Princesa, segunda parte. Sobre fluir, momentos idóneos y mi nueva novela.

Con Princesa abriéndose paso entre las lectoras románticas a paso firme, la nueva edición de la serie Sintonías ya publicada y recibiendo buenísimas valoraciones por parte de las aficionadas al género, Patricia Sutherland vuelve a tener sus dos manos libres para ocuparlas en algo que le apasiona: crear historias de amor.

Y no cualquier historia. No estuvo en mi planificación hasta mayo de este año, y no pensaba ponerme con ella tan pronto. Pero si hay algo que valoro, entre las tantísimas cosas que he aprendido en los últimos 18 meses, es haber aprendido a dominar el arte de fluir. Y Dios sabe que me hacía falta. Las agendas están para saltárselas. Y cada cosa tiene un momento y un lugar, y cuando ha llegado su momento… pues ha llegado.

Este es el momento de otra historia que dará que hablar, la que relata los encuentros y desencuentros de dos personajes muy importantes de Princesa; Brian, el mejor amigo de Dakota, y Abby, la hermana de Tess.

Es su gran momento y mis dedos corren rápidos sobre el teclado. ¡Qué sensación más alucinante es verlo suceder ante mis ojos -los de mi mente- y dejarme envolver por las emociones de estos dos personajes increíbles! Y qué maravilla es poder volver a sentirlo. Hoy lo decía en una entrevista… ¡Ser escritora es lo mejor del mundo (mundial)!

Para los avances falta, pero hoy te traigo dos cosas para ir abriendo boca. Primero, la foto de “Evel”.

Brian “Evel” Rowley

Es una imagen de archivo, de cuando creé las fichas de personajes de Princesa, y se parece muchísimo al hombre que vive en mi mente. No podrá “interpretar” al protagonista en el booktrailer, porque aunque parezca increíble, esta es la única imagen que tengo de él. No sé quién es, ni cómo se llama…, pero en la ficción es Brian Rowley.

Lo segundo que te traigo es uno de los temas más importantes de la BSO de la novela. Si me sigues habitualmente, ya sabes que antes de escribir una sola palabra de un nuevo proyecto, creo su banda sonora. Bueno, pues aquí te traigo una pequeña muestra:

Espero que te guste, ¡a mí me encanta!