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Acerca de patriciasutherland

Además de escribir novela romántica y leer, adoro la música. Me gusta el jazz, el r&b y últimamente, el country moderno. Encontrarás más información sobre mí, en la pestaña correspondiente de mi blog.

I Congreso de Literatura Romántica Ciudad de A Coruña – Crónica de Patricia Sutherland – Parte I

Las románticas volvimos a reunirnos en esta tierra de leyendas en un evento que contó con la participación de editoras, libreras y lectoras del género.

Esta será una crónica de lo más curiosa -más adelante, verás por qué lo digo- y he pensado que, quizás, la forma más adecuada de presentarla, es haciéndolo día por día, con sus explicaciones y sus fotos. Así que vamos allá…

Viernes 6 de Julio:

El año pasado llegué a última hora de la tarde, y gracias a los retrasos habituales de Iberia, casi al final de la presentación de Amaya Felices. Así que esta vez no quise correr riesgos –Ángeles Ibirika presentaba en la FNAC y no quería perdérmela-, y me busqué un vuelo que llegara por la mañana.  A las 8 de la mañana ya estaba en el aeropuerto, haciendo tiempo para embarcar, cuando escuché que me llamaban. Volví la cabeza y allí estaban Cristina Álvarez y Mar Giménez. Los besos y abrazos, como ves, empezaron prontísimo… y continuaron, porque cuando desayunábamos apareció Ana Itúrgaiz.  Para poder seguir dándole a la sin hueso, y ya que el avión traía varias plazas libres, nos acomodamos en las últimas filas. De esa hora y pico de viaje tengo que destacar la cátedra en romántica que impartió Cristina Álvarez, ¡lo que pude aprender en tan poco tiempo! Además, me habló mucho y muy bien de alguien a quien le tengo un cariño inmenso (además, de un gran respeto como persona y como escritora). Me refiero a Kelly Dreams. Cristina puso a su saga de Guardianes Universales por las nubes, algo que me encantó saber (y que, por supuestísimo, compartí con la interesada tan pronto la vi:  fue lo primero que le dije después del abrazote de rigor).  Como suelo decir, me dio un alegrón :)

Cristina, Patricia y Ana, en el avión, camino de A Coruña.
Foto de Mar Giménez Cuello

Pero no te vayas a creer que la cátedra acabó cuando bajamos del avión. ¡Para nada! Continuó incluso en el propio lavabo de señoras del aeropuerto de A Coruña… ¡Hála, como si estuviéramos en una cafetería! La gente nos miraba, claro ;)

Pronto llegaron a recogernos María José Losada con su niño y Lucía de Vicente, y nos fuimos a tomar un café mientras esperábamos a la organizadora del evento, Trini Palacios.

Al mediodía, comidita rica en un restaurante en el puerto. Para entonces, ya se nos habían unido más autoras y lectoras. ¡Éramos un lote! ¿No me crees? Fíjate:

Sandra, Lucía, Patricia, Cristina, María José y Mar Carrión.

Izda: Ana Itúrgaiz, Vanesa Vázquez, Helena Nieto, Patricia Sutherland
Dcha: Laura Díaz, Kelly Dreams, Teresa Cameselle

De pie, de izda a dcha: Sandra, Ana Itúrgaiz, Lucía de Vicente, María José Losada, Patricia Sutherland, Ana R. Vivo, Chus Nevado, Mar Giménez, Cristina Álvarez, Teresa Cameselle y Kelly Dreams.
Abajo, de izda. a dcha.: Laura Díaz, Mar Carrión y Vanesa Vázquez.
Foto de Chus Nevado.

Por la tarde, nos dirigimos al Ayuntamiento, donde nos recibiría la Consejala de Cultura y tras un pequeño acto de bienvenida, nos mostrarían las distintas salas del consistorio.  Una vez allí, nos guiaron hasta la Sala de Plenos, donde ocupamos los distintos sillones. ¿Te cuento una pequeña anécdota? Verás, por la mañana le pregunté a Trini si era necesario vestir «formal» para el evento de la tarde. El año pasado acabé con un terrible dolor de pies, de pasarme el día andando sobre tacones y en esta ocasión, iba decidida a hacer lo posible por evitarlo. Trini, que adora la «informalidad», me respondió que no, que cada cual podía ir como quisiera. Así que yo, me quedé tan a gusto con mis Converse estampadas… hasta que la Consejala anunció que nos irían nombrando una a una (a las autoras que habíamos donado ejemplares para la biblioteca del ayuntamiento) para que nos acercáramos al «podio». A cambio de la donación, el ayuntamiento quería obsequiarnos con un precioso pincho de solapa en plata de ley, la Torre de Hércules . ¿Te imaginas mi cara al enterarme? Miré mis pies y pensé «oh,oh… y yo en Converse».

Fue un acto bonito del que me he llevado varios recuerdos, aparte del pincho de solapa. ¿Quieres verlos?

Desde la izda.: Ana Itúrgaiz, Vanesa Vázquez, Megan Maxwell y su hija Sandra.

Un primer plano de mi queridísima Kelly Dreams.

Patricia Sutherland, de espaldas, después de entregar el ejemplar de Princesa.
¡Y, por suerte, no se ven mis Converse!

Foto grupal en la Sala de Plenos del Ayuntamiento.
¡Todas y todos!
Foto de Chus Nevado.

La prensa se hizo eco del evento, y aquí está la prueba del delito ;)

Noticia recogida por El ideal gallego, en su edición del 7 de julio de 2012.

Desde el Ayuntamiento, callejeando por esta preciosa ciudad que es A Coruña, nos dirigimos a la FNAC, donde Ángeles Ibirika presentaba su última novela «Donde siempre es otoño» en compañía de su editora. No había tenido ocasión de ver a Ángeles en acción con anterioridad y me gustó. Es muy cercana, muy sencilla y propuso que le hicieran preguntas, ya que la naturaleza de su novela no permitía una introducción extensa sin «desvelar» la trama. Hubo varias preguntas, y algún que otro debate en torno a las respuestas. Curioso fue uno de ellos, suscitado entre la librera Iratxe Zabala y la lectora Mar Giménez Cuello, acerca de si el final feliz es un requisito en la novela romántica. Ambas son personas muy entendidas en el género, pero sostienen posiciones encontradas respecto del tema. En este caso, me decanto en favor de la librera: desde mi punto de vista, el final feliz es una condición imprescindible. Como les sucede a muchas lectoras, es mi razón, no solo de leer, también de escribir este género; la garantía de que habrá un final positivo.

