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Acerca de patriciasutherland

Además de escribir novela romántica y leer, adoro la música. Me gusta el jazz, el r&b y últimamente, el country moderno. Encontrarás más información sobre mí, en la pestaña correspondiente de mi blog.

Novela romántica, cuando el amor sabe penetrar en las tinieblas.

¡Wow, vaya título! Suena potente ¿a que sí? Ya, pero no es mío. En realidad «lo tomé prestado» de la contraportada de una novela que acabo de terminar de leer. Y le dedico espacio en mi blog porque a pesar de todos los «peros» iniciales que estuvieron a punto de conseguir que volviera a dejarla en el estante de la librería y me fuera sin ella, tengo que reconocer que me ha gustado mucho. Si tuviera que darle una calificación, diría que 9 sobre 10.

Se trata de Bailando con el diablo, de Sherrilyn Kenyon.

Me la recomendaron las chicas de Jera Romance y este es el único punto a favor con que contaba a priori. Bueno, en realidad les comenté que quería empezar a leer un par de novelas románticas que no fueran contemporáneas pero que estaba dudosa sobre cuáles elegir y un par de días después recibí por email un resumen que ellas preparan para sus suscriptoras en la que aparecía esta novela.

¿Mis «peros»? Pocos pero tan potentes como el título que tomé prestado.

Primero, es romance paranormal, subgénero al que le vengo dando largas a la hora de leer, desde hace tiempo. Sí, los héroes con colmillos puntiagudos no son lo mío.

Segundo, las heroínas con súper poderes tampoco son lo mío.

Tercero, prefiero leerlas primero en versión original porque las traducciones al castellano que se hacen últimamente, como ya comenté en este post, dejan bastante que desear.

Y para acabar, cuando tuve la novela en mis manos y vi que la bendita traducción corría a cargo de tres personas distintas se me fue el alma a los pies. Si ya es difícil dar con una buena traducción hecha por un solo traductor, imagínate un trabajo en el que hubo seis manos…

Pero la compré, conseguí leerla hasta el final (por cierto, en tiempo record) y me gustó mucho. No voy a comentarla aquí. Hay excelentes webs en castellano dedicadas al tema donde puedes encontrar información puntual sobre esta novela, pero sí diré que espero ansiosa mi pedido de Amazon con la versión en inglés, porque si en castellano me pareció así de buena, en la lengua nativa de su autora tiene que ser un lujo de lectura.

Los tiempos están cambiando – II Parte

Historias de amor gay en novela romántica heterosexual.

¿Qué raro suena, no? A algunas personas que lean este post, es posible que lo que les parezca raro sea la idea de encontrase con una historia de amor entre dos personas del mismo sexo dentro de una novela romántica mainstream.

A mí, lo que me suena raro es clasificar las historias de amor en gay o hetero. Ya se que hay quien no lo ve así, sin embargo para mí el amor es algo que ocurre entre dos personas, no necesariamente entre un hombre y una mujer. Pero bueno, es mi opinión.

Raro o no, esto es exactamente lo que ocurrió con la última entrega de la serie Troubleshooters de Susanne Brockmann, All Through The Night que se publicó ayer en Estados Unidos. Ambientada en Boston, relata la boda -matrimonio legal- entre dos de los personajes más populares de la galadornada serie, el agente gay del FBI Jules Cassidy y un rompecorazones de Hollywood, Robin Chadwick. Los beneficios de la novela y del correspondiente audiobook son para MassEquality, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para que el matrimonio homosexual continue siendo legal en Massachussets.

Bien por Brockmann y su paso en favor de un mundo más tolerante. Como todavía no leí nada de ella, esta ocasión me parece que ni pintada.

En Autoras en la Sombra encontrarás un resumen de All Through The Night, pero ten presente que si quieres leer la novela, de momento, solo está publicada en inglés.

Más sobre novela romantica y portadas.

Ayer pasé un buen rato leyendo entradas de mis blogs favoritos. Encontré que la cuestión de las portadas con que algunas editoriales buscan dar mayor exposición a sus títulos en novela romántica, sigue siendo un tema recurrente. En el mal sentido, claro. Me refiero a portadas como éstas de la que una de las autoras de las novelas se pregunta ¿dónde está la congruencia entre la época en que se desarrolla la historia y lo que muestra la portada? O sea, portadas donde la sensualidad se dispara y la calidad cae en picado, que ni siquiera se adaptan al contenido del libro.

Yo misma le dediqué espacio al tema (ver este post). Como escritora me molesta la idea de que la portada de una novela mía sugiera algo diferente de lo que contiene. Como lectora, hasta ayer, pensaba que me dejaba bastante indiferente.

