2. Primer amor, Novela romántica

Miedos, sueños y novela romántica.

Lo primero que atrajo mi atención fue el título «Cómo crear conexiones apasionadas» y a pesar de que mi lista de pendientes por leer amenazaba con taparme, hice clic.

Sigo a Sherri McConnell desde los principios de su National Association of Women Writers, hace seis o siete años, y además de útiles, sus escritos tienen un estilo con el que, valga la redundancia, conecto. Lo que no me imaginé es que un artículo principalmente dirigido a empresarias, pudiera hacerme pensar en mis razones de por qué escribo novela romántica.

«No tengas miedo: arriesgarse y sobreponerse al miedo es la única forma que conozco de materializar grandes sueños. Ya sabes a qué sueños me refiero. A los que teníamos de jóvenes, antes de rendirnos y decidir ser «prácticos». No tengas miedo al miedo ni al sentimiento de confusión mental que provoca, cuando te arriesgues [a materializar grandes sueños] y te decidas ayudar a otros a materializar los suyos, dispondrás de todos los recursos que necesites…» dice Sheri en su artículo y fue como si me estuviera hablando a mí.

Tardé mucho en decidirme a arriesgarme. Y quien haya pasado por esto sabe lo difícil que es dejar de ser «prácticos». Pero siempre soñé grandes sueños y hace tiempo, tuve la intuición de que en un universo tan profundamente interconectado, cristalizarlos tenía que pasar necesariamente, de alguna manera, por ayudar a otros a cristalizar los suyos. Soy una gran aficionada a la lectura y durante años, palabras escritas por otros me dieron compañía, conocimientos, inspiración, buenos ratos y muchas, muchas veces, consuelo. Pero mi gran pasión es escribir. Soy escritora de vocación muy temprana y ahora, he asumido el riesgo de permitir que sean mis palabras las que hagan lo mismo por otros.

Y no creas, todavía se me pone carne de gallina cuando le doy a la tecla «publicar» del blog. Ni te cuento cuando mando un manuscrito a un editor… ;-)

¿Por qué prefiero romántica a otros géneros? Porque ningún otro aborda la cuestión de los sueños y los miedos de una manera más personal que la novela romántica. Empezando por el más básico de todos: nuestro hombre/mujer ideal.

Y por cierto, de personas que no se rinden y se niegan a «ser prácticos» trata precisamente Primer amor, la segunda novela de mi serie Sintonías de la que encontrarás más información aquí.