El amor y los tipos de personalidad en Revista Romantica’S Nº 11

En el último número de la Revista Romántica’S sale un artículo mío que aborda la cuestión de “¿por qué nos enamoramos de una persona y no de otra?”. La personalidad del hombre o mujer que elijamos como compañero de viaje, determinará aspectos fundamentales de nuestra vida así que enamorarse ¿es puro azar, o por el contrario, existen factores inconscientes que nos acercan a determinado tipo de persona y nos alejan de otras? ¿Los opuestos se atraen?

Por si no la conoces, te indico que la Revista Romántica’S es la primera dedicada al género romántico en lengua castellana que se publica (digitalmente) en España. Va por su número 11, y además de ofrecerte muchísima información sobre novedades y la actualidad romántica española, es gratuita. Este mes viene surtida de entrevistas, reseñas y artículos súper interesantes. En el enlace que aparece más abajo puedes leerla online, o mejor aún ¡descargarla!

 

 

¿A quién amamos?
El amor y los tipos de personalidad.

 

¿Sabes esa frase que dice “los polos opuestos se atraen”? Pues, aunque a menudo la encontramos en la literatura aplicada a las relaciones entre dos personas -incluso puede que hasta yo misma la haya usado alguna vez-, nunca la acababa de ver claro. No conozco a ninguna pareja de opuestos que haya funcionado, y a título personal, siempre me he sentido atraída por lo similar; jamás por lo opuesto a mí… Así que, teniendo entre manos la creación de una novela como Princesa, cuyos protagonistas son tan diferentes, empezando por los once años de edad que los separan, el tema empezó a aguijonearme seriamente.

Total, que decidí investigar un poco. ¿Y sabes qué? Por lo visto, esa frase es cierta…

Al menos, parcialmente. Te cuento. [Sigue leyendo] (Avanza hasta la página 20, allí comienza el artículo).


Espero que sea de tu agrado.

Ah, por cierto, faltan 48 horas para que  Princesa vea la luz. Dos días.

Sólo dos eternos días :)

 

Novela romántica, amor verdadero y cuentos de hadas – II

“El problema no es que las novelas románticas no sean realistas. Simplemente, la mayoría de nosotros no sabemos cómo hacer que esta clase de amor dure. Pero podemos aprender…” Brenda Novak, autora de novela romántica.

Hace un tiempo escribí la primera parte de esta entrada sabiendo que habría más porque mientras leía el artículo fuente me venían a la cabeza montones de imágenes, de momentos reales y de ficción. Estoy tan convencida de la utilidad de algunos de sus consejos para “hacer que el amor verdadero dure toda la vida” como de que la novela romántica es un campo de prácticas excepcional. Tanto que de hecho lo hice carne. Quiero decir, novela.

Cuando surgió la idea de escribir Sintonías allá por el 2006, me plantée cómo sería el amor entre dos personas que se centran en los que las une, en vez de hacerlo en lo que las separa, en las diferencias. El resultado son tres historias que tienen como denominador común que uno de los miembros de la pareja recorre esa milla extra que lleva del “tú ya sabes que te quiero” al “porque te quiero y pienso en ti, … [te lo demuestro así]”. Mi toque personal -y también una muestra de mi confianza en el sexo masculino- es que en Sintonías, quienes recorren esa milla son ellos: Jordan (Bombón), Mark (Primer amor) y Jason (Amigos del alma -próximamente-).

Es llamativa la cuestión de las diferencias ¿te has fijado? Pasado el primer tiempo de enamoramiento, aquello que nos atrajo, que nos sedujo de la otra persona se convierte en una de las tantas cosas más de nuestra vida que damos por hecho. Entonces las diferencias ocupan el lugar y la energía de lo que antes nos maravillaba: las resaltamos, las magnificamos y les concedemos un protagonismo total.

Pero ¿las entendemos? ¿comprendemos que esas diferencias no son necesariamente “defectos”? La naturaleza femenina es diferente de la masculina. Es más que una mera cuestión de sexos: miramos el mundo con ojos distintos. Y aunque hablemos el mismo idioma, nos comunicamos con lenguajes diferentes. La mala noticia: aprender a decodificarlos lleva tiempo; la buena: el amor es el lenguaje universal. Allí donde las palabras se quedan cortas, la intención de hacerle sentir al otro que es fundamental en tu vida hablará alto y claro.