Ángeles Ibirika y Lourdes Díaz
Presentación de «Donde siempre es otoño» en la FNAC de A Coruña.

A la presentación también asistieron algunos miembros del Club de Fans de Dakota, las bollitos gallegas. Me encantó conocerlas en persona y aunque no fue posible charlar todo lo que nos habría gustado, al menos pasamos un buen rato haciendo risas y fotos. Que lo sepáis, Rosana (mi querida lobita) y Sandra, en el próximo Congreso ¡no os libráis! Vamos a charlar hasta que se nos seque la lengua :)

Patricia, con Sandra (izq) y Rosana (der).

Con quien sí tuve la ocasión de hablar y hablar y hablar, fue con esta otra Bollito gallego-argentina:

Patricia y Claudia, la administradora del blog «Libros de romántica».
(Aquí sí que salen mis Converse ;))

Y si pudimos hablar tantísimo es porque acabamos sentadas una junta a la otra cuando fuimos a cenar con el grupo. Me encantó poder conversar sobre libros y autoras con Claudia porque es una gran lectora del género, porque es una mujer sencilla y divertida, y sí voy a decirlo, porque volver hablar en «porteño» (o más bien, en un sucedáneo, modificado por tres décadas de vida en la querida España) con una compatriota fue toda una experiencia.

Era más de medianoche cuando llegué al hotel, más feliz que una perdiz, a por un sueño reparador que me preparara para el Gran Día, el I Congreso de Literatura Romántica Ciudad de A Coruña.

En breve, la segunda parte. Así que, como en las series, esta entrada acaba con una palabrita:

Continuará… [Pincha este enlace para leer la Parte II]

 

Novela romantica Princesa: relectura programada en el Club de Fans de Dakota.

Hago un breve receso a mi descanso dominguero para compartir contigo una noticia que me hace tantísima ilusión.

Como te comenté en un post anterior, Dakota, el protagonista de mi novela Princesa, ya tiene su propio Club de Fans en Facebook, y hace un tiempo uno de sus miembros, Rosana, propuso una relectura grupal de la novela. Como soy muy nueva en estas lides, a mi sorpresa por el evidente interés que estaba suscitando Princesa (¡corchos, leo muchísimo y me sobran dedos para contar los libros que yo he releído!) se sumaba la GRAN expectativa de saber los detalles: cómo se organizaría la relectura (me refiero al proceso de hacerlo grupalmente), qué dirían las lectoras, qué sentiría al saber, de primera mano, lo que cada capítulo les hizo sentir… Tenía un montón de preguntas y otro montón de expectativas, y durante todo el tiempo, esa sensación rara de que todo esto era irreal. Una especie de sueño del que me despertaría en cualquier momento.

Pero no es irreal; un sueño, sí. Maravilloso, emocionante y superhalagador, pero tan cierto como que ahora mismo estoy aquí, compartiéndolo contigo. Está resultando una experiencia increíble ver a mis propios personajes a través de los ojos de las lectoras, sentir sus emociones, descubrir como sufren, ríen, se emocionan con los distintos sucesos… Es sobrecogedor descubrir de qué manera han dejado de ser míos, cómo han tomado vida propia a través de cada lectora que se ha sentido tocada por la historia. De todos los regalos que me ha hecho Princesa en su corta vida, éste, sin duda, es el más grande. Un REGALO, con mayúsculas.

La relectura comenzó hace poco, a un ritmo de 2/3 capítulos por día, y siguen incorporándose nuevos miembros. La cosa fluye como la seda gracias al método elegido por la organizadora, mi querida loba Rosana. Hay un hilo (un post) abierto para cada capítulo, y sin orden predeterminado, cada lectora comenta sus impresiones en el hilo correspondiente. La mayoría de las veces tiene lugar un ping-pong de comentarios a otros comentarios, tan típico de foros y grupos, que son desternillantes. (De verdad que me lo estoy pasando bomba leyéndolos). Así que si te apetece pasar un buen rato y compartir conmigo y con las demás Bollitos del grupo tus impresiones sobre Princesa, te esperamos aquí:

https://www.facebook.com/groups/436672046350678/

La semana que viene, te traeré mi crónica del I Congreso de Literatura Ciudad de A Coruña, pero ahora retomo mi descanso.

¡Feliz domingo!

I Congreso de Literatura Romántica Ciudad de A Coruña: ¡motores en marcha!

Con un nombre más formal, un programa ambicioso y la misma pasión de siempre, las románticas españolas volveremos a teñir de rosa las tierras gallegas.

La edición 2012 contará además con el apoyo del Ayuntamiento de A Coruña, que nos ofrecerá una recepción la tarde del viernes.

Fíjate qué programa más atractivo:

Viernes 6 de julio

17.30 h. Recepción en el Ayuntamiento de A Coruña

20.00 h. Presentación del libro «Donde siempre es otoño» de Ángeles Ibirika. Fnac A Coruña

Sábado 7 de julio

10.00 h. Apertura de Mesa de Recepción

10.30 h. Inauguración del I Congreso de Literatura Romántica Ciudad de A Coruña

10.45 h. Conferencia «La Literatura Romántica en las Redes Sociales» – José Souto, experto en Marketing on-line

11.30 h. Coffe Break

12.00 h. Mesa Redonda Editoriales
Marisa Tonezzer, Ediciones B – Vergara
Lourdes Díaz, Booket Planeta
Lucía de Vicente, Colección Letra eNe – Éride Ed.
Andrea Tommasini, Editorial Terciopelo

12.45 h. Mesa Redonda Aficionadas
Sofía Pérez Rodríguez
Cristina Alvarez Vera
Mar Giménez Cuello

