Princesa: promoción especial Día del libro 2012.

Hoy te traigo una noticia fresquita que estoy segura será de tu interés. El Día del Libro está a la vuelta del fin de semana y, como no podía ser de otra manera, Princesa está de promoción :)

Si aún no has leído esta novela que me ha regalado tantos momentos increíbles desde que viera la luz, si aún no conoces a Dakota (¿en serio aún no le conoces? ¡no me lo puedo creer!?), puedes hacerlo ahora y a precio de promoción :)

Encontrarás toda la información en este enlace:

Día del Libro 2012 y las Promociones Especiales de Jera Romance.

Más info sobre Princesa, en su página oficial.

Novela romántica Princesa, de Patricia Sutherland

«… La acera estaba escurridiza, convirtiendo el andar en un complicado juego de equilibrio. Sin embargo, Tess recorrió los primeros cincuenta metros sumergida en sus propios pensamientos, sin darse cuenta ni de la dirección que había tomado ni de que la lluvia la estaba empapando. Unos pensamientos que, básicamente, se reducían a una imperiosa necesidad de alejarse de allí, a protegerse de una situación en la que sabía que no debía verse involucrada. De unas sensaciones que no le convenía sentir.

No comprendía lo que había ocurrido en aquel café. Qué había dado lugar a aquel contacto, a aquella mirada cuyo sólo recuerdo la hacía estremecer, pero todo su ser se había puesto en retirada, como si la acechara un flagrante peligro.

Entonces, lentamente, Tess regresó a la realidad.

Estaba en Russell Street, frente al teatro Fortune, helada de frío, empapándose bajo un aguacero de cuidado… Recordó que en su bolso llevaba un paraguas plegable, y forcejeaba con él, que se había atascado y no acababa de abrirse, cuando sintió que una mano la asía por el antebrazo y la apartaba del medio de la acera, hacia la marquesina de una tienda próxima.

¿Siempre dejas colgados a los tíos que te invitan a un café? ¿O es solamente a mí?

Oír aquella voz grave, súper masculina, le produjo un escalofrío que la recorrió a sus anchas movilizando reacciones en sectores de su cuerpo que dormían hacía meses. Tess no hizo el menor intento de responder. En cambio, se entretuvo retomando su forcejeo con el paraguas, decidida a volver a largarse. Pero Dakota se lo quitó de las manos de un movimiento limpio y con la otra, tras hacerla elevar su barbilla, señaló los ojos femeninos y luego los propios, exigiéndole con desparpajo que no evitara el contacto visual.

Tess no tenía tiempo y normalmente, tampoco ánimo para cafés o comidas, a menos que fueran por razones de trabajo. Procuraba ver a sus amigos, al menos una vez en semana, pero hacía meses que no tenía una cita. Y no era que lo echara en falta, pero hasta aquel preciso instante no había caído en la cuenta. Naturalmente, no tenía la menor intención de decirle eso.

A los treinta y cinco, no quedas con un hombre para tomar café —respondió con desparpajo equivalente, pero se aseguró de retirar la mirada rápidamente y ponerla en su bolso, del que sacó un paquete de Kleenex.

Dakota se lo quitó de las manos, nuevamente, y volvió a exigir contacto visual, esta vez con palabras.

Mírame.

Tess respiró hondo y con actitud más molesta que resignada, obedeció. Mantuvo su mirada en aquellos impactantes ojos marrones, a sabiendas de que la analizaban. La atravesaban de parte a parte, brillantes, cargados de la misma intensidad que la había hecho huir del Starbucks. Una intensidad que hacía años que no veía en los ojos de un hombre. Al menos, no cuando la miraban a ella.

Te estoy mirando —se las arregló para decir, bastante compuesta.

Si supieras cómo me pones cuando me evitas, dejarías de hacerlo… Me vuelves loco… Muy, muy loco…

El rostro de la editora se coloreó de un rojo fuerte al comprobar, por la expresión del joven, que aquellas palabras, excesivamente gráficas para su gusto, eran, además, veraces.

Pero ese punto desafiante que las reacciones de Dakota despertaban en Tess, hizo su aparición. Y lo hizo de una forma inesperada.

¿Yo? ¿Es que tu interés ha resucitado? Tras dos meses sin “mensajes en cirílico” —las comillas fueron visuales— pensé que seguir tu consejo había surtido efecto…

El color de la cara de Tess subió un tono más en la escala de rojos.

A que te como la boca en pleno Russell Street”, pensó él, y su lenguaje corporal fue tan explícito que la reacción de Tess no se hizo esperar.

¿Vas a usar la fuerza? —inquirió con un tono que Dakota interpretó como un “a que te cruzo la cara en pleno Russell Street”, y que en vez de refrenarlo, lo excitó aún más.

