Reflexiones – Sobre la fuerza de la vida.

life“… Todos nosotros somos un prodigio, todos representamos una proeza descomunal. Estar vivo es el resultado feliz de una batalla feroz contra las circunstancias: sólo recordar que el espermatozoide que participó en tu concepción tuvo que competir contra cien millones de espermatozoides da idea del esfuerzo. Repitamos una vez más lo obvio: para nacer es necesario que antes se haya dado una larguísima cadena de éxitos. Nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros recontratatarabuelos de las cavernas lograron ser un huevo fertilizado, y luego un embrión viable, y luego un bebé lo suficientemente sano. Y a partir de ahí supieron crecer, mantenerse vivos, encontrar pareja, procrear, cuidar de su prole. Somos guerreros e hijos de guerreros, todos victoriosos. Haber llegado a nacer es más venturoso y más difícil que sacarse el Gordo de la lotería…”Rosa Montero.

Esta mujer es una de mis lecturas dominicales(*) obligadas porque sé que esté de acuerdo con su punto de vista o no siempre me hace reflexionar, y en algunas ocasiones, como esta, me inspira.

En épocas difíciles es fácil perder de vista lo esencial; la fuerza de la vida, esa que siempre se abre camino y sale adelante, reside en nuestro interior, está impresa en nuestra memoria celular, es nuestra fuerza. Sólo necesitamos confiar en ella.

Encontrarás su artículo completo en este enlace:

Cuando no se puede decir “no puedo”, por Rosa Montero.

(*) La autora es colaboradora habitual de “El País Semanal”, el suplemento dominical del diario “El País”.

Reflexiones – Sobre el “todogratis”.

“… No me queda mucho espacio en el artículo, así que apuntaré sólo tres cosas. Una: qué extraordinario que ese “todogratis” se refiera sólo a los contenidos, a los productos creativos. Quiero decir que los fieros piratas electrónicos que se bajan por el morro todas las películas, las canciones y los libros, pagan sin embargo como corderos sus ordenadores o la conexión de ADSL. Dos: los músicos pueden ganarse la vida haciendo conciertos, pero ¿y un novelista? ¿Dando conferencias? Eso no tiene absolutamente nada que ver con la ficción, y si no tiene tiempo para encerrarse en soledad y escribir, acabará enmudeciendo. Y tres: una frase que leí en el portal de Menéame: “¡Es que estos artistas quieren pasárselo bien haciendo lo que hacen y que encima les paguen!”. Nos ha fastidiado: y los médicos, y los carpinteros, y los relojeros, y los informáticos, y los vendedores de las tiendas Zara. Qué desconsuelo”.

 

¿He dicho ya que Rosa Montero es una de mis articulistas favorita? Pues, eso.

Este es el enlace al artículo “Haciendo amigos entre los internautas”, del que procede la cita anterior.

No tiene desperdicio.