13.30 h. Comida

16.30 h. Mesa Redonda Libreros
Mercedes Molist, Librería Molist (A Coruña)
Iratxe Zabala, Librería Tintas (Bilbao)

17.15 h. Descanso

17.30 h. Presentación de los libros «Quédate a mi lado» de Noelia Amarillo y «Mudaÿÿan» de la autora Arlette Geneve, Editorial Terciopelo

19.00 h. Presentación «Niebla del pasado» de la escritora Ana R. Vivo, Colección Letra eNe – Éride Ediciones

El evento contará con la asistencia de las siguientes autoras románticas (queda aún alguna otra autora pendiente de confirmar):

Ana Itúrgaiz
Ana R. Vivo
Ángeles Ibirika
Arlette Geneve
Helena Nieto
Kelly Dreams
Lucía De Vicente
Lydia Leyte
Mar Carrión
Megan Maxwell
Noelia Amarillo
Pilar Cabero
Ruth M. Lerga
Sheyla Drymon
Teresa Cameselle
y yo, claro, Patricia Sutherland ;)

Ojalá puedas apuntarte porque te aseguro que nos lo vamos a pasar bomba, pero si no es así, prometo traerte una crónica detallada y muuuuchas fotos.

También me tomaré una ración de pulpito y una copa de Ribeiro a tu salud ;)

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I Congreso de Literatura Romántica Ciudad de A Coruña

7 de Julio de 2012

Lugar: Hotel Riazor
Avda. Pedro Barrié de la Maza, 29
15004 A Coruña
Horario: 10.00 a 20.00 hrs.
Más información:

Novela romántica Princesa: sobre salirse de la zona de confort y una entrevista muy reveladora.

A veces resulta muy complicado compaginar mi resistencia a salirme del guión con mi voracidad por los desafíos. Esa necesidad de ver las cosas claras, de tenerlo todo bien planificado… casa muy mal con mi convicción de que para crecer es necesario salirse de la zona de confort. Hay momentos en los que la contienda está tan reñida que me inmoviliza. Entonces, sé que ha llegado la hora de dejarlo estar. Confiar en que la respuesta llegará cuando deje de buscarla.

Eso ha sucedido hace unos días. Leyendo correos atrasados, mis ojos se quedaron clavados en el siguiente párrafo (la traducción es mía):

«…Halla la frontera de tu zona de confort. Sabrás que has llegado a ella por la sensación de excitación, de anticipación y muy problablemente por el temor que aparece cuando consideras la idea de hacer algo nuevo. Deja que esa tensión nerviosa sea la energía que te haga avanzar…»

Curioso, pensé, cuando pienso en «este tema», eso es exactamente lo que siento: (mucha) excitación, (mucha) anticipación y (mucho, mucho, mucho) temor.

Ahí tenía mi respuesta.  La respuesta. Así que he decidido dejar que toda esa increíble tensión que me tiene en ascuas desde hace semanas, me propulse hacia adelante. Si es un 1% de lo grandiosa que está resultando la experiencia Princesa, merecerá la pena.

¿Que dé qué hablo? Ah, perdona, tienes razón: no te lo he dicho. Hablo de algo que las lectoras me venís pidiendo desde julio  enero de 2011, de algo que no estaba planificado en absoluto y que, literariamente hablando, supone salirme del libreto.  Algo, que por eso de que me encantan las sorpresas, he revelado en esta entrevista ;)

Brian «Evel» Rowley

¡Sí, señora… Patricia Sutherland va a por otro SUPER PROTA! Por favor, cruza los dedos y deséame suerte ;)

Nota: acabo de editar la entrada para corregir un error incomprensible. La primera vez que me «lo» pidieron data del preestreno de Princesa, y quien lo hizo fue la también autora romántica Brianna Callum.

Un dia en la feria del libro de madrid: fotos, buena compañía y mucha magia.

Últimamente mis entradas no están planificadas, lo cual es decir un montón cuando se trata de mí. Es cierto que cuando publicas un libro, das por sentado que algo, por mínimo que sea, cambiará en tu vida. Yo esperaba cambios, los tenía asumidos de antemano. Pero lo que ha estado sucediendo, y especialmente, la forma en que lo hace, se sitúa muchísimo más allá de mis expectativas. La última edición de la Feria del libro de Madrid no fue sino otro ejemplo más de cómo la realidad puede llegar a superar hasta a una imaginación hiperactiva como la mía: asistir con la única intención de reencontrarte con amigas y como suelo decir, «apoyar la causa romántica», y acabar casi necesitando montar un improvisado chiringuito para firmar marcapáginas de Princesa, a falta de libros. Increíble.

Lo diré de partida: no me gustan las ferias. Creo que incluso lo he escrito aquí, en algún post, hace tiempo. Para mí todo lo asociado con la lectura es placentero, íntimo, sosegado. Las ferias son justo lo contrario, y como transcurren durante los meses de verano, además toca sudar. Así que lo que suele ocurrir es que cada año me lo pienso tanto, que acabo no yendo. Pero el 9 de junio de 2012, prometía: las autoras románticas españolas copaban varias casetas -¡sííiii mis chicas favoritas estaban en Madrid!- y era una súper ocasión para volver a achucharlas y pasar un buen rato con ellas. Una ocasión ideal, si tenemos en cuenta que a algunas de ellas las veo muy de tanto en tanto, cuando recalamos en un mismo lugar para asistir a alguna jornada o evento romántico.