En este post de Elena, una de las blogueras de Talismán, ella comenta que le sorprendió que una amiga le dijera que forra las tapas de las novelas románticas porque le da vergüenza leerlas en el metro. Para mí es una imagen familiar. No me sorprendió y fue eso -no sorprenderme- lo que me dio que pensar. Ya comenté en algún post que como lectora llegué a esta categoría bastante tarde y cuando me propuse publicar me encontré con que no conocía gran cosa de lo que se publicaba en el género. Me tocó leer en plan acelerado lo que se supone eran «novelas que no podía dejar de leer» y…

Forré muchas tapas. No tanto por vergüenza como por las ganas de tirarlas a la papelera que me daban cada vez que las miraba. Es que había algunas que se las traían… Aunque si tengo que ser completamente honesta, ha habido algunas otras que de primeras no sentí la necesidad de forrar pero al final, acabé tirando a la papelera igual. ¡Cuantos pelmazos me tragué por seguir el consejo de los «entendidos en la materia»!

Que la portada influye a la hora de comprar cualquier libro, especialmente si es novela romántica, es innegable. Las Smart Bitches publicaron un mensaje de una lectora que les decía que Sébastien Chabal, ese jugador francés al que apodan «el carvernícola» haría un estupendo héroe de portada de novela romántica. Solté la carcajada y pensé «¡qué dice! yo no compraría una novela que tuviera a ese tipo en la portada»…

Pero si tuviera a este

¿Sabes qué? Acabo de darme cuenta que con lo visual que soy casi nunca pongo imágenes en mi blog. Y lo voy a remediar ya mismo. La ocasión lo merece.

Una novela que tuviera a este hombre en la portada, seguro, se vendería como rosquillas:

Keith Urban

¿A que las fotos de Wikipedia no le hacen ninguna justicia? :-)

Sofá bien cómodo, una buena taza de café… y mi nueva novela romántica

«Primer amor», ya está en máquinas – II .

Dicen que reírse de uno mismo es sano además de un signo de inteligencia :-) Yo lo tomé al pie de la letra a primeros de julio, cuando un par de días después de anunciar aquí, con bombo y platillo que «Primer amor ya estaba en máquinas», me avisaron que no estaría a la venta hasta noviembre. Glup. No hay nada como una metida de pata aireada a los cuatro vientos ¿a que no?

Me he pasado todo el verano con la sensación de que cada día duraba lo que dos, ansiosa porque llegara el momento de empezar a hablar de la segunda de la serie Sintonías, la que cuenta una historia de amor que me resultó especialmente agradable escribir. Después del cierto «stress» que supone manejar personajes con un punto subido de sensualidad como Mandy, la protagonista de la anterior, volver al romanticismo de la mano de Shannon, para mí fue… No se, liberador.

Además, Mark es un tipo muy, muy especial. A pesar de sus ideas sobre la familia, la mujer y su rol social. O quizás, precisamente por eso. Echale un vistazo a esto y juzga por ti misma.

El preview de los capítulos promocionales no estará accesible hasta dentro de un par de semanas, pero ya han publicado esta entrevista y el resumen de la novela.

Bueno, «Primer amor» no habrá llegado a tiempo para la tumbona en la playita y la piña colada, pero para tu sofá favorito, ese que es súper cómodo, sí.  Algo es algo.

30 cosas que toda mujer debería tener y saber cuando llega a los 30.

A veces cosas simples conectan de tal forma con la gente que van de boca en boca, en este caso de email en email a lo largo y ancho de la red durante años.

Es el caso de una lista titulada «30 cosas que toda mujer debería tener y saber cuando llega a los 30» que escribió Pamela Redmon Satran hace diez años, en Mayo de 1997, para la revista Glamour. Como bien dice ella misma en su web, en estos años, su lista ha circulado libremente por internet atribuida a diferentes personas. A mí me llegó atribuida a Maya Angelou. Pamela dice que incluso llegó a toparse con alguna atribuida a Hilary Clinton (!). Supongo que la razón del éxito es que habla de pensamientos y sentimientos con los que muchas mujeres nos podemos sentir identificadas. O quizás porque las listas están en nuestro ADN :-)

Ella dice que después de varios años de haberla escrito, y sintiéndose un poquito mayor y más sabia, le apetecía añadir algunos «deberías», cosa que hizo hace un par de años. El resultado es éste:

30 cosas que toda mujer debería tener y saber cuando llega a los 30.

