III Jornadas de Novela Romántica – Sevilla 2009

Las Terceras Jornadas de Novela Romántica empiezan a calentar motores.

Los próximos viernes 6 y sábado 7 de noviembre, Sevilla albergará por tercer año consecutivo, estas jornadas pioneras en España, informa uno de sus organizadores, la librería online Heartmaker, a través de su blog.

Será una nueva ocasión para analizar cómo ha evolucionado en España durante los últimos meses este género que tanto nos gusta, compartir opiniones e ideas con asistentes e invitados y charlar, charlar, charlar con viejos y nuevos conocidos…

De momento, no hay información disponible sobre el temario de las Jornadas, pero  para hacerte una idea de los asuntos interesantes que se abordan, puedes consultar los enlaces a continuación para echar un vistazo a las jornadas del año pasado:

El futuro del corazón – Sevilla 2008

El futuro del corazón – Sevilla 2008-II

El futuro del corazón – Sevilla 2008-III

Novela romántica: sobre roles, razones y justificaciones.

valentine_hearts

De nuevo es agosto, el mes en que dejo de escribir para dedicarme plenamente a mi otra gran afición, la lectura. Leer no para documentar mi siguiente novela o artículo, sino por placer. Ponerme al día, sin prisa, de lo que circula por la blogosfera, universo al que también contribuyo a través de este blog. Y especialmente, leer a fondo mis bitácoras favoritas, y cuando digo a fondo, me refiero a los comentarios que dejan los visitantes, que en muchos casos son tan interesantes como el mismo post que los origina.

En eso estaba, precisamente, cuando dí con uno titulado «On The Role Romance Novels Play» (Acerca del papel que juegan las novelas románticas) que dio lugar a nada más y nada menos que cincuenta y cuatro comentarios serios -participativos-. El origen de semejante intercambio de opinión lo produjo un post de la escritora Teresa Medeiros sobre por qué escribe novela romántica.

Frases como:

En lo que realmente consiste la novela romántica es en la lucha humana por integrar los aspectos masculino y femenino de nuestra psique…»

O,

…La gente me pregunta a menudo por qué escribo novela romántica. La escribo porque los límites en permanente expansión de este género me permiten expresar mis más sinceras convicciones acerca del optimismo, la fe, el honor, la valentía y el poder intemporal del amor de provocar un final feliz. En una sociedad desilusionada por el cinismo, hemos encontrado el coraje de ponernos de pie y proclamar que la esperanza no es cursi; el amor no es una fantasía anticuada, y los sueños pueden hacerse realidad para aquellas mujeres que quieran luchar por ellos…»

O,

…Posiblemente, lo más subversivo que hemos hecho es convertir a la mujer en el héroe de su propia historia. Y para comprender realmente qué subversivo es esto, quiero que cada una de vosotras se pregunte si la maravillosa J.K. Rowling habría conocido semejante éxito internacional si su primer libro se hubiera titulado «Harriet Potter y la piedra filosofal»… En una novela romántica, la heroína actúa como narrador de su propia historia al mismo tiempo que conduce las distintas tramas que alimentan la historia…»

Han encendido un vivo intercambio de opiniones y reflexiones.

Personalmente, me ha gustado el texto de Teresa. Como lectora me gusta lo que dice, y cómo lo dice. Como escritora, me identifico hasta cierto punto. Especialmente en cuanto a que, como ella, encuentro en este género tan amplio un entorno en el que puedo expresarme a mis anchas. Ya lo he dicho en algún otro post: ningún otro género aborda la cuestión de los sueños y los miedos de una manera más personal que la novela romántica. Pero como mujer…

Como mujer tengo la impresión de que ya va siendo hora de que abandonemos esa costumbre tan femenina de creer que necesitamos «justificar» nuestras razones para hacer, o no hacer.

De los cincuenta y cuatro comentarios, me quedé con una frase del primero (enviado por Kim de Fort Meade, MD) que dice así:

«…En cambio, dejemos de defender a la novela romántica, y disfrutémosla…»

Amén.

Novela romantica y prensa positiva

Que webs o blogs especializados en el género, dediquen artículos bien documentados a escritoras de novela romántica es normal, pero cuando un periódico como The New Yorker cubre su sección Profiles (Perfiles) con un extenso artículo dedicado a Nora Roberts, la cosa sorprende.