Así las cosas, con varios días de antelación, empezaron los planes para ese sábado en particular: a qué hora quedaríamos, dónde comeríamos… Yo asistía en calidad de amiga, ni siquiera de visitante/lectora, de modo que no tenía pensado siquiera comentar aquí que el sábado estaría por el Retiro. No habría crónica en Sutherland, a lo sumo un enlace en la sección Media Room apuntando a Google+ con las fotos que sacara. Pero las Bollitos (1) se cruzaron en mi camino, con su Síndrome Dakotiniano Degenerativo (definición de Nínive López Ble, de Entre Ramas Románticas) y…

¡Cuánto pueden cambiar las cosas en un momento! :)

Alguien del grupo ¡¡¡Pon un Dakota en tu vida!!! me preguntó si iría algún día a la Feria del libro. Claro, la pregunta era si estaría firmando, y yo respondí que no, que estaría en la caseta de Éride haciéndole fotos a mis amigas autoras mientras ellas «curraban». Me respondió que se pasaría a verme. A ella se sumó otra, y otra, y otra… Varias peticiones de amistad, mensajes en mi correo, mensajes en FB… Empezaban a acumulárseme las citas para aquel día, pero hasta aquí, todo más o menos normal. Raro (eso de que pasen a verme a mi jajaja), pero no preocupante :)

Había quedado a comer con Olivia, Bela, Megan, su hija Sandra y algunas de sus Guerreras Maxwell (Ana, Mar y Ángela) y al llegar a la caseta para recogerlas, la primera sorpresa fue saber que Marian, administradora del Grupo Club de Lectura, y miembro de ¡¡¡Pon un Dakota en tu vida!!! con quien pensaba apenas tener tiempo para darle un abrazote e intercambiar algunas frases, se venía con nosotras a comer. ¡Genial! ¿Qué decir de la Bollito Marian? Que en vivo y en directo resulta tan espontánea y divertida como en sus mensajes virtuales. Mención especial a la conversación que sostuvimos las tres: Bela, Marian y yo, mientras seguíamos -de muy, muy lejos- a las demás a través de las sendas de tierra del Retiro. Una conversación memorable sobre tipos altos, zapatos de tacón y espaldas contundentes ;)

Marian y Patricia

Con Marian

La comida fue risueña y entretenida, como siempre. Es imposible estar con estas señoras y no partirte de risa. ¿No me crees? Mira:

Reunión de Guerreras

Reunión de Guerreras

Con Mar Vaquerizo

con Mar Vaquerizo

De regreso a la feria, la cosa fue de fotos y abrazos: Lucía de Vicente, MD Nika, Ana R. Vivo, Noelia Amarillo, Monty y Eva (administradoras del Blog Más Que Vampiros), Mar Carrión, Pilar Cabero, Ana Itúrgaiz, Merche Diolch (administradora del Blog Yo Leo RA) y su niño Gabriel, Moruena Estríngana (¡al fin, guapa, que venimos «amenazando con vernos» al menos dos años!)… ¡Ángeles Ibirika!

Y fueron apareciendo más Bollitos

Primero fue Marisa, una mujer encantadora y súper paciente que está en el grupo de fans de Dakota a pesar de no haber leído aún el libro, aguantando estoicamente la pasión arrolladora de otros miembros que a veces, sin querer, sueltan spoilers (y como dice ella «chicas, me estáis destripando la novela»). Este fin de semana, respiré aliviada, sólo de saber que es cuestión de días que ya no podamos destripárselo más ;) ¡Te haremos un monumento, guapa: eres la tolerancia personificada!

Marisa (centro) con Bela (izq) y yo.

Con Marisa (centro) y Bela (izq).

Luego, vino Ángela. Quería leer Princesa y acordamos que se lo acercaría a la feria. Nos habíamos visto brevemente antes de la comida, pero yo ya me marchaba y quedamos en vernos por la tarde. Me habría gustado poder dedicarle más tiempo, pero aquello era un auténtico jaleo y apenas tuvimos unos minutillos. Bastante, sin embargo, para charlar un rato y dejarme con buen sabor de boca -Ángela me pareció una niña súper dulce- y unas cuantas fotos. Ojalá se enamore de Dakota y quiera ser una Bollito. ¡Me encantaría tenerla abordo!

Ángela (izq) y Bela

Ángela (izq) y Bela

Y lo de después… ¡ya fue la locura total! Casi pisándole los talones a Ángela, llegó un grupo de chicas. Habían estado con Ángeles (Ibirika), ella les había hablado tan bien de mi novela (¡gracias, niña!) que querían leerla y conocerme. Todos los ejemplares que llevaba conmigo habían volado ya, así que acabé autografiando marcapáginas de Princesa, como una loca… Estas son algunas de ellas. Siento no haberme quedado con los nombres de todas, pero al menos tengo material gráfico :)

Rodeada de Ángela y sus amigas

Rodeada de Ángela y sus amigas

Para entonces, empezaba ya a sentirme bastante rara: había ido a la feria a hacer fotos a mis amigas y apenas si había logrado estar cinco minutos en la caseta (tengo exactamente 5 fotos de Megan, 4 de Olivia y un par de Bela), y a la que le sacaban fotos era a mí. Uffff… Respira, Patricia.

No sé cómo sucedió, pero en un segundo me encontré charlando con Iratxe. ¿Te acuerdas que en el post anterior mencionaba a una asistente, que además es librera, que en el I Diván Romántico de La Coruña, en Julio 2011, vaticinó que Dakota enamoraría a las lectoras? (2) Pues, es la misma persona. ¡Menuda sorpresa y menudo abrazo le di! Y un instante después, me vi en medio del grupo de chicas que la acompañaban ¡todas enamoradas de Princesa y su protagonista! Como comentaba ayer a las Bollitos, de verdad que habría pagado porque alguien me estuviera filmando en secreto. No sé qué expresión tendría, pero estoy segura de que debió ser de cine. La pasión de las lectoras de romántica hacia sus libros y autoras favoritas es muy conocida. La presencié muchísimas veces, pero entonces hablaban de otros personajes, de otras autoras, no de mí. Y la sensación de verte rodeada de gente que acabas de conocer y oírlas recitar frases de tu novela, ver cómo se adueñan de tus personajes y los hacen suyos… es sencillamente emocionante. Como no sabían que estaría allí, no se habían traído sus ejemplares pero querían mi autógrafo, así que ¡acabé firmando marcapáginas de Princesa otra vez! mientras Iratxe, con ese punto humorístico que suelen tener los vascos, me suelta: «¿pero no os han puesto una caseta a los autopublicados todavía? Esta gente no se entera de nada. Pues, a la próxima te traes una mesa». Risas aparte, la verdad, es que me habría hecho falta. ¡Seguro que se formaba cola y todo! ;)

Con Iratxe y algunas amigas

Con Iratxe y algunas amigas

Eran más de las siete y media de la tarde cuando me encontré con Charo, otra Bollito. Otra apasionada de Princesa a la que Dakota también le ha robado el corazón. Estaba con su familia y los niños ya estaban cansados, pero nos dio tiempo a darnos un buen abrazo, charlar unos minutillos y hacernos esta preciosa foto. Charo es, a partir de ahora y por razones obvias, «mi niña de los ojos tremendos»:

Con Charo y su niña.