Por Pamela Redmon Satran

A los 30, deberías tener:

1. Un antiguo novio al que puedas imaginarte volviendo y uno que te recuerde lo lejos que has llegado.
2. Un mueble decente que no haya pertenecido a nadie de tu familia.
3. Algo perfecto que ponerte si tu jefe o el hombre de tus sueños quiere verte en una hora.
4. Un bolso, una maleta y un paraguas que no te averguence llevar.
5. Una juventud que te sientas satisfecha de haber dejado atrás.
6. Un pasado lo suficientemente jugoso que desees poder contarle a otros cuando seas anciana.
7. Conciencia de que te harás mayor, y dinero ahorrado que te ayude cuando llegue el momento.
8. Un email, un buzón de voz y una cuenta bancaria al que nadie más que tú tenga acceso.
9. Un curriculum que no está «falseado» en lo más mínimo.
10. Una amiga que siempre te haga reir y otra con quien puedas llorar.
11. Un juego de destornilladores, un tendedero sin cuerdas y un sujetador negro de breteles.
12. Algo ridículamente caro que hayas comprado para ti simplemente porque te lo mereces.
13. La convicción de que lo mereces.
14. Un tratamiento facial, un programa de ejercicios y un plan para manejarte con esos otros aspectos de la vida que no mejoran después de los treinta.
15. Un comienzo sólido en una carrera que te satisface, una relación con la que estás a gusto y los demás aspectos de la vida que pueden mejorar, en proceso de hacerlo.

A los 30, deberías saber:

1. Cómo enamorarte sin perderte a ti misma.
2. Lo que sientes acerca de tener hijos.
3. Cómo dejar un trabajo, romper con un hombre y encararte con un amigo sin arruinar la amistad.
4. Cuándo esforzarte más y cuándo dejarlo.
5. Como besar de forma que comuniques perfectamente lo que te gustaría y no te gustaría que sucediera después.
6. Los nombres de: la secretaria de Estado, tu bisabuela y la mejor modista de la ciudad.
7. Cómo vivir sola aunque no te guste.
8. Cómo controlar tu propio cumpleaños.
9. Que no puedes cambiar la duración de tus partos, el ancho de tus caderas o la naturaleza de tus padres.
10. Que tu infancia puede no haber sido perfecta pero ya pasó.
11. Lo que harías y no harías por dinero o por amor.
12. Que nadie se libra por mucho tiempo de las consecuencias de fumar, beber, drogarse o no usar hilo dental.
13. En quién puedes confiar, en quién no puedes y por qué no deberías tomarlo de forma personal.
14. Que no debes disculparte por algo que no es tu culpa.
15. Por qué la gente dice que la vida empieza a los treinta.

Las cosas están cambiando…

Hombres que eligen el amor al éxito.

No he conocido muchos que lo hagan pero sí alguno, y según mi visión del mundo, es suficiente: si existe un ser humano que puede hacer algo «imposible», entonces, es que es posible hacerlo. Y si hay un tópico sobre el tema hombres-mujeres, es el que dice que las mujeres somos las que damos prioridad a lo sentimental sobre lo profesional, y que los hombres hacen… justo lo contrario.

Bueno, puede que en el pasado haya sido la norma. Incluso puede que hoy siga vigente para muchas mujeres (y algunos hombres), pero las cosas están cambiando.

Según los resultados de un reciente estudio norteamericano realizado con la participación de 237 estudiantes universitarios y preuniversitarios de ambos sexos y edades comprendidas entre los 16 y los 25 años, fueron «ellos» los que demostraron mayor tendencia a dar prioridad a una relación romántica cuando se les pidió que eligieran entre ésta y su carrera profesional. Si quieres conocer más detalles sobre este estudio, aquí está el artículo en inglés publicado en ScienceDaily.

Chicas, cuidado con lo que leéis – II

Según esta noticia publicada en ChristianNet.com, el mayor portal cristiano en internet, una reciente encuesta realizada a miembros de la comunidad cristiana sobre si «leer novelas románticas podía considerarse pecaminoso» ha revelado que para el 51% de los encuestados no lo es mientras la historia se adecúe a los valores cristianos y no presente imagenes/escenas explícitas. «Si puedes leérsela a tu abuela, entonces está bien» fue el comentario general. (¿Cuántas de las novelas que han caído en tus manos últimamente, podrías leérselas a la «abue»? Mmmm, yo ninguna.)

Hasta aquí podemos deducir que la mayoría de las novelas que se publican en la actualidad no pasarían el filtro cristiano de este 51%. Y eso también incluiría a esta novela del género romance inspirador, por lo menos mientras no le cambien la portada. Pero resulta que el 25% de los encuestados opinó que «sí, leer novela romántica es pecado» y más aún, la mayoría de éstos considera a la novela romántica «llena de pecado sexual», «altamente adictiva» y atención, «una forma de pornografía».

Curioso lo distinta que se ve una misma cosa dependiendo de las gafas que te pongas, ¿eh?

Menos mal que el otro 24% encuestado contestó que no estaban seguros… :-)

Portadas engañosas: novela romántica y sexo.