Lo mismo le había dicho aquella noche -la de la borrachera de Abby-, junto al taxi. Entonces, él lo había dejado correr. Ahora, no.

Me pones como una moto —dio un paso hacia ella, obligándola a elevar aún más el mentón para poder mantenerle la mirada—. Me pones como una jodida moto aunque no digas ni hagas nada. Y eso es algo que tu hermana no conseguiría de mí aunque se metiera en mi cama en pelota picada.

Tess tragó saliva. Sentía la boca pastosa y una extraña opresión en el pecho. Su cuerpo no parecía el de siempre. Los estremecimientos la sobrevevenían en una sucesión continuada, cada vez más intensos, cada vez más evidentes. Una parte de ella se preguntó si él se daría cuenta; la otra, aún luchó por mantener el tipo.

¿Que Abby no conseguiría…? —preguntó con aparente naturalidad, e hizo un mohín irónico—. Ya. En cualquier caso, no te preocupes, estoy segura de que se te pasará. Así es la naturaleza masculina; todo en vosotros es intenso, pero efímero.

Eso mismo venía repitiéndose él desde hacía cuatro meses. Que se le pasaría.

Pero no sólo no se le había pasado; había ido a peor.

La mirada ardiente de Dakota la escrutó durante una eternidad.

¿Y a ti? ¿También se te va a pasar? —al ver el gesto interrogante de Tess, añadió—. Estás temblando. ¿Cuánto hace que un tío no te pone a temblar así?

Mucho.

Muchísimo tiempo.

Hay tres grados bajo cero y estoy empapada —explicó ella al tiempo que se apartaba el paso que él había avanzado. Era una pésima excusa y ambos lo sabían—. ¿Ahora quieres hacer el favor de dejar este juego tonto y devolverme mis cosas para que pueda marcharme?

No era ningún juego.

El sexo en un lavabo de los afterhours era un juego. Los rollos de un fin de semana con alguna gatita, o con varias, en las kedadas1 de moteros de Harleys eran un juego.

Esto no.

Cuando la tenía delante no pensaba en lavabos mugrientos ni en alivios rápidos, entre porro y porro, allí donde le pillara.

A Tess quería desnudarla despacio. Lamer cada centímetro de su piel. Comérsela entera. Saber cómo era cuando se abandonaba al placer…

Con Tess quería otras cosas porque ella le hacía sentir otras cosas.

Dakota tomó una mano femenina y la apoyó en su pecho. Dejó que lo que atravesaba la fina tela de algodón que los separaba de un contacto directo, entrara a través de las yemas de los dedos y le ofreciera las respuestas que, evidentemente, ella necesitaba.

Tess pestañeó varias veces intentando aclarar la vista que en un instante se había vuelto brillante. Sentía el aire tibio de la respiración de Dakota sobre su frente. Cerca, muy cerca. Él se había agachado, había bajado la cabeza para adaptarse a su altura.

Como si se preparara para decirle algo al oído.

O para besarla.

Instintivamente, Tess se humedeció los labios.

¿Lo sientes? —preguntó él, en un murmullo suave—. ¿Te parece un juego?

Seguía lloviendo, y la marquesina apenas les ofrecía un tímido cobijo. La gente pasaba a prisa frente a ellos; la mayoría ni siquiera reparaba en la extraña pareja que concentrada en su propio universo, y a pesar de tener un paraguas, no lo abría.

Bum-bum, bum-bum, bum-bum…

Por supuesto que lo sentía, repicando con fuerza bajos sus dedos, como si a través de ellos estuviera intentando comunicarse con el otro corazón.

Tess cerró los ojos y exhaló un suspiro triste.

Por supuesto que lo sentía.

Su mano abandonó suavemente el pecho, pero antes de apartarse, recorrió la barbilla masculina, en una caricia delicada.

Él se estremeció visiblemente. Quiso retenerla. A ella, a su caricia, aquel momento… Pero Tess había retirado ya la mano, sus ojos seguían, ausentes, el flujo de transeúntes, y la expresión de su rostro había adquirido la seriedad propia de quien está a punto de confesar algo realmente importante.

Habían pasado de página.

Se habían acabado las ironías y los tira y afloja. Lo que saliera de aquellos labios, esta vez, sería la verdad sin remilgos.

Y Dakota…

Dios, se moría por oírla admitir lo que él la hacía sentir.

En aquel momento, vio que la mirada femenina regresaba a él. Sus ojos claros estaban brillantes cuando enfocaron en los suyos.

No estoy preparada para esto, Scott —murmuró Tess.

