Mujeres que salen con hombres más jovenes

La diferencia de edad en la vida real y en la ficción.

Dando vueltas por internet di con un artículo de Yahoo Personals titulado “¿Qué hay detrás de la tendencia de que las mujeres salgan con hombres más jovenes?”. Siempre digo que cuando estoy en fase creativa, sigo mis pálpitos y teniendo en perspectiva una novela romántica en la que el héroe podría ser diez años menor, hice clic. Y digo podría, porque la verdad, aún no lo he decidido. Pero volveré sobre esto más adelante.

No conseguí dar con la versión española, así que resumo a grandes rasgos lo que plantea. Además de los casos de mujeres famosas (Demi Moore, Halle Berry, etc) y personajes femeninos de series famosas (Sexo en Nueva York, Mujeres desesperadas) que mantienen una relación con hombres mucho más jóvenes que ellas, el artículo se refiere a un estudio realizado en 2007 por un portal online de citas en el que partiparon 50.000 mujeres solteras (o disponibles) mayores de 30 años. Pues bien, más de una tercera parte de ellas mostraron interés por hombres como mínimo 5 años más jóvenes. Lo que unido al 34% de mujeres de las 3.500 que tomaron parte en un estudio realizado por la AARP (1) en 2003, que dijeron relacionarse con hombres que son diez años (o más) menores que ellas, perfilaría una tendencia que va más allá de un puñado de casos famosos.

El artículo, escrito por Tina B. Tessina, una conocida psicoterapeuta y autora de varios libros sobre pareja y relaciones, se refiere a una reversión de roles a todos los niveles debido a que las mujeres “somos más poderosas ahora que nunca antes y podríamos necesitar relacionarnos con hombres más jóvenes” y por lo tanto más capaces de adecuarse a los cambios que impone a la relación, que nuestras carreras o profesiones ocupen un lugar (prioritario, en algunos casos) en nuestras vidas. En su opinión, basada en la experiencia en consulta, la diferencia de edad es una preocupación de adolescentes que no se sostiene en la vida adulta porque lo que verdaderamente cuenta es la capacidad de las partes de formar una “sociedad” que funcione. “Una diferencia de 10 o más años tiene poco que ver con lo bien que manejes la relación”, dice Tessina.

¿Es así, realmente? Mmm, tengo mis dudas. Para empezar creo que lo que ha cambiado -más que lo prioritario o no de nuestras carreras- es la forma en que las mujeres miramos nuestra sexualidad: antes llegábamos al sexo por amor, principalmente; ahora también porque simplemente nos apetece. Digamos que hemos conseguido separar el “corazón” del resto de nuestra fisiología. Pero lo que no cuenta si sólo te planteas sexo esporádico con un hombre más jóven que tú, ¿sigue sin contar ante la posibilidad de tener algo estable con él?

Salvando honrosas excepciones pienso que no. Y no me refiero a las diferencias “generacionales” a saltar a que alude el artículo. Es una cuestión de madurez emocional y mental. Ni hombres ni mujeres nacemos con ellas, pero posiblemente por cuestiones biológicas, las mujeres las alcanzamos antes, y aunque la edad cronólogica no determina la edad mental, sin duda, la influye.

Así que volviendo a la ficción, tengo a mi protagonista femenina, una mujer de treinta y cinco, con una profesión que la apasiona pero consume la mayor parte de su tiempo. Desde que se independizó de sus padres apenas cumplida la mayoría de edad, siempre ha vivido sola y nunca se le ha pasado por la cabeza formar una familia. Ni siquiera es conciente de su “reloj biológico” hasta que por eso de que los polos opuestos se atraen, el que ejerce tal magnetismo sobre ella es uno, entre otras cosas, bastante más jóven. ¿Cuánto más? Habrá que verlo.

Segun Tessina bien podría adjudicarle un hombre de 25. Estaría dentro de esa tercera parte del estudio de 2007 y a tono con lo que se lleva en Hollywood. Pero a menos que convierta a mi Aston Kutcher en una honrosa excepción de la media masculina, ¿funcionaría como relación a largo plazo?

Me temo que lo que promete dinamita en la alcoba, en lo cotidiano sería poco más que una laboriosa relación del tipo “madre con hijo adolescente”.

¿Qué haría falta, además de amor, para sacar adelante una relación entre un hombre de 25 y una mujer diez años mayor? ¿Crees que esos diez años de diferencia tendrían el mismo impacto en la relación si el hombre tuviera 40 años? Anímate. Puedes dejarme un comentario o votar en la encuesta que aparece más abajo. ¡Y gracias!

(1)AARP: Asociación Americana de Jubilados, oganización sin ánimo de lucro fundada en 1958 dedicada a ofrecer alternativas que mejoren la calidad de vida de sus miembros, que rondarían los 38 millones, lo que la convierte en una de las asociaciones de personas a partir de 50 años más grande de los Estados Unidos.

¿Tú qué opinas?