En dos posts anteriores (este y este) hablaba de la inclusión de escenas más calientes en las novelas para mejorar las cifras de ventas, ahora le tocó el turno a las portadas. Si le echas un vistazo a esta es posible que no te sorprenda, incluso puede que te parezca bonita.

Ahora, ¿qué pensarías si te dijera que esa portada corresponde a una novela de la subcategoría «inspirational romance» (algo así como romance inspirador/motivador) y que su autora es una escritora cristiana que escribe novela dirigida a un público que vive según los valores cristianos? Sí, la novela no es lo que esa portada induce a creer. Y aunque a lectoras como yo no les importe, seguro que al público que lee esa categoría sí, de ahí que la autora saliera al ruedo (a la blogosfera, más bien) en este post a dejar claro que ella no tiene control sobre las portadas de sus novelas. Es más, estoy convencida de que a pesar de todo, algunas de sus lectoras habituales se abstendrán de comprarla, por lo menos la edición con la portadita de marras.

Supongo que era solo cuestión de tiempo que las portadas de las novelas del género empezaran a mostrar el mismo giro sexual que vemos en las historias, pero una portada sensual para una novela dirigida a un público cristiano me parece excesivo. ¿Qué va a ser lo próximo? ¿Imágenes eróticas en  una novela de Corin Tellado? ¿Posturas del Kama Sutra en la caja de los cereales?

Si me sigues a través de este blog sabes que el erotismo y las escenas gráficas no hieren mi sensibilidad (tampoco las portadas fuera de contexto), pero conozco a varias personas que sí les molestan, que no quieren encontrárselas en las novelas que leen. Y si supieran que están ahí, sencillamente no las comprarían. ¿Por qué hay que darles gato por liebre? Están en su derecho a esperar que se les advierta igual que se advierte una película X. Lo mismo que una autora de una novela de romance inspirador lo está a esperar que la portada vaya en la misma línea que la historia que ha escrito.

Es una cuestión de respeto, nada más.

Cubiertas picantes para el último de la saga mágica.

Me encanta el blog de las «Smart Bitches», son tan descaradas y divertidas… Lo sigo desde hace tiempo y raro es el día que no suelte la carcajada con sus bromas corrosivas, o me sienta identificada con sus posts más reflexivos.

Tenían que hablar de la última entrega de Harry Potter (¿hay alguien en el ciberespacio que no lo haya mencionado directa o indirectamente últimamente?), y con tanta opinión y comentario vertido, poco nuevo quedaba aún por decir. Así que como casi siempre, tomaron el camino del humor.

Si te gustaría leerlo, dicen las Smart Bitches refiriéndose especialmente a la audiencia masculina, pero crees que eres demasiado mayor, o te has enganchado y no puedes soltarlo, pero no quieres que nadie se entere, usa cualquiera de estas cubiertas para esconder el libro.

Si no eres muy amiga del inglés y conoces a alguien que lo domine, pídele que te las explique en detalle (*). De verdad que son para troncharse.

(*)Nota:  El texto de las portadas es muy directo y puede que algunos lectores lo encuentren obsceno. Si te consideras sensible a según qué vocabulario, ten en cuenta esta aclaración antes de visitar la página.

Hombres hablando de hombres: varones frente al cambio.

Siguiéndole la pista a una asociación formada por hombres sobre la que leí hace algunos meses, la AHIGE (Asociación de Hombres para la Igualdad de Género) di con este artículo que te recomiendo que leas, especialmente si eres de las que cree que a ellos solo les preocupa el fubol (o equivalente), además del sexo, claro.

Me gusta el enfoque emocional, apasionado que tenemos las mujeres del mundo masculino en que vivimos, pero si hay algo que me fascina es cuando los hombres hablan de ellos mismos. Son prácticos y francos. Especialmente cuando hablan de cómo los afecta la transformación del rol femenino en la sociedad y en la familia.

Las mujeres como colectivo social, nos hemos calzado las botas de siete leguas hace años y de momento, no parece probable que vayamos a quitárnoslas: hemos recorrido millas siderales en tiempo récord. Y sí, hemos agitado las aguas, pero personalmente creo que hay cierto interés malintencionado por exacerbar las diferencias y subrayar las tiranteces entre ambos sexos. Si un hombre puede decir «es importante construir un mensaje positivo sobre el cambio. Hasta ahora el discurso ha sido negativo: con la igualdad el hombre pierde privilegios. Por ello hay que empezar a subrayar lo que se puede ganar: la igualdad nos ayudaría a recuperar nuestro mundo afectivo y emocional, que se ha perdido con el patriarcado»(1), hombres y mujeres mantenemos posturas mucho más cercanas de lo que creemos.

(1)Antonio García es presidente y fundador de la Asociación de Hombres para la Igualdad de Género. Málaga, España.

Vaya con el malagueño. ;-)