¿Cómo expresar esa intención? Como sea, mientras lo hagas con constancia y determinación: sencillo o elaborado, romántico o apasionado… Prueba a ver qué te funciona mejor. Novak da una serie de pautas interesantes (si el inglés no es lo tuyo, usa el traductor de Google o BabelFish).

O también puedes ver cómo lo hacen mis hombres de ficción, se expresan de maravilla con eficacia demostrada ;-)

Amor, besos y feromonas. Un poco de ciencia y bastante poesía.

La idea germinal de esta entrada surgió al leer el libro de Eduardo Punset, “El viaje al amor”. Como ya comenté en alguna otra ocasión, me gusta conocer las opiniones científicas sobre sentimientos y emociones humanas, y si dichas opiniones son masculinas, más. De este hombre en particular me interesan tanto que he seguido su programa de Televisión Española, Redes, durante mucho tiempo, a pesar de las horas intempestivas en que se emitía.

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En un hilo argumental que teje parte con investigación, parte con historias reales, el autor le sigue el rastro a los comportamientos biológicos desde las primeras células eucariotas que habitaron el mundo, buscando explicar científicamente la razón del amor.

“…El amor tiene por cimientos la fusión, desde tiempos ancestrales, entre organismos acosados por las necesidades cotidianas, como la respiración o la replicación, empujados por la necesidad de reparar daños irremediables en sus tejidos y sumidos en una búsqueda frenética de protección y seguridad. [..] Ese instinto de fusión para garantizar la supervivencia no se detiene en los límites del organismo fusionado, sino que irrumpe hacia campos que no son estrictamente necesarios para sobrevivir o garantizar la propia supervivencia. En el impulso de fusión radican también las raíces no sólo del amor, sino del ánimo de dominio sobre el ser querido…”, dice Punset.

Aparentemente, aporta una perspectiva bien diferente de nuestra idea sentimental del amor, la de que estamos biológicamente condicionados para buscar esa fusión.

Investigaciones recientes parecen haber demostrado la existencia del segundo sentido del olfato humano, el encargado de detectar la feromonas. Lo llaman “Nervio O”. Tiene terminaciones en la nariz y comunicación con las “áreas sexuales” del cerebro, al margen del córtex olfativo. Y serían la ruta por la que los humanos procesaríamos las feromonas, sintiéndonos más atraídos hacia posibles parejas con señales químicas diferentes a las nuestras y menos atraídos, en circunstancias normales, hacia aquellos con señales similares. Digo en circunstancias normales porque un cambio temporal en nuestro sistema hormonal, como ocurre durante el embarazo nos predispondría a sentirnos afines a personas con señales similares. Y cuanto más similares sean estas señales químicas entre los dos miembros de la pareja, mayor es la posibilidad de encontrar problemas de infertilidad, aborto e infidelidad. Es decir, que estamos biológicamente dotados para procurarnos la mejor fusión posible.

Pero hay más, según un estudio realizado por la Universidad de Albany los besos son más que intercambios románticos. “Cuando dos personas se besan, se está produciendo un complejo intercambio de señales químicas. Ese contacto puede activar mecanismos inconscientes que actúan para evaluar nuestra compatibilidad genética o reproductiva con la persona que estamos besando” dice el psicólogo Gordon Gallup, uno de los dos autores del reciente estudio titulado “La psicobiología del beso romántico”. Lo que explicaría el rechazo repentino que mucha gente experimenta tras el primer beso que descarta al candidato de manera fulminante. Y aunque son decisivos para ambos participantes, hombres y mujeres no lo consideran de la misma forma. Para las mujeres, los besos son más importantes durante todas las fases de la relación porque a través de ellos podríamos tantear el estado de la misma. Para los hombres son principalmente preámbulo de un contacto sexual y suelen preferir besar con la boca abierta e iniciar el contacto con la lengua. Volvemos a encontrarnos una razón biológica: la presencia de testosterona en la saliva masculina, suministrada durante un tiempo suficientemente largo puede afectar nuestra libido.

¿Saber que estás “condicionada al amor” cambia en algo la experiencia?