Me refiero a este texto de Lauren Collins, titulado:  «Real Romance. How Nora Roberts became America’s most popular novelist».

En este caso diría que sorprende por partida doble. The New Yorker no es precisamente el medio donde uno esperaría encontrar algo -sea positivo o negativo- relacionado con este vapuleado género, pero además, se trata de un artículo realmente bien documentado en el que información sobre las obras de la escritora se entretejen con opiniones de su agente, su editora, sus leales lectoras y la propia Roberts, en un texto ameno que pretende explicar cómo esta prolífica autora llegó a convertirse en la novelista más popular de los Estados Unidos.

Me gustó especialmente porque su autora aborda un aspecto de dicha popularidad que normalmente no se suele tener en cuenta, y es la férrea actitud de Roberts ante el trabajo, una máxima profesional que ella resume con su peculiar sentido del humor en cuatro palabras «trasero en la silla», y que se traduce en cifras impactantes como estas:

  • Nora Roberts ha publicado 182 novelas, además de cuentos y novellas.
  • En un año típico, publica dos entregas de una trilogía nueva; dos novelas firmadas como JD Robb, y cada verano, una novela en tapa dura.
  • Cada minuto se venden 27 libros suyos.
  • Según Publishers Weekly, Roberts escribió tres de las diez novelas más vendidas del 2008.

En suma, un artículo (*) que agradará a las seguidoras de la autora y quizás, dará que pensar a los que mantienen una actitud desdeñosa hacia el género y quienes lo escribimos.

(*) Sólo está disponible a suscriptores, pero es posible comprar el acceso digital al número en que aparece este artículo.

Más sobre hombres y novela romántica

José Luis Muñóz, Carlos Salem, Rafael Escuredo… Hombres que firman historias de amor.

Hace un año en una entrada dedicada a los hábitos de los internautas españoles y sus preferencias literarias, comentaba que tenía la impresión de que a la novela romántica actual le faltaba la perspectiva masculina; «hombres que nos ofrezcan su particular visión del amor, y que firmen sus historias como hombres», escribí.

Doce meses más tarde, mientras echo un vistazo a mi lector de noticias, mi impresión es que poetas, escritores de novela negra y ex-políticos me han oído, y se han puesto al tajo.

¿No me crees? Pues fíjate en esto. En poco más de quince minutos, me enteré de:

  • que la novela «El corazón de Yacaré» de José Luis Muñoz, ganadora del IV Premio Internacional de Novela Romántica de Seseña, ha sido al fin publicada. Esta es la crítica que le dedica otro hombre, Xavier Borrell, de la que sólo citaré este párrafo que aún no he decidido cómo tomar: «la historia de amor de la india con su marido negro es de un misticismo absoluto y una belleza excepcional, pues no se recrea en banalidades sexuales, haciéndonos disfrutar del proverbio de que «sin dinero también se puede ser felíz»…» (?),
  • que el ganador de la última edición del mismo premio, también es un hombre; Carlos Salem con su novela «Cracovia sin ti».  Y ésto es lo que dicen de él y de ella -su novela-,
  • y para acabar, que Rafael Escuredo, antiguo presidente de la Junta de Andalucía, ha presentado recientemente en Sevilla «Te estaré esperando», una novela que «enmarca a caballo entre la memoria y la novela romántica». Aquí está la noticia que publicó Europapress.

Bueno, lo primero que he de decir es que me alegro muchísimo, y que pretendo leerlas a las tres. No sólo porque me sigue interesando conocer la «particular visión del amor» que ofrecen estos tres señores, sino porque si pinchas los enlaces que incluyo en cada caso, notarás algo bien distinto de lo que encuentras habitualmente, como lectora del género.

Si me sigues a través del blog, sabrás que a la lectura de novela romántica llegué mucho más tarde que a la escritura, pero aunque he leído títulos de escritoras con excelentes historias que entrelazan intriga, espionage, pasiones, y que se desarrollan en variedad de sitios (desde lugares corrientes hasta sitios de los más exóticos), podría asegurar sin temor a equivocarme que jamás he leído comentarios tan «floridos» como estos…

Y sí, han hecho saltar mi lado diablo.