Cuando dejé a Charo y su familia, regresé junto a Olivia y Megan. En la parte posterior de la caseta, compartimos un merecido rato de descanso y risas. Siempre es genial volver a verlas y pasar tiempo con ellas porque a pesar de toda el agua que ha corrido bajo el puente desde que nos conocimos, hace un siglo, seguimos siendo las mismas. Igual de sencillas, de reales, de normales… También estaba Bela, otra pequeña-gran mujer de esas que me ha permitido conocer la romántica. Mujeres increíbles que a pesar de que acabas de conocerlas, hacen que te sientas tan cómoda… Como si hubieran estado contigo toda la vida.

Con mis chicas, Megan y Olivia.

Con mis chicas, Megan y Olivia.

Y hoy es hoy, han pasado tres días desde el día D, y si dijera que la emoción se ha disuelto, mentiría. Continúo con esa sensación extraña de estar viviendo algo que sólo parece real a ratos, y no porque no lo sea (real) sino porque es una clase de realidad que nunca imaginaste que tú vivirías. Es como que no acabas de creértela, pero entonces tiras de memoria, miras las fotos, los momentos pasados vuelven al presente con toda la emoción, la ilusión, la sorpresa… y sí, eres tú. Ha sucedido. Es real.

Si Princesa hubiera tenido el respaldo de una editorial, se habría distribuido en todos los grandes puntos de ventas y entonces, sí que habría esperado estar firmando en una caseta. Lo que sucedió me habría ilusionado, emocionado, pero no me habría sorprendido.

No es el caso. Soy muy consciente de lo difícil que es para una lectora interesada conseguir mi novela. Tanto como lo soy del efecto fulminante que está teniendo el boca a boca con Princesa. No lo veo mientras sucede, no es algo que pueda planificar ni medir, pero empiezo a ver que está ahí… Regalándome momentos inolvidables y haciendo que me sienta tan, tan especial…

Dije que necesitaba un par de días para que las cosas volvieran a su ser y poder escribir desde la serenidad, pero como ves, no ha funcionado. Ni creo que vaya a hacerlo. Empiezo a tener la sensación de que la magia se ha instalado en mi vida, que ha venido de la mano de Princesa, y no piensa marcharse; aún me tiene reservada muchas más sorpresas.

Así que con la misma emoción de hace tres días y la misma ilusión, a ti que me sigues y me lees, que has disfrutado de Princesa y la recomiendas, que te has adueñado de Dakota y lo adoras tanto como lo adoro yo… te doy las gracias, de corazón, por hacer que esta magia sea posible.

Entrada editada hoy, 12/06/2012 para añadir foto con Mar, referencia a Moruena Estríngana y pies de foto, que por alguna extraña razón, no salieron en la primera publicación.

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(1) Bollitos: para no soltar spoilers, diré que se trata de un nombre cariñoso con el que nos llamamos los miembros del Grupo ¡¡¡Pon un Dakota en tu vida!!!

(2) También lo equiparó en «pegada romántica» a un héroe de otra novela. Cuando lo dijo yo estaba tan nerviosa que no me quedé con el nombre, pero ahora he tenido ocasión de preguntárselo: es Matt Farrell, el héroe de la novela Paraíso robado, de Judith MacNaught. Toma ya.

Dakota, el protagonista de la novela romántica Princesa y su club de fans.

Sobre fans apasionadas, personajes únicos y tatuajes inolvidables.

Hace casi dos años, al leer uno de los primeros extractos que publiqué de Princesa aquí, Olivia Ardey me dijo que «ese tatuaje daría mucho de que hablar». Se refería a uno, muy especial, que luce Dakota, el protagonista de la novela, en cierta parte de su anatomía. Por supuesto, no lo tomé en serio.

Durante el preestreno de Princesa, me sorprendieron las reacciones de algunas lectoras. Reía y me emocionaba con los comentarios que dejaban en el libro de visitas, y me divertía ver cuántas pasiones despertaba mi motero macarra. Lo atribuí a lo novedoso de la trama y la forma en que está escrita, que engancha al lector.  O sea, que tampoco entonces tomé en serio los méritos del protagonista.

Muy pronto después de la publicación, empezaron las reseñas. Todas dedicaban párrafo aparte a Dakota, pero incluso entonces, seguí sin tomármelo en serio.

Fue durante mi participación en el I Diván Romántico de La Coruña en Julio de 2011, cuando una de las asistentes – librera y apasionada del género, a más inri- después de responder a una pregunta que yo había lanzado a la sala, recomendó a los presentes mi novela y destacó a Dakota pronosticando que sería un personaje que enamoraría a las lectoras. Lo equiparó a otro protagonista, de esos inolvidables que tiene el género romántico, y me disculpo por no recordar cuál mencionó, pero era mi primera intervención en una mesa redonda y al oírla, simplemente, me quedé pasmada. Mis compañeras de mesa, Pilar Cabero y Teresa Cameselle, pueden atestiguar que me puse absolutamente roja. ¡Sí, me sonrojé! Fue una experiencia muy fuerte. Entonces, tuve la sensación, por primera vez, de que quizás si conseguía que mi novela llegara a suficientes lectoras, el nombre de Dakota empezaría a sonar alto y claro.

A partir de aquel momento, se sucedieron las reseñas, los comentarios que algunas lectoras me dejaban en FB o en mi correo electrónico y una sesión de chat con María José Losada el verano pasado volvió a confirmarme que sí, «el chico apuntaba maneras» (sic). Efectivamente, y a pesar de que Princesa no dispone todavía de distribución nacional, cada día son más las lectoras que la leen, que la reseñan, que la recomiendan… ¡la fiebre Dakota continúa extendiéndose por internet, imparable!