Durante un instante, Dakota se quedó inmóvil, intentando asimilar aquella respuesta inesperada.

El sonido de su nombre fue como otra caricia que enturbió sus sentidos. Era un sonido hechizante que suavizaba la contundencia del mensaje. “Scott” sonaba a promesa de una noche ardiente, enredado entre sus piernas; las otras cinco palabras…

Lo devolvían a la casilla uno.

Estaban en la casilla uno. Otra vez.

Dakota inspiró profundamente, dejando que su pecho se expandiera a tope.

Vale —concedió.

Y meneó la cabeza en un gesto resignado que consiguió arrancarle a Tess una sonrisa culpable; sabía que acababa de decirle lo único para lo que ningún hombre tenía réplica…»

1Kedada: (quedada) reuniones, concentraciones, etc. generalmente concertadas a través de internet.

Capítulo  14 (extracto)

Princesa, una novela sobre el amor y la diferencia de edad.

Serie Moteros, 1

Ganadora del I Premio Pasión por la Novela Romántica 2012, en la categoría Mejor Novela Romántica Digital Autoeditada.

Princesa, ebook.

Princesa, libro impreso.

Librerías que también ofrecen Princesa.

Sobre nuevos proyectos, equilibrio personal y otras cosillas…

O la Semana Santa reflexiva de Patricia Sutherland.

No es que pensara marcharme de mini-vacaciones sin actualizar el blog. Tenía prevista una entrada cortita en la que además de desearte una buena Semana Santa, te adelantaría un poco -poquísimo- del nuevo proyecto en el que estoy trabajando. Pero esta mañana, leyendo esta entrada de Dianna Marqués se disparó mi lado reflexivo.

Me gustó su post, me gustan sus maneras directas y lo generosa que es con su tiempo y sus conocimientos, y creo que su trabajo es un ejemplo claro de lo que se puede conseguir cuando, como dice ella, desarrollas la confianza y «te lo haces tú mismo». Sin embargo, no me sentí identificada con lo que leía -nunca me he considerado una huérfana literaria- y por primera vez desde que tomé la decisión de despedirme de mi agente literaria (y coger carretera y manta), me he dado cuenta de que no echo en falta ni lamento nada. Estoy en paz, haciendo lo que realmente quiero hacer y con la inmensa suerte de haber descubierto que es esta vía, y no otra, la que me ha permitido alcanzar el equilibrio personal. Casi nada :)

Habrás notado que escasean las actualizaciones sobre nuevas librerías que ofrezcan Princesa. También que mi entrada anual sobre los avances de nuestro querido género de ficción romántica (Novela romántica en español – Highlights 2011) llega con retraso y que el día que acabe de recopilar datos para actualizar mis Conexiones Románticas, necesitaré horas para actualizar la página. ¿Y a qué se debe tanta (aparente) quietud? Pues, a que estoy en fase creativa.

¡Sí, Patricia Sutherland tiene proyecto nuevo! Dos, para ser precisos, pero hoy sólo te hablaré brevemente de uno de ellos.

Llevo varios meses trabajando en él, disfrutando secretamente de las sorpresas -en plural- que pienso darte. Todo está en marcha (incluídas las portadas -sí, también en plural-), existe una agenda de publicación ¡y hasta una lista con las once bloggers que tendrán la ocasión de leer mi nuevo trabajo antes de que llegue a las librerías!

Me disculpo por ser tan escueta, pero ya sabes que adoro las sorpresas. Para mí, son la sal de la vida. Te garantizo que la espera merecerá la pena: vas a volver a enamorarte de mi nuevo héroe, a emocionarte con la fortaleza de mi nueva heroína y a vibrar con una historia de amor muy a mi estilo.

El bocadito que te traigo hoy es musical: ¿te apetece escuchar la banda sonora de la novela?

Aquí la tienes. Estos temas me han acompañado desde el primer capítulo mientras escribo, y todos ellos son muy afin al tema, a los protagonistas y también, al lugar donde se desarrolla la historia. Ya me dirás qué te parece.

http://assets.myflashfetish.com/swf/mp3/mff-nano.swf?myid=88559357&path=2012/04/03
MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com

Y ahora sí, ¡Feliz Semana Santa!

Primera presentación de Princesa: el día después del día «D» con fotos.

Diagnóstico: cansada pero contenta.

Cansada, porque hoy al levantarme después de un montón de horas de sueño, he descubierto músculos nuevos, que no sabía que tenía… Como se suele decir, «me duele hasta la raíz del pelo», lo que me lleva a pensar que a pesar de que mi mente estaba tranquila, el resto de mi personita no lo estaba :)

Contenta, porque  después de tantos meses, al fin he podido averiguar qué tal se me dan las presentaciones de mis libros. No te rías: era una duda que me reconcomía por dentro.