Sin poner en duda la calidad de ninguna de estas obras, al leer estos artículos ¿no tienes una extraña sensación de familiaridad? Sí, ya sabes, algo parecido a que si lo cocinas tú es un «filete con patatas fritas», pero si lo cocina él…

Entonces, es un señor «filet mignon a las tres salsas con guarnición de patatas princesa» :-)

Mujeres que salen con hombres más jovenes—II.

Mujeres que salen con hombres más jovenes – II.
La diferencia de edad en la vida real y en la ficción.

Hace varios meses, cuando abordé el tema del creciente número de relaciones que se establecían entre mujeres y hombres varios años más jovenes que ellas, comenté que tenía en mente el argumento de una novela cuyos protagonistas reproducían este patrón. Concretamente dije:

Así que volviendo a la ficción, tengo a mi protagonista femenina, una mujer de treinta y cinco, con una profesión que la apasiona pero consume la mayor parte de su tiempo. Desde que se independizó de sus padres apenas cumplida la mayoría de edad, siempre ha vivido sola y nunca se le ha pasado por la cabeza formar una familia, ni siquiera es consciente de su «reloj biológico». Hasta que por eso de que los polos opuestos se atraen, el que ejerce tal magnetismo sobre ella es uno, entre otras cosas, bastante más jóven. ¿Cuánto más? Todavía no lo veo claro.

Finalicé aquel post, que puedes leer aquí, pidiendo tu opinión en forma de comentario. Algún tiempo después añadí una encuesta: «Él es diez años menor que tú. ¿Importa la edad a la hora de plantearte una relación seria con él?». Ofrecí tres opciones: a) No; b) Sí; y c) Tendría que pensármelo.

Y adivina ¿qué? Ha ganado el «no», lo cual me convenció de que si al 56% de las votantes no les importa la diferencia, y otro 23% no lo descarta aunque se lo pensaría ¿por qué mi protagonista femenina iba a alinearse con la minoría? De eso, nada :-)

De modo que aquí estoy, después de tres largos meses de ausencia. He vuelto con la Primavera, pero no lo hago con las manos vacías: te dejo la portada de mi nueva novela, Princesa, de la que irás recibiendo más información las próximas semanas…

princesa-cover-medsize

Y si eres la dueña de uno de los comentarios o votos que tanto me han ayudado a definir un aspecto importantísimo de esta historia, un «gracias» enorme.

Saga Crepúsculo ¿por qué engancha?

Hace varios meses me referí a la saga Crepúsculo en un post que abordaba la decisión de la autora de que sus protagonistas, Bella y Edward, no tuvieran sexo premarital, fundada en razones religiosas. Además del éxito que estaba teniendo, me pareció llamativo especialmente tratándose de una serie romántica, así que las compré, y estas Navidades leí la primera novela.

A falta de leer las restantes, lo que me sorprendió fue precisamente lo poco que me sorprendió. Me refiero a que cuando sabes que ha vendido 7.5 millones de copias de las tres primeras, que todas las críticas en webs especializadas la han calificado con puntuaciones altísimas, y que ha sido llevada al cine, das por hecho que hay algo en la historia que conectará contigo, igual que sucedió con los demás.

¿Qué puedo decir de ella? Me resultó sencilla de leer, agradable la sensación de sumergirme -por primera vez en mucho, mucho tiempo- en una historia de amor sin escenas de sexo explícito, pero no hubo conexión. Por otra parte, no soy lectora de romance paranormal -apenas había leído un par de títulos antes de Crepúsculo-, y dejé la adolescencia atrás hace tiempo, así que pensé que la combinación de estas dos razones explicaban la falta de conexión.

Pero dando vueltas por internet buscando otra cosa, dí con un par de artículos que volvieron a hacerme pensar en el tema. Y esta vez sí que hubo sorpresa.

Uno de ellos, es de las autoras de un blog que listo en mis favoritos, SmartBitchesTrashyBooks. En él califica a «Crepúsculo» con una D+ (vamos, a un par de pasos de la quema) y carga las tintas en un aspecto de la historia: el grado de sumisión de Bella, que se acopla al entorno de su padre o al mundo de Edward, prácticamente sin chistar, algo tan poco propio de una adolescente.