Y hoy, catorce meses después de haber mostrado su tatuaje al mundo, tengo el enorme placer (y la enorme emoción) de informarte que Dakota tiene su propio grupo de fans en Facebook.

No puedo expresar lo que significa para mí que una de mis criaturitas haya alcanzado semejante repercusión, ni el aluvión de cariño que estoy recibiendo de parte de lectoras y amigas. Como diría Dakota: ¡esto es la caña! ;)

El grupo de fans de mi motero macarra es una entrañable iniciativa de Inma Cerezo (¡gracias, niña!): ella lo ha creado, lo ha bautizado y lo ha definido. Y lo ha hecho así de bien:

A mí, sólo me resta decirte que en pocos días se ha reunido allí un grupo de lectoras divertidas, participativas y muy, muy ocurrentes con un denominador común: ADORAN A DAKOTA. Si quieres unirte, no tienes más que pinchar la insignia, ¡serás súper-bienvenida!

Nuevo grupo romántico en Facebook, Entre Ramas Románticas.

Llevan muy pocos meses en FaceBook, pero han conseguido crear un espacio agradable donde se habla de novela romántica sin exclusiones ni favoritismo; me refiero al Grupo Entre Ramas Románticas.

Llegué a él hace tres o cuatro semanas y por casualidad. Olivia Ardey publicó allí su «no-reseña» de Princesa que generó comentarios y me uní al grupo para poder responderlos… ¡y allí sigo, igual de maravillada que el primer día!

«Maravillada, ¿por qué?», dirás. Pues porque sus administradoras, Elena Presedo y Nínive López, han conseguido reunir allí a verdaderas forofas de la novela romántica y fomentar su participación activa, constructiva, incluso diría, contagiosa en su pasión por el género sin exclusiones de ningún tipo y en su defensa a ultranza del producto nacional. Súmale una tolerancia cero a la falta de respeto -ni en  descalificaciones hacia autoras o novelas, ni en spoilers que fastidien el libro a futuras lectoras- y a toda alusión al pirateo, y el resultado es un paraíso terrenal romántico. Ni más, ni menos.

Consiguen contagiarte esas ganas locas de leer tal o cual novela. Que te enganches a esa pasión por la que las aficionadas al género son mundialmente conocidas, que las convierten en las lectoras más fieles que un autor puede tener. Que quieras aprender, conocer nuevas autoras, nuevos libros, vivir esa sensación inigualable que es sentirte atrapada por una historia y desear compartirla con lectoras que, sabes, se sentirán/se han sentido tan atrapadas como tú… En una espiral sin fin. Un espacio distendido y amistoso, dedicado a la novela romántica, que te recomiendo plenamente.

Si quieres darte una vuelta, ¡eres bienvenida! Te estaremos esperando con café y pastitas virtuales ;)

Grupo Entre Ramas Románticas:

https://www.facebook.com/groups/175767819206091/

También en la blogosfera:

http://entreramasromanticas.blogspot.com.es/

Me gustan tanto estas chicas, y me siento tan agradecida por todo lo que me han permitido aprender en tan poco tiempo, que he decidido hacer algo que no he hecho en cinco años. Algo así como una excepción. Eso sí, sin que sirva de precedente. Me explico.

Si me sigues habitualmente quizás hayas echado en falta aquí, en Sutherland, algo que en la blogosfera se conoce por «meme». Como te imaginarás, me han nominado infinidad de veces a lo largo de estos cinco años. Siempre he declinado. ¿Razones? Varias, pero la fundamental es que como buena reservada que soy, prefiero no hablar de mí.

En el caso de esta nominación que me hicieron Nínive y Elena, las administradoras del blog y del grupo Entre Ramas Románticas, y en atención a lo especiales que son para mí, haré una excepción. Éste es el Meme, cuyo guante he recogido ;)

1. Género que más lees.

Leo muchísima no-ficción porque siempre estoy aprendiendo cosas nuevas. En ficción, actualmente, van empatadas la novela romántica y la novela negra.

2.¿Cuántos libros compras en un mes?

Lo habitual es entre 7 y 10 libros.

3.¿Papel o digital?

Digital. Soy fan incondicional de los libros electrónicos desde que salieron, y para mí constituyen la solución perfecta a la disponibilidad inmediata, a la facilidad de transporte, a la falta de espacio físico para almacenarlos, y también al precio abusivo de los libros impresos.

4.¿Lees en sitios públicos? o solo en casa en privado.

¿Yo? ¡Yo leo en todas partes!

5.¿Forras las portadas que no te gustan?

Forro los libros por conservación. Especialmente, si son prestados o no tienen doble cubierta. Pero tengo que reconocer, que ciertas novelas románticas las habría forrado igual aunque la portada hubiera sido de acero :) ¡Hay algunas realmente espantosas!

6. Tu libro favorito.

Uy, qué difícil. Un libro que recuerdo especialmente porque lo devoré en una noche, a pesar de ser un libraco de tropecientas páginas, es el thriller «Los siete minutos» de Irving Wallace. Pero ya que Entre Ramas Románticas va de novela romántica, me mojaré y diré que hasta el momento -soy muy nueva como lectora en el género- tengo dos libros favoritos, y los dos son de autoras españolas: «Dama de tréboles», Olivia Ardey (La Esfera de los Libros, 2009) y «El fuego envuelve tu nombre», Lydia Leyte (La Máquina China, 2011).

7. El que menos te ha gustado.

No doy más de cinco páginas de margen a un autor para engancharme. Si no lo hace al cabo de la quinta página, abandono la lectura. Esto quiere decir que son muchos los libros que he abandonado en el primer capítulo y muchos los que a pesar de haberme enganchado, finalmente, no han dejado huella en mí, pero siento un profundísimo respeto por el trabajo creativo en todas sus manifestaciones y tengo dos máximas de funcionamiento: 1) no digo que me gusta lo que no me gusta, 2) si no me ha gustado, me reservo mi opinión para mí. En definitiva, no es más que eso; una opinión.