Fue un día especial que además nos «obsequió» (a los implicados de manera directa) con dos desafíos inesperados: una manifestación convocada en Alicante que sembró nubarrones negros en torno al pronóstico de asistencia a mi presentación (y que tenía a la librera con un Señor Agobio), y el proyector que se había empacado y no quería trabajar. Hicimos de todo; pedir refuerzos (técnicos), cambiar las conexiones, cambiar de portátil, el viejo truco informático de apagar y volver a encenderlo todo… Nada parecía funcionar.

Después de una hora dando vueltas con el aparato, caímos en la cuenta de que el proyecto no proyectaba porque… ¡no le habíamos quitado la tapa a la lente! Diossssss. So-co-rro :)

Al fin, con cuarenta y cinco minutos de retraso y con la mitad del aforo vendido 1 , dio comienzo la primera presentación de Princesa.

Bela Marbel estuvo fantástica en su introducción: natural, amena y muy, muy atinada con el tiempo. Insistí mucho en este aspecto porque las románticas tenemos una marcada tendencia a enrollarnos como persianas cuando hablamos del género.

Habló de mí, de mis gustos y aficiones, y de mi trabajo como escritora. Después de una brevísima introducción sobre Princesa, me cedió el micro.

Yo hablé de cómo surgió la idea de escribir la historia de Dakota y Tess, compartí algunos datos sobre los protagonistas y también alguna anécdota. Típico en mí, muy pronto abandoné la (incómoda) posición de «sentada detrás de mesa, junto a una pila de «princesas» para ponerme de pié frente a los asistentes (y gesticular a mis anchas). Aunque, todo hay que decirlo, esta vez estuve comendida; no empecé a pasear entre las filas de sillas mientras hablaba :)

Con un «timing» casi perfecto -mi objetivo era que la presentación completa tomara 30 minutos, y fueron 40-, y tras una breve rueda de preguntas, Bela y yo firmamos ejemplares.

Decía al principio que llevaba meses preguntándome qué tal se me darían las presentaciones, y anoche, una frase de Rosa, la dueña de Libros 28, respondió a la pregunta de una forma que no dejó lugar a dudas:

¡Qué presentación más buena se han perdido (los que no asistieron)… hasta mi hijo, que tiene 12 años 2 quiere leer tu novela!

Le gustó tanto que ya nos hemos emplazado para la siguiente; será este mismo año, cuando vea la luz mi próxima novela -¡sí, habrá novela nueva en 2012!-, de la que como es habitual en mí, no diré ni una sola palabra más. Adoro las sorpresas, ya lo sabes.

Hay material gráfico en cantidad gracias a Cheny, el marido de Bela que se ocupó de retratarnos para la posteridad, pero me he dejado en Madrid el lector de tarjetas así que hasta dentro de unos días no podré descargarlas de la cámara. Sé que una crónica sin fotos resulta de lo más rara, pero no quería dejar de compartir contigo mis impresiones de un día tan especial mientras aún están fresquitas en mi retina y en mi corazón. Te prometo que añadiré las fotos en breve. 29/2/2012: problema subsanado.

No quiero acabar esta entrada sin ofrecer un agradecimiento especial a:

  • Bela Marbel, una magnífica maestra de ceremonias que se adaptó de buen grado y con infinita paciencia a todas las exigencias de un ser híper-planificado como yo, y

  • Rosa Pastor, la dueña de Libros28. Es de las libreras que se preocupan de dar un buen servicio a sus clientes, de las que sufren porque las novedades llegan en aluvión y se marchan de su librería sin tiempo para que tengan su momento de exposición en el escaparate, de las que remueven cielo y tierra para encontrar ese libro que alguien le ha dicho que quiere leer. Así nos conocimos: ella me encontró a mí. Considero un enorme privilegio que mi Princesa ocupe un lugar en los estantes de su librería.
  • y a los asistentes, claro: por estar allí, por cederme su tiempo y su total atención… ¡y por leerme!

Más fotos en la pestaña «eventos».

Hasta aquí, esta entrada especial dedicada al día después. Que disfrutes de lo que queda del fin de semana, que yo haré lo propio. Tengo dos rosales y una bandeja llena de alhelíes y claveles chinos para estrenar mi patio levantino, así que a la de «ya», cambio teclado por guantes de jardinera.

Deséame suerte con los trasplantes :)
1 ¿Te he dicho ya que soy de las que ven el vaso medio lleno (nunca medio vacío)? ;)
2 Sí, su hijo estaba allí (voluntariamente, jajaja), siguiendo atentamente la presentación. Incluso participó en la rueda de preguntas. De ahora en adelante tendré que reflexionar sobre eso de que la novela romántica es cosa de mujeres :)

Princesa hace su primera presentación en Alicante.

