Preparando mis lecturas veraniegas 2015.

¿Qué autores y qué títulos se ocuparán de saciar mi gusanillo lector estas vacaciones? Aquí te lo cuento :)

Son momentos que disfruto muchísimo y aunque la entrada la publico hoy, llevo meses robándole minutos a la agenda, seleccionando libros que me llaman la atención, buscando referencias sobre ellos, reseñas, opiniones… y comprando los que pasan mi criba. ¿El objetivo? Tener dónde escoger cuando se acerca alguno de los dos momentos del año durante los cuales no escribo (o si lo hago, no son textos de ficción) y en cambio, me dedico a leer de forma intensiva. Vamos, sin parar, a saciar el gusanillo lector. Preparar mis lecturas vacacionales es todo un ritual que se repite dos veces cada año; en verano y en Navidad.

En esta ocasión serán menos que en 2014. No estaba planificado así, pero se han presentado dos situaciones inesperadas. Por un lado, la necesidad de descansar. Creo que esta primera parte del año ha tirado de mi energía más de lo que creía porque la idea de leer no me resulta tan atractiva como siempre. Signo evidente de cansancio mental que pienso resolver echándome en la tumbona a hacer nada. ¡A grandes problemas, grandes soluciones! ;)

En cuanto a la otra razón… Pensaba incluir otros dos títulos en castellano que me habían tentado mucho estas últimas semanas. Había leído varias muy buenas reseñas de los dos, incluso me habían llegado recomendaciones de algunas lectoras. Para mi sorpresa, resultó que cuando fui a comprarlos la versión digital de uno cuesta alrededor de 10 € (Planeta) y el otro está disponible solo en versión impresa (Titania).

Soy lectora de ebooks desde hace muchos años, de cuando los libros en este formato venían con su propio mini-software incorporado que solo podías leer en tu ordenador. Hablamos de más de quince años. Tengo la suerte de que las materias que me interesan son en su mayoría de no ficción y desde los principios de internet es posible adquirirlas en digital. Leo en este formato porque me gusta, porque lo encuentro muy cómodo y también por cuestiones medioambientales que a mí me importan aunque no vengan a cuento en esta entrada. Es una opción para muchas personas en el mundo que poco a poco ha ido ganando su lugar y, hoy por hoy, rodeados de smartphones y tabletas como vivimos, ha dejado de ser cosa de frikis. Sin embargo, en España, por momentos, tengo la sensación de que el mundo editorial en vez de avanzar, retrocede. En vez de que los libros estén disponibles cada vez en más formatos, como sucede en Estados Unidos por ejemplo, aquí los tenemos cada vez en menos y a precios escandalosos.

Lógicamente, no pienso pagar 10 € por un ebook de ficción. Me parece un precio abusivo. Tampoco tengo previsto cambiar mis hábitos de lectura; leo en digital, ya no compro libros impresos para mí (*) aunque sigo comprándolos para regalar. Tanto un caso como el otro me parecen un pésimo servicio hacia los lectores de este país, que pagamos por los libros que leemos y que somos quienes, en última instancia, hacemos posible que las editoriales sigan funcionando. Pero, en fin, allá cada cual con sus decisiones comerciales. La mía, como consumidor, es que si un producto o servicio no se ajusta a mis expectativas/necesidades, me voy con mi dinero a otra parte.

Así las cosas, los ebooks del género romántico que se vienen conmigo estas vacaciones, son los siguientes:

Suzanne Brockmann. “Tall, Dark and Deadly”

 

Melissa Foster. “Sisters in Love”.

 

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Elisabeth Naughton. “Espérame”.

 

 El resto del tiempo, cuando no esté leyendo, haré tumboning a secas ;)

(*) Las excepciones, una veintena de libros a lo sumo, son las primeras publicaciones de autoras amigas y de mis escritoras españolas favoritas, la mayoría con dedicatorias personales.

¿Qué parte del amor no entienden?

Así acaba un texto personal de Suzanne Brockmann incluido al final de su novela romántica All Through The Night, la doceava de Troubleshooters en la que explica las razones que la llevaron a publicar ahora esta entrega de la galardonada serie que se inició hace siete años, con The Unsung Hero.

Esta novela -novela corta de estación, en realidad- que se puso a la venta en USA en octubre pasado, (ver este post), está ambientada en Boston, el único estado que reconoce plenamente el matrimonio entre personas del mismo sexo y lo considera legal, y relata las vicisitudes previas a la boda de sus dos protagonistas, Jules Cassidy un agente del FBI y Robin Chadwick, una estrella de Hollywood. Hombres los dos.

Su publicación tuvo lugar justamente en 2007 porque ese año los legisladores del estado tendrían que aprobar o rechazar una enmienda(1) a la constitución del principio legal que equipara el matrimonio entre personas del mismo sexo al matrimonio entre un hombre y una mujer. Y porque uno de los dos hijos de la escritora es homosexual.

“¿Qué parte del amor no entienden?”. Desde luego, muy propio de su oficio, esta mujer ha conseguido centrar el meollo de la cuestión con una gran economía de palabras.

Tiene que ver con amar respetar las diferencias -de opinión, de elección, de …- sin sentirnos amenazados por ellas. Tiene que ver con amar sentirnos responsables de que exista un solo ser humano en el mundo que no disfrute de los mismos derechos y posibilidades que queremos para nosotros, para nuestros hijos.

Después de conversaciones de Navidad y Noche Vieja en las que curiosamente escuché más “eso no es mi problema” en relación a temas diversos: inmigración, drogadicción y derechos de las “minorías” que en años anteriores, leer a Brockmann fue esperanzador.

Y un recordatorio de que es nuestra compasión la gran aportación de las mujeres al mundo masculinizado que nos toca vivir. Es la que nos permite recordarles y recordarnos que hagamos lo que hagamos, no debemos olvidar el amor.

(1)La enmienda fue rechazada por 151 votos contra 45.