 0,89 €.

Los muchachos – Érika Gael