Será el Sabado 25 de febrero a las 19.00 horas y estaré acompañada por la autora romántica Bela Marbel.

Este es otro de esos momentos «M»  de esta increíble aventura llamada Princesa; el anuncio de su primera presentación.

Soy incapaz de describir el júbilo y la satisfacción que siento ahora mismo, así que ni siquiera lo intentaré :)

1ª Presentación de Princesa: Alicante.

¡Te espero!

Sábado 25 de febrero a las 19.00 hrs.
Libros28
c/Villafranqueza, 16
San Vicente del Raspeig, Alicante.

II Encuentro Yo Leo Ra – Crónica de Patricia Sutherland.

Autoras y lectoras vuelven a reunirse en Madrid para hablar de novela romántica en un evento que contó con más de 100 asistentes.

Creo que al final le estoy cogiendo el gustillo a esto de vivir a fondo la emoción de participar en encuentros románticos y luego hacer el ejercicio de distanciarme de la vivencia e intentar contarte, desde un punto objetivo, cómo fue aquello. A ver qué tal me sale esta vez.

Lo primero que voy a resaltar es la organización del Encuentro; tras un minuto y medio de paso obligado por la mesa de entrada para recibir unas indicaciones básicas que dejaban resueltos asuntos importantes como la comida o los sorteos, entrabas al salón con tu obsequio de bienvenida (¡libros, claro! entre otras cositas), y una tarjeta de identificación para que todo el mundo te tuviera «fichada». Si tenemos en cuenta que por esa mesa pasaron más de 100 personas, se entiende por qué he decidido empezar esta crónica resaltando la organización. ¿La organización de quién? Pues, de Merche Diolch, responsable y artífice del Encuentro, por supuesto. Admiro a la gente que sabe trabajar con eficacia, y ella ha demostrado, por segunda vez, que de esa palabra entiende un rato.

En el salón, decorado en rojo, negro y blanco, las mesas estaban dispuestas en tres hileras largas y al fondo, la tarima que hizo la veces de escenario donde los ponentes se sucedían, en torno a una mesa redonda. También teníamos sesión continuada de cine romántico a través de una pantalla lateral que proyectaba los booktrailers de nuestras novelas.

Sobre las once y cuarto dieron comienzo las actividades, y mientras esperábamos a una de las ponentes de la primera Mesa que llegaba con retraso (Teresa Cameselle), tuvo lugar el primero de una larguísima lista de sorteos que amenizaron toda la jornada. ¿Cuál fue el primer número que salió? ¡El mío! ¡Gané cuatro librillos de una sentada! Tendré que cambiar mi famosa frase de «yo, que nunca gano nada» por «yo, que sólo gano libros en los encuentros románticos» :)

Entrando ya en materia, las mesas se fueron sucediendo con el retraso normal en eventos tan concurridos, y siempre amenizadas por sorteos del cuantioso material que hicieron llegar las editoriales (yo volví a casa con 7 libros y un montón de marcapáginas), y de intervenciones breves de las distintas autoras presentes cuyos libros se sorteaban, ya que Merche procuró dar a cada una, unos minutillos para que se presentaran y hablaran de su novela.

La Mesa de «El mundo digital» nos trajo a Monty Bronx, Claudia Velasco y Teresa Cameselle, que nos hablaron brevemente de cómo estaba siendo su experiencia de publicación por la vía digital (exclusivamente). Las tres estuvieron fantásticas, pero hago un inciso para referirme a Monty porque no había tenido la ocasión de verla con micrófono en mano hasta entonces y me encantó su naturalidad. También, su diplomacia. ¡Bien hecho, Monty!

Salió el tema del precio exageradamente alto que los ebooks han tenido hasta finales del año pasado, de la piratería, de que no reemplazarán a los libros en papel y de la gran ventaja promocional que supone para los autores que sus obras puedan adquirirse a precios tan atractivos -o sea, inferiores a los 5€-, y desde cualquier parte del mundo. También se habló de Amazon, claro. Se incidió en que el programa de publicación directa para autores y editores que inauguró el emporio de Jeff Bezos hace dos años, permite que cualquier persona pueda ofrecer sus obras a través de Amazon, y que eso perjudica a la buena literatura (y por ende, a los lectores y a los escritores).