Siempre digo que la realidad depende de los ojos del que mira. La teoría evolucionista que rechazan de plano quienes creen en Dios como orígen del mundo, para mí no hace más que confirmar que hay una inteligencia implícita, “divina”, que nos empuja a encontrar poesía donde para la ciencia sólo hay moléculas.


¿Sabías que desde 2007 edito un boletín mensual? Si te gusta cómo escribo y te interesa saber en qué nuevos proyectos trabajo, te lo recomiendo. Leerás extractos de mis novelas, conocerás a mis nuevos personajes, mis próximos lanzamientos, las promociones y concursos internacionales que organizo y… mucho más. Se llama Románticas y es gratuito. Estás invitadísima, ¿te apuntas? Además, si te suscribes y por tiempo limitado…

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Novela romántica, amor verdadero y cuentos de hadas – I.

Una buena novela romántica no es ningún cuento de hadas, es una instantánea del amor en su mayor expresión.

Podría haberlo dicho yo, lo suscribo plenamente, pero son palabras de Brenda Novak, una escritora norteamericana de romántica con varios best sellers de la que solamente he leído este artículo. Y si le dedico espacio en mi blog es porque me pareció importante lo que dice en él.

De las muchas y variadas críticas que se hace a este género, quizás la más común es que no es “realista”, que habla de amores que sólo existen en los cuentos de hadas. ¿Pero acaso no sería más realista reconocer que algo tendremos que ver en que nuestras historias de amor personales sean tan… insatisfactoriamente reales? ¿No será, como dice Novak, que la mayoría de nosotros aún no hemos aprendido a hacer que el amor dure?

Aún, es la palabra clave aquí.

…¿Cómo serían nuestras vidas y nuestras relaciones si fuéramos capaces de dar exactamente la clase de amor que deseamos recibir?…

JeraRomance.com, página de inicio.

Novela romántica: las heroínas con las que nos identificamos.

Una de las cosas que más me gusta de los blogs es que sin darte cuenta entre el artículo publicado y los comentarios que dejan los visitantes, es casi como estar en una mesa escuchando a otros opinar sobre un tema mientras tú sacas tus conclusiones. Cuando quiero acordar me descubro reflexionando sobre cuestiones en las que nunca antes había pensado.

Eso me pasó con un artículo que Seressia Glass publicó como invitada en un blog. Seressia es una escritora negra de novela romántica contemporánea y paranormal ganadora de varios premios. En su artículo ¿Te identificas con esto?, cuenta que tardó diez años en darse cuenta que el mundo de la novela romántica está dividido en dos: el de las heroínas blancas y el de las demás. Cuando publicó su primera novela -romántica interracial-, se encontró con que las críticas no la encuadraban dentro de la novela romántica ni los libreros la ubicaban en el estante que correspondía junto al resto de novedades en novela romántica. Simplemente, comenta, la gente le dice que “no se siente identificada con una heroína negra”.

Creo que el título de su artículo está más cerca de la realidad que el contenido del mismo. En Estados Unidos la cuestión de ser negro o blanco tiene connotaciones diferentes que en Europa, más relacionadas con la discriminación racial, pero qué pasaría en España con heroínas gitanas o árabes por ejemplo?

He leído otros géneros con personajes de razas y credos diversos, sin problemas. Pero la novela romántica es diferente, la “identificación” en romántica es un elemento fundamental. Podría crear una heroína de otra raza, otro color de piel, otro credo… Para identificarnos con algo que nos es ajeno, primero necesitamos familiarizarnos con ello, aprender. Te documentas y elaboras. Eso es lo que hace un escritor así que podría hacerlo.

Pero ¿como lectora? Creo que no. Cuando me paro delante del estante de romántica en una librería y pienso qué me apetece leer, las manos se van, indefectiblemente, a historias con mujeres y hombres con los que puedo conectar, con los que me identifico.

¿A ti te pasa igual? ¿Te aficionarías a una serie romántica cuya heroína fuera de otra etnia?

Novela romántica: ¿saben los que hablan de romántica realmente de lo que hablan?