8. ¿Estás esperando como agua de Mayo, algún título?

Síiii. He empezado a leer erótica (para documentar un próximo nuevo trabajo) y me interesa muchísimo el libro de E.L. James, «50 sombras de Grey».

9. Autor favorito.

Ken Follett.

10. ¿Qué libro estás leyendo en este momento?

Uno de Shayla Black, «Dominada por el deseo». ¡Influencia de las Ramitas, que conste!

Y ahora mis nominaciones:

Brianna Callum
http://novelasromanticasdebriannacallum.blogspot.com.es/

Dolly Gerasol
http://mihobbyesleer.blogspot.com.es/

Yolanda Díaz de Tuesta
http://rol-en-red.net/diaz-de-tuesta/

Yolanda Quiralte
http://yolandaquiralte.blogspot.com.es/

Princesa, trece meses de magia y su primer fan-art.

Trece meses recibiendo el apoyo de las lectoras. 30 súper-reseñas. 16 ratings en GoodReads con un promedio de 419 sobre 500. 23 ratings en aNobii con un promedio de 450 sobre 500…

Y ahora también, este precioso fan-art de la lectora-bloguera Lorena Luna.

Lo he dicho muchas veces, y hoy voy a repetirlo: aunque escriba cien novelas más, Princesa siempre será especial para mí. Siempre ocupará un lugar privilegiado en mis recuerdos y en mi corazón.

Gracias a todas las lectoras por regalarme tantos momentos inolvidables, y a Lorena Luna, la autora del fan-art: chica, qué sensación más grandiosa es contemplar tu visión de mis personajes. Qué maravilla. Muchísimas gracias por este regalo tan, tan especial.

Princesa: promoción especial Día del libro 2012.

Hoy te traigo una noticia fresquita que estoy segura será de tu interés. El Día del Libro está a la vuelta del fin de semana y, como no podía ser de otra manera, Princesa está de promoción :)

Si aún no has leído esta novela que me ha regalado tantos momentos increíbles desde que viera la luz, si aún no conoces a Dakota (¿en serio aún no le conoces? ¡no me lo puedo creer!?), puedes hacerlo ahora y a precio de promoción :)

Encontrarás toda la información en este enlace:

Día del Libro 2012 y las Promociones Especiales de Jera Romance.

Más info sobre Princesa, en su página oficial.

Novela romántica Princesa, de Patricia Sutherland

«… La acera estaba escurridiza, convirtiendo el andar en un complicado juego de equilibrio. Sin embargo, Tess recorrió los primeros cincuenta metros sumergida en sus propios pensamientos, sin darse cuenta ni de la dirección que había tomado ni de que la lluvia la estaba empapando. Unos pensamientos que, básicamente, se reducían a una imperiosa necesidad de alejarse de allí, a protegerse de una situación en la que sabía que no debía verse involucrada. De unas sensaciones que no le convenía sentir.

No comprendía lo que había ocurrido en aquel café. Qué había dado lugar a aquel contacto, a aquella mirada cuyo sólo recuerdo la hacía estremecer, pero todo su ser se había puesto en retirada, como si la acechara un flagrante peligro.

Entonces, lentamente, Tess regresó a la realidad.

Estaba en Russell Street, frente al teatro Fortune, helada de frío, empapándose bajo un aguacero de cuidado… Recordó que en su bolso llevaba un paraguas plegable, y forcejeaba con él, que se había atascado y no acababa de abrirse, cuando sintió que una mano la asía por el antebrazo y la apartaba del medio de la acera, hacia la marquesina de una tienda próxima.

¿Siempre dejas colgados a los tíos que te invitan a un café? ¿O es solamente a mí?

Oír aquella voz grave, súper masculina, le produjo un escalofrío que la recorrió a sus anchas movilizando reacciones en sectores de su cuerpo que dormían hacía meses. Tess no hizo el menor intento de responder. En cambio, se entretuvo retomando su forcejeo con el paraguas, decidida a volver a largarse. Pero Dakota se lo quitó de las manos de un movimiento limpio y con la otra, tras hacerla elevar su barbilla, señaló los ojos femeninos y luego los propios, exigiéndole con desparpajo que no evitara el contacto visual.

Tess no tenía tiempo y normalmente, tampoco ánimo para cafés o comidas, a menos que fueran por razones de trabajo. Procuraba ver a sus amigos, al menos una vez en semana, pero hacía meses que no tenía una cita. Y no era que lo echara en falta, pero hasta aquel preciso instante no había caído en la cuenta. Naturalmente, no tenía la menor intención de decirle eso.

A los treinta y cinco, no quedas con un hombre para tomar café —respondió con desparpajo equivalente, pero se aseguró de retirar la mirada rápidamente y ponerla en su bolso, del que sacó un paquete de Kleenex.

Dakota se lo quitó de las manos, nuevamente, y volvió a exigir contacto visual, esta vez con palabras.

Mírame.

Tess respiró hondo y con actitud más molesta que resignada, obedeció. Mantuvo su mirada en aquellos impactantes ojos marrones, a sabiendas de que la analizaban. La atravesaban de parte a parte, brillantes, cargados de la misma intensidad que la había hecho huir del Starbucks. Una intensidad que hacía años que no veía en los ojos de un hombre. Al menos, no cuando la miraban a ella.

Te estoy mirando —se las arregló para decir, bastante compuesta.

Si supieras cómo me pones cuando me evitas, dejarías de hacerlo… Me vuelves loco… Muy, muy loco…

El rostro de la editora se coloreó de un rojo fuerte al comprobar, por la expresión del joven, que aquellas palabras, excesivamente gráficas para su gusto, eran, además, veraces.

Pero ese punto desafiante que las reacciones de Dakota despertaban en Tess, hizo su aparición. Y lo hizo de una forma inesperada.

¿Yo? ¿Es que tu interés ha resucitado? Tras dos meses sin “mensajes en cirílico” —las comillas fueron visuales— pensé que seguir tu consejo había surtido efecto…

El color de la cara de Tess subió un tono más en la escala de rojos.