Mi reflexión: si los ebooks han tenido precios ridículos hasta ahora es porque las editoriales han intentado frenar su avance, lo cual, entre otras cosas, ha contribuido a aumentar la piratería de libros del mismo modo que ha ocurrido en el pasado y por las mismas razones, con la música y las películas. Que hoy existan sellos exclusivamente digitales que ofrecen contenidos a precios atractivos no se debe a evolución natural del mercado. La causa tiene un nombre de seis letras: Amazon. Puso en jaque (y de rodillas) a las editoriales tradicionales en Estados Unidos, y todo parece indicar que ha venido a Europa a hacer lo mismo. Ya veremos si lo consigue. De momento, sin despeinarse, ha logrado establecer una pauta en el precio de venta de los libros digitales y en la sensación de satisfacción de compra del lector: ahora, todo lo que esté por encima de los 5€ nos resultará carísimo.

En cuanto a que el programa de publicación directa de Amazon perjudique a la buena literatura, ya que posibilita la publicación de contenidos aunque estos no hayan pasado previamente por una corrección orto-tipográfica o de estilo… Bueno, dejando a un lado el hecho de que un libro sea publicado por una editorial, hoy por hoy, no es garantía de que haya tenido una corrección orto-tipográfica seria (no hablemos ya de una de estilo), si algo caracteriza a Internet es que permite la interacción entre las personas, sin filtros ni cribas. ¿Es bueno? ¿Es malo? Para mí, simplemente es. Querer ponerle puertas al campo es un sinsentido. La misma herramienta que permite a un lector publicar una excelente reseña de una de nuestras novelas y darnos difusión, también le permite convertirse, a su vez, en autor y publicar una obra por el medio que escoja. En el peor de los casos, ya se ocuparán sus lectores de decidir cómo la valoran. Dicho sea de paso, de los títulos que se ofrecen bajo el sitema de publicación directa de Amazon, puede leerse hasta el 30% de libro antes de comprarlo, y también se pueden devolver (con reembolso del importe pagado). A mí, me basta una página para saber qué tengo entre manos y sospecho que un lector a quien le pasa desapercibida una flagrante omisión de las tildes (o la repetida alusión a una clase de huevo que se escribe sin «h»), tampoco repararía en ello si no faltaran. Existe una gran relajación en el lenguaje hablado y escrito que viene de décadas -tres, como mínimo-; internet sólo lo expone.

La Mesa «El mundo de la publicación», en la que tuve el gusto de participar junto a la directora editorial Lucía de Vicente (Letra N, de Éride) y la autora Carolina Iñesta Quesada (El guardián de los secretos, Ed. Versátil) trató temas interesantes.

Yo hablé de mi decisión de autopublicar y los pasos que he dado, y como ya has leído sobre el tema aquí, no te aburriré diciéndote lo que ya sabes. En cambio, te comenaré lo que mis compañeras de mesa compartieron con los asistentes.

Carolina nos contó cómo está siendo su experiencia con el mundo editorial norteamericano, el interés que hay allí por escritores españoles, y lo a gusto que está por el tratamiento cariñoso y cuidado que está recibiendo. Habló de ciertas complejidades a la hora de vender los derechos de traducción de su obra al inglés que, curiosa e interesada en esos asuntos como soy, picaron mi curiosidad. En otras palabras, me ha dado tema nuevo que indagar :)

Lucía nos habló de cómo nació su sello romántico, qué criterios utilizó para escoger a las dos primeras autoras que inauguraron el catálogo y adelantó algo de sus próximas novedades. Destacó que el sello va muy bien y que están satisfechos con los resultados de haberse lanzado a la experiencia «romántica». También aprovechó para salir al quite de comentarios/quejas que, al parecer, ha estado recibiendo por parte de algunas autoras en torno al tema de los (bajos) royalties que pagan la editoriales. Explicó los (altos) costes involucrados en la producción y en la distribución de un libro, de los riesgos que asume con cada publicación, y subrayó que las ganancias editoriales por una obra, son (generalmente) inferiores a los royalties que recibe el autor por ella.

Mi reflexión: lo que determina lo que cobra un autor por su obra tiene que ver con el modelo de negocio de la editorial, y no con los costes de publicación. La cuenta de resultados de las editoriales que no pagan adelanto de derechos están diseñadas para cuadrar pagando al autor sólo un porcentaje por ejemplar vendido que varía entre el 5% y el 10%. Las editoriales que pagan adelanto de derechos a los autores, obviamente, utilizan otro modelo de negocio. Simplemente son fórmulas diferentes de cara al mercado, alternativas diferentes de cara al escritor. Y todas ellas son negocios; su objetivo final es dar beneficios. Esto no va de costos ni, mucho menos, de crisis. En cuanto a los riesgos… Son inherentes a la naturaleza del negocio. Es de buen empresario intentar minimizarlos, pero como tales también están contemplados en su plan económico y, por lo tanto, no pueden servir para argumentar ni los (altos) costes ni los (bajos) royalties.