El otro artículo se publicó en The Wall Street Journal, se titula «Real Men Have Fangs» (Los auténticos hombres tienen colmillos) y su autora, refiriéndose en general al auge de los héroes románticos encarnados por vampiros, dice que algunas mujeres adultas se muestran preocupadas por el efecto que la serie Twilight pueda tener en las adolescentes. Acusan a Edward de sobreprotector y controlador, y a Bella, de «vergonzosamente pasiva». Dicen que es un personaje que cuando no está abstraído en la perfección de su amado, está menospreciándose ya que no se considera merecedora de su magnificencia. Nada más, y nada menos.

No me identifico con estas críticas, me parecen un poco extremistas, pero sí estoy de acuerdo con algo que dicen las SmartBitches en su artículo: me gustaría entender qué es lo que tiene esta saga que ha enganchado a millones de personas.  ¿Tú qué opinas?

Novela romántica: la importancia de un buen título-II

Hace seis meses iniciaba la primera parte de este post, diciendo que el título «es lo primero con que el lector establece contacto y la primera barrera que un escritor debe sortear». Comentaba que aunque un buen título no garantiza un buen libro puede influirnos a comprarlo, y al contrario, citaba buenos libros que de haberse publicado con su título original, habrían pasado sin pena ni gloria… Pero en novela romántica, además, hay títulos que se las traen, que con portadas a juego, se prestan para el humor.

Es mi primera entrada del 2009 -por cierto, ¡Feliz Año Nuevo!-, y unas risas me parecen el mejor antídoto para un enero de cuestas y crisis, así que te dejo con un post que me hizo, literalmente, llorar de risa:  «Los diez mejores títulos de novela romántica».

Por favor, no dejes de leer los comentarios del título ganador: nunca volverás a mirar a un Highlander de la misma manera, te lo prometo.

El futuro del corazón. Sevilla 2008-III

Conclusiones de las II Jornadas de Novela Romántica celebradas en Sevilla el pasado 7 y 8 de noviembre.

Las conclusiones oficiales emitidas por los organizadores del evento confirman que aunque las cosas avanzan en el género, lo hacen pausadamente.

Mejoran las portadas, las cifras de ventas y su posicionamiento en el mercado editorial.

Sigue habiendo malas traducciones, sagas en las que no se respeta el orden de publicación y un tratamiento de infra-literatura por parte de los medios de comunicación.

Y se asume que dada la situación de crisis global, las editoriales elegirán ir sobre seguro y no se lanzarán con nuevos subgéneros. Esto significa que seguiremos leyendo paranormal y erótica, principalmente, lo que no está nada mal si tenemos en cuenta que en el primero tenemos nuestra propia reina, la española Jezz Burning.

A riesgo de repetirme, yo me reafirmo en lo dicho: tiempo al tiempo.

Puedes echar un vistazo a las conclusiones completas en este artículo de Autoras en la Sombra.

El futuro del corazón. Sevilla 2008-II

A falta de que los organizadores emitan el documento final con las conclusiones de las II Jornadas de Novela Romántica celebradas en Sevilla el pasado 7 y 8 de noviembre, según la nota de prensa facilitada por dos de los organizadores offline, HeartMaker y La Máquina China, aún no puede hablarse de una Nueva Narrativa Romántica en español y éstas tres formarían parte de las conclusiones finales:

1) La necesidad de diferenciación.

2) La novela romántica continúa considerada como literatura de segunda, o como lo han denominado en la nota de prensa, «infra-literatura».

3) El auge del género erótico como romántico.