A que te como la boca en pleno Russell Street”, pensó él, y su lenguaje corporal fue tan explícito que la reacción de Tess no se hizo esperar.

¿Vas a usar la fuerza? —inquirió con un tono que Dakota interpretó como un “a que te cruzo la cara en pleno Russell Street”, y que en vez de refrenarlo, lo excitó aún más.

Lo mismo le había dicho aquella noche -la de la borrachera de Abby-, junto al taxi. Entonces, él lo había dejado correr. Ahora, no.

Me pones como una moto —dio un paso hacia ella, obligándola a elevar aún más el mentón para poder mantenerle la mirada—. Me pones como una jodida moto aunque no digas ni hagas nada. Y eso es algo que tu hermana no conseguiría de mí aunque se metiera en mi cama en pelota picada.

Tess tragó saliva. Sentía la boca pastosa y una extraña opresión en el pecho. Su cuerpo no parecía el de siempre. Los estremecimientos la sobrevevenían en una sucesión continuada, cada vez más intensos, cada vez más evidentes. Una parte de ella se preguntó si él se daría cuenta; la otra, aún luchó por mantener el tipo.

¿Que Abby no conseguiría…? —preguntó con aparente naturalidad, e hizo un mohín irónico—. Ya. En cualquier caso, no te preocupes, estoy segura de que se te pasará. Así es la naturaleza masculina; todo en vosotros es intenso, pero efímero.

Eso mismo venía repitiéndose él desde hacía cuatro meses. Que se le pasaría.

Pero no sólo no se le había pasado; había ido a peor.

La mirada ardiente de Dakota la escrutó durante una eternidad.

¿Y a ti? ¿También se te va a pasar? —al ver el gesto interrogante de Tess, añadió—. Estás temblando. ¿Cuánto hace que un tío no te pone a temblar así?

Mucho.

Muchísimo tiempo.

Hay tres grados bajo cero y estoy empapada —explicó ella al tiempo que se apartaba el paso que él había avanzado. Era una pésima excusa y ambos lo sabían—. ¿Ahora quieres hacer el favor de dejar este juego tonto y devolverme mis cosas para que pueda marcharme?

No era ningún juego.

El sexo en un lavabo de los afterhours era un juego. Los rollos de un fin de semana con alguna gatita, o con varias, en las kedadas1 de moteros de Harleys eran un juego.

Esto no.

Cuando la tenía delante no pensaba en lavabos mugrientos ni en alivios rápidos, entre porro y porro, allí donde le pillara.

A Tess quería desnudarla despacio. Lamer cada centímetro de su piel. Comérsela entera. Saber cómo era cuando se abandonaba al placer…

Con Tess quería otras cosas porque ella le hacía sentir otras cosas.

Dakota tomó una mano femenina y la apoyó en su pecho. Dejó que lo que atravesaba la fina tela de algodón que los separaba de un contacto directo, entrara a través de las yemas de los dedos y le ofreciera las respuestas que, evidentemente, ella necesitaba.

Tess pestañeó varias veces intentando aclarar la vista que en un instante se había vuelto brillante. Sentía el aire tibio de la respiración de Dakota sobre su frente. Cerca, muy cerca. Él se había agachado, había bajado la cabeza para adaptarse a su altura.

Como si se preparara para decirle algo al oído.

O para besarla.

Instintivamente, Tess se humedeció los labios.

¿Lo sientes? —preguntó él, en un murmullo suave—. ¿Te parece un juego?

Seguía lloviendo, y la marquesina apenas les ofrecía un tímido cobijo. La gente pasaba a prisa frente a ellos; la mayoría ni siquiera reparaba en la extraña pareja que concentrada en su propio universo, y a pesar de tener un paraguas, no lo abría.

Bum-bum, bum-bum, bum-bum…

Por supuesto que lo sentía, repicando con fuerza bajos sus dedos, como si a través de ellos estuviera intentando comunicarse con el otro corazón.

Tess cerró los ojos y exhaló un suspiro triste.

Por supuesto que lo sentía.

Su mano abandonó suavemente el pecho, pero antes de apartarse, recorrió la barbilla masculina, en una caricia delicada.

Él se estremeció visiblemente. Quiso retenerla. A ella, a su caricia, aquel momento… Pero Tess había retirado ya la mano, sus ojos seguían, ausentes, el flujo de transeúntes, y la expresión de su rostro había adquirido la seriedad propia de quien está a punto de confesar algo realmente importante.

Habían pasado de página.

Se habían acabado las ironías y los tira y afloja. Lo que saliera de aquellos labios, esta vez, sería la verdad sin remilgos.

Y Dakota…

Dios, se moría por oírla admitir lo que él la hacía sentir.

En aquel momento, vio que la mirada femenina regresaba a él. Sus ojos claros estaban brillantes cuando enfocaron en los suyos.

No estoy preparada para esto, Scott —murmuró Tess.

Durante un instante, Dakota se quedó inmóvil, intentando asimilar aquella respuesta inesperada.

El sonido de su nombre fue como otra caricia que enturbió sus sentidos. Era un sonido hechizante que suavizaba la contundencia del mensaje. “Scott” sonaba a promesa de una noche ardiente, enredado entre sus piernas; las otras cinco palabras…

Lo devolvían a la casilla uno.

Estaban en la casilla uno. Otra vez.

Dakota inspiró profundamente, dejando que su pecho se expandiera a tope.

Vale —concedió.

Y meneó la cabeza en un gesto resignado que consiguió arrancarle a Tess una sonrisa culpable; sabía que acababa de decirle lo único para lo que ningún hombre tenía réplica…»

1Kedada: (quedada) reuniones, concentraciones, etc. generalmente concertadas a través de internet.

Capítulo  14 (extracto)

Princesa, una novela sobre el amor y la diferencia de edad.

Serie Moteros, 1

Ganadora del I Premio Pasión por la Novela Romántica 2012, en la categoría Mejor Novela Romántica Digital Autoeditada.

Princesa, ebook.

Princesa, libro impreso.

Librerías que también ofrecen Princesa.