La Mesa «¿Concursos Literarios?», que contó con la participación de Mar Carrión, Arlette Geneve, Noelia Amarillo y Andrea Tommasini (Responsable de Prensa/Comunicación de Editorial Terciopelo) planteó la presentación a premios como una alternativa interesante para los autores. Se destacó de manera especial aquellos concursos en los que es obligatorio presentar los manuscritos firmados bajo seudónimo, ya que esto garantiza el anonimato del autor y por tanto contribuye a la «transparencia» del fallo.

La última Mesa «El triunfo del estilo nacional» fue un excelente colofón. Contó con la presencia de Megan Maxwell, Ángeles Ibirika y Jezz Burning quienes, sin duda, representan muy bien al género en castellano como lengua original. A título personal me produce una inmensa satisfacción que dos de las autoras que ocuparon esa mesa sean  «chicas de la Rosa» -compis de taller literario-; Megan y Ángeles.

Fue un día fantástico, lleno de abrazos, charla distendida e intercambio de ideas, otra ocasión de reencontrarme con viejas amigas, conocer nuevas autoras y lectoras y seguir constatando de qué forma más saludable está evolucionado el género en España.

Y por supuestísimo, no puedo acabar sin dedicar un saludo especial a mis chicas de la Rosa; me encantó volver a veros. ¡Qué sensación más fenomenal es reencontrarnos cada año, niñas! Simple y llanamente, es genial :)

Gracias a todos: organizadora (¡Merche, eres una campeona!), colaboradores, y asistentes (no nombraré a nadie porque seguro que me dejaría a un montón en el tintero) ¡y hasta la próxima!

Más crónicas del II Encuentro Yo Leo Ra:

Crónica de Monty y Eva, del blog literario Más Que Vampiros.

Crónica de Isabel Keats, autora «El protector», novela ganadora del Premio Relato Corto Harlequín.

Crónica de la autora Noelia Amarillo.

 

II Encuentro Yo Leo Ra: calentando motores…

Faltan 5 días para el día D :)

Fue hace un año por estas fechas, que se celebraba en Madrid, el I Encuentro Yo Leo Ra, y junto a la alegría de volver a re-encontrarnos con amigas y compañeras también estaba esa especie de «morriña» anticipada al pensar cuántos meses transcurrirían hasta que volviéramos a tener la ocasión de vernos.

Pues, esa ocasión ya está casi aquí. A escasísimos 5 días… ¡Yupiiiii!

El año pasado nos reunimos más de 70 personas, y las previsiones para 2012 son aún mayores, síntoma de que el género crece sano y a paso firme en nuestro país.

Merche Diolch, la organizadora del evento, nos ha preparado un programa súper interesante que estará amenizado con sorteos de libros y otras cosillas, y se desarrollará en el local «Los Reyes Majos» de Alcorcón de 10.00 a 19.00 horas. ¡Han confirmado asistencia veintisiete autoras!

He tenido la suerte (¡vaya sorpresa me he llevado) de que Merche me invitara a tomar parte de una mesa que abordará el tema de las distintas formas de publicación, así que en esta ocasión no veré los toros desde la barrera.

Ah, me olvidaba: iré acompañada de unos cuantos ejemplares de Princesa, así que si aún no la has leído, ésta es tu oportunidad. Tendrás libro y autora al alcance de la mano… ¡mejor imposible!

Aquí te dejo el programa detallado, y por si interesa, mi crónica del I Encuentro. Para ir abriendo boca, ya sabes :)

¡Te espero!

11 de Febrero de 2012

Lugar: Los Reyes Majos
c/ Industrias, 25
Alcorcón (Madrid)
Horario: 10:30 – 19:00

Metro Sur – Estación Puerta del Sur
Autobuses: 510A, 511, 513 (desde Príncipe Pío)

Mesa Redonda sobre Literatura Romántica en Librería Shalakabula.

Febrero, un mes muy romántico…

Especialmente para mí.

Será romántico no sólo de «romance» sino de «literatura romántica» porque durante este mes participaré en importantes eventos. Voy a respetar la cronología y hoy te hablaré del primero.

El próximo sábado 4 de febrero tendrá lugar una Mesa Redonda dedicada a la Literatura Romántica en la Librería Shalakabula, de Mislata (Valencia). En ella tomaremos parte Olivia Ardey (Dama de tréboles, Delicias y secretos en Manhattan), Yolanda Quiralte (¿Dónde está la luna?, Lluvia sobre el corazón), Bela Marbel (Espirales en el ombligo), Lucía de Vicente (Cuando pase la tormenta) y yo.