Las cosas están cambiando en el panorama de la novela romántica en castellano, pero no tan rápido como nos gustaría. Sin embargo, es lógico. El mercado continúa dominado por escritoras anglosajonas, lo que no sólo establece una pauta de lo que las lectoras del género en castellano están acostumbradas a leer, sino también de lo que las escritoras -primero lectoras del género- se sienten inclinadas a escribir. No hay que olvidar que para muchas aficionadas a la novela romántica, la búsqueda de evasión de lo cotidiano es un elemento importante a la hora de decantarse por la compra de un título, y en lo que vemos todos los días -situaciones, ambientes, personas- no solemos encontrar «magia» suficiente para proporcionar dicha evasión. Ésto es tan válido para unas como para otras. Sin ir más lejos, puedo ponerme de ejemplo: hasta el momento no he desarrollado ninguna historia romántica con personajes y ambientes latinos, y tampoco he leído ninguna. Pienso que aprender a ver el lado distinto a las cosas que nos son familiares es un proceso de reeducación de gustos y descubrimiento. Factible, desde luego, pero no inmediato.

Si entendemos la «diferenciación» como plantear historias con enfoques distintos, que rompan esquemas, que manifiesten nuestra identidad latina -apasionada, temperamental, algo caótica, generalmente súper social, y a veces ciclotímica- estoy de acuerdo en que es necesaria.

En cuanto al auge del género erótico como romántico, no tengo ninguna duda: mis entradas dedicadas a las escenas de sexo explícito y a la novela romántica erótica, continúan siendo las más visitadas del blog. Distinto es que todo lo que se publica como romance erótico, contenga romance. Ya he comentado en otras ocasiones sobre las escenas explícitas que crecen como champiñones en distintos sub-géneros de romántica. ¿Nos extraña que en su sub-género específico amenace con ocuparlo todo, incluido el propio romance? Si el sexo vende y la novela romántica también, menudo filón más lucrativo ¿no te parece?

La conclusión de que el género sigue recibiendo el tratamiento de literatura de segunda, con la que por supuesto también estoy de acuerdo, hizo saltar mi lado diablo. Verás, hace unos días dí con un artículo que publicaron en Autoras en la Sombra sobre el pionero de los premios de novela romántica que se realizó en España, convocado por Harlequín Ibérica en 1998, en su primera edición y en el 2000, en su segunda y última edición. Resulta que el premio consistía en nada menos que 2 millones de pesetas (12.000 €) en concepto de anticipo por publicación de la novela con una tirada inicial de nada menos que 30.000 ejemplares. ¿Y quiénes ganaron dichas convocatorias? Bueno, sobre la primera el artículo aporta los pocos datos que pudieron encontrar, pero el ganador de la segunda fue un ensayista y narrador español con un currículo literario importante pero extraño al género, Fernando Díaz-Plaja. Puedes leer el artículo completo aquí.

Si además tenemos en cuenta que la última convocatoria del Premio Internacional de Novela Romántica Villa de Seseña, dotado con 6.000 €, también lo ganó un escritor «no romántico» con buen currículo literario, José Luis Muñóz, daría la impresión de que lo denostado del género, como en todas las cosas, depende.

De los dígitos que están a la izquierda del punto del millar de euros :-)

Melodías y palabras-II

La banda sonora de mi última novela, Amigos del alma.

Hace varios meses en esta entrada comentaba que la música es un ingrediente importante de mi vida. Ya sabes, hay quien se levanta y dice no ser persona hasta que se toma un café; otros, como yo, ponemos música antes de sacar los pies fuera de la cama. Cuando Apple lanzó el IPod, para mí fue un día de fiesta: poder comprar las canciones individuales que me gustaban, descargarlas en un abrir y cerrar de ojos y tenerlas siempre disponibles en un aparatito que cabe en el bolsillo monedero de los vaqueros… Sencillamente ideal.

Y como ya te estarás imaginando, a la hora de escribir siempre está presente, ayudándome a conseguir el estado mental adecuado para cada escena y cada capítulo. Por eso hoy quiero dedicarle esta entrada a los 5 temas de la banda sonora de Amigos del Alma. ¿No es una pena que las novelas no las incluyan en los «créditos» como se hace en las películas?

Aquí va entonces, mi reconocimiento a estas canciones, sus creadores y sus intérpretes por los momentos increíbles que me proporcionaron:

  1. Every Time I Hear Your Name, Keith Anderson.
  2. Since You’ve Been Gone, Day26
  3. Slow Down, Bobby Valentino.
  4. Moving Mountains, Usher
  5. Kill Me Now, Rio Grand  (Canción No.4 de su reproductor web)