La verdad es que mi primera reacción al acabar de leer este artículo fue darle a la tecla “eliminar”, es lo que suelo hacer con textos publicados que abordan un tema sin haberlo documentado suficientemente antes. Pero por otro lado, a medida que lo iba leyendo me surgían observaciones casi cada dos párrafos -o sea, demasiadas observaciones para un texto que no llega a las mil palabras- de modo que lo recuperé con la intención de dejar un comentario y…

Llegué a la conclusión de que posiblemente mi comentario sería casi tan largo como el propio artículo, y que además, aleluya, da la casualidad que tengo mi propio blog. Así que aquí van mis puntualizaciones a “Guindillas en la novela romántica”:

1) Chick lit: Según All About Romance, una de las webs norteamericanas más importantes que reúne a autores, críticos y lectores de romántica, El diario de Bridget Jones hizo más que poner de moda el chick lit: inició la subcategoría que al parecer no es específica del romance. También existe en la narrativa femenina. Dependiendo de la trama y del final de la historia, entra dentro de un género o del otro. Esto explicaría por qué algunas lectoras como yo la leímos sin pensar que era novela romántica.

2) La serie Sexo en Nueva York está basada en la columna “Sex and the City” que mantuvo la escritora Candance Bushnell en el periódico New York Observer en 1994, que a su vez, se recogen en el bestseller del mismo nombre.

3) La cuestión del sexo sin duda marca una nueva etapa pero no es de “ahora”. Por poner un par de ejemplos que con toda seguridad no son los más representativos, “Solo suya” de Elizabeth Lowell contiene escenas explícitas y se publicó en USA en 1991. Como habrá quien pueda argumentar que en español no se publicó hasta el 2006 (que tampoco es “ahora”), “Magos, amantes y ladrones” de la laureada Nora Roberts, que también contiene escenas bastante explícitas, se publicó en USA en 1992 y aquí diez años más tarde, en 2002. Lo que sí es nuevo es el aumento indiscriminado y en muchas ocasiones, injustificado, de “temperatura” tanto en portadas como en contenido, que parece responder más a razones comerciales que a apetencias de las lectoras del género.

Hablando de sexo gráfico y novela romántica, me llamó la atención que en el artículo no se hiciera referencia al romance erótico, que en USA tampoco es de “ahora” (data de finales de los 90) y que en España ya tiene varios títulos publicados de autoras como Robin Schöne o Nicole Jordan. Ni lo mencionan aún cuando parece que sí consultaron a las editoriales que las publican.

4) En cuanto a lo de la heterosexualidad del romance, si este artículo se hubiera publicado el verano pasado… Pero se publicó hace dos días. Y dos meses y medio después de que se publicara en USA All Through The Night, la doceava entrega de la serie Troubleshooters de Suzanne Brockman relatando los prolegómenos de la boda de sus dos protagonistas hombres…(a la que me referí aquí y aquí) , tema que aunque sí es de “ahora” en novela romántica mainstream norteamericana, no lo es para la novela romántica gay, que contrariamente a lo que se piensa normalmente, no solamente la lee el público gay. Por citar un ejemplo que con toda seguridad tampoco es el más representativo, están las novelas impresas -se pueden comprar por Amazon- de romentics.com, que lleva online cerca de cinco años.

5) Mencionan tres “foros” de romántica -y se dejan fuera a Autoras en la sombra, error muy grave- pero ¿los han consultado? Me parece que no: uno de los principales reclamos de foros y webs especializadas en literatura romántica es precisamente el poco caso que las editoriales les hacen.

En fin… Por suerte para las lectoras y autoras del género algunas cosas están cambiando en la galaxia romántica, pero aunque se trate de “lectura de entretenimiento” tiene su historia y sus fuentes, y estaría bien que quien publica un artículo sobre el tema los consultara.

Preferentemente, antes de publicarlo.

Novela romántica: Primer amor y navidad especial en Jera Romance

Ha llegado la Navidad por la web de corazoncitos color lila…

Si eres aficionada al género romántico te interesará saber que hasta el próximo martes, 25 de diciembre, por menos de € 10 (concretamente, por 9,75) puedes hacerte con Bombón y Primer amor, las dos primeras entregas de mi serie Sintonías, y además quedar como una duquesa con tu amiga favorita con este regalo que te ofrecen en Jera Romance.

Menos de diez euros, yo no me lo pensaría :-)

¡Eso sin mencionar el tachar un regalo de tu lista de “por comprar” sin moverte del sillón!

Bombón

Más información sobre Bombón, aquí.

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Más información sobre Primer amor, aquí.