Será una tarde amena en la que abordaremos los siguientes aspectos del género:

  • La evolución de la novela romántica.
  • Los distintos subgéneros dentro del género romántico.
  • La importancia de los blogs literarios.
  • La heroína moderna en la novela romántica actual.
  • La novela romántica contemporánea.

Estaremos allí, de 17 a 20 horas, conversando sobre un tema que nos apasiona con las lectoras que se acerquen hasta la librería. La entrada es libre y si te apetece darte una vuelta, serás bienvenida. Ah, todos nuestros libros estarán a la venta (¡claro, es una librería!) así que si quieres llevarte tu ejemplar dedicado, allí estaremos, boli en mano listo para estampar firmas.

Mesa Redonda Romántica
Librería Shalakabula
Doctor Marañón, 3
(46920) Mislata – Valencia
Sábado, 4 de febrero
17.00 a 20.00 horas

¡Te espero!

 

Princesa en AppleStore,Barnes&Noble, Sony, Kobo y Diesel. Empezar el año con alegría — III

Más escaparates virtuales para mi Princesa

Siempre he creído en el libro digital. Estoy convencida de que es el futuro por innumerables razones, y si me sigues desde mis inicios en la blogosfera sabes que fui de las primeras autoras en hacer que mis libros estuvieran disponibles en papel y en digital simultáneamente. Entonces, no existía más opción (decente) que Lulu.com (luego, en España, nació Bubok); ahora… hay un auténtico mundo de posibilidades -específicamente creado en torno a los formatos descargables- que seguirá creciendo a medida que más personas descubran las enormes ventajas del libro digital.

Así que hoy es un día especial para mí, porque hoy he añadido otras cinco IMPORTANTISIMAS tiendas online a mi lista de librerías que ofrecen Princesa: (pincha sobre las imágenes para ir a la ficha de la novela en las respectivas tiendas)

Y ahora, pongo rumbo hacia las grandes tiendas virtuales españolas. A ver qué nuevas sorpresas puedo darte :)

Novela romántica: el futuro digital del género – V

Sobre Zafiro Ebooks, B de Books… y Amazon, claro.

Han pasado casi cuatro años desde que publiqué el primer post de esta serie y fíjate cuánto han cambiado las cosas en el mundo romántico digital español; desde hace tiempo, no sólo podemos adquirir en versión electrónica buena parte de las obras de autoras españolas publicadas originariamente en papel, sino que desde noviembre pasado, contamos con un sello romántico que publica exclusivamente en digital: Zafiro (Planeta), con cinco títulos publicados que van de los 0.99 a los 4,99€, y B de Books  (B, antes Ediciones B) que es su sello «exclusivamente digital» y que, de momento, en romántica ofrece la mayoría de los títulos a 5,49 €.

Se trata de dos buenísimas noticias para autoras y aficionadas al género que, sin embargo, hay que reconocer que han venido forzadas por la llegada a España de Amazon, el emporio de Jeff Bezos. De esto, precisamente, habla el artículo «Guerra abierta por el precio del libro» publicado por El País el domingo 8 de enero pasado, que puedes leer aquí.

No entraré en detalles sobre lo que dice el artículo, pero sí te diré que al acabarlo me quedé con una sensación rara. Contiene opiniones de gente que se supone que entiende el mercado del libro, conoce su evolución, e imagino, cuenta con suficiente información para pronosticar, con más o menos acierto, hacia dónde se dirige. Y, sin embargo, las opiniones son dispares, y desde luego, la mayoría de ellas no se acercan siquiera remotamente a lo que yo pienso. Es como si hablaran un idioma distinto del mío… O vivieran en un planeta distinto, con realidades diferentes.

Fue pocos días después, leyendo (con bastante retraso) algunas de las tantísimas críticas suscitadas por las manifestaciones de Lucía Etchevarría en FB acerca de que dejaría de publicar durante una larga temporada debido a la piratería de sus obras por internet, que tuve la ocasión de confirmar que esa sensación de la que te hablaba en el párrafo anterior la experimenta más gente, y que, efectivamente, hay dos mundos diferentes compartiendo tiempo y espacio en el ámbito editorial; el viejo y el nuevo. Te recomiendo que leas  esta entrada del escritor Hernán Casciari, editor de la Revista Orsai. Es sumamente esclarecedora.

Más sobre novela romántica y el futuro digital del género en estos enlaces:

https://patricia-sutherland.com/2010/12/22/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-%E2%80%93-iv-y-una-anecdota/

https://patricia-sutherland.com/2010/04/14/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-iii-2/

https://patricia-sutherland.com/2008/08/27/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero-ii/

https://patricia-sutherland.com/2008/04/02/novela-romantica-el-futuro-digital-del-genero/