Hoy más vigente que nunca…
Soy escritora.
Sólo dos palabras… que me llevó años poder decir sin que el duende criticón que todos llevamos dentro soltara una risita irónica.
Sin embargo, escribo diariamente desde que era una niña. Me encanta leer y me apasiona escribir. Y esto ha sido así siempre: es lo más permanente que ha habido en mi vida. Durante años le robé horas al sueño para poder dedicarme a lo que alegremente llamaba “mi hobby” porque las horas “útiles” del día, las ocupaba mi profesión, que naturalmente es otra y no tiene nada que ver con escribir.
Las razones que pueden llevarnos a mantenernos alejados de nuestros verdaderos deseos son muy variadas, pero no me ocuparé de ellas ahora. El propósito de estas líneas no es hablar de las razones de no ser, sino de la importancia de ser.
Descubrir que lo que verdaderamente me apasiona, lo que de verdad deseo hacer en esta vida, es escribir fue una experiencia monumental. En este tiempo que ha pasado desde entonces, he hecho y aprendido infinidad de cosas, pero el verdadero descubrimiento, tomó la forma de un giro inesperado en mi idea de quién soy y por qué estoy en el mundo.
Fue dando forma a mi sueño y disfrutando de por fin hacerlo, que caí en la cuenta de que muchos de los pensamientos e ideas que más me han marcado vinieron de personas apasionadas pero desconocidas, como yo.
Y ahora puedo entender por qué. Cuando hacemos lo que nos apasiona, todo nuestro ser se alinea y se expande tocándolo todo con su varita mágica: cuando cierro los ojos y pongo la atención en lo que sucede dentro de mí cuando escribo, eso es lo que siento.
Ahora sé, que cada vez que leyendo u oyendo algo pensé “parece que fuera para mí”, no estaba nada alejada de la verdad. En realidad, esas palabras iban dirigidas a mí, y a todas esas otras personas, que como yo, necesitaban leerlas u oírlas. Contribuir al desarrollo de lo que nos rodea es privilegio de todos y lo hacemos a través de la manifestación de nuestros auténticos talentos, sean los que sean. Mi contribución a este mundo que habito no es lo que soy, sino las circunstancias y personas sobre las que directa o indirectamente influyo cuando hago lo que mejor sé hacer y lo que más me gusta.
Esa es la clave.
Y ahí está la magia: es un papel imprescindible. E insustituible. Nadie puede hacerlo por mí.
Darme cuenta de esto, lo cambió todo. Mis palabras ya no son simplemente palabras: llevan propósito y destinatario. No importa que no te conozca o que tú nunca hayas oído hablar de mí.
Cada uno de nosotros está en este mundo para aportarle algo único e irrepetible.
Es un placer compartir contigo la realización de uno de mis mayores sueños…
***********************************************************

2011
2010
(1ª edición Septiembre 2008)
2010
(1ª edición diciembre 2007)

2010
(1ª edición marzo 2007)
Nota 12/04/2011:
Este fue el primer post con el que inauguré mi blog, allá por abril de 2007. Ha sido reeditado hoy, y convertido en página de inicio porque en mi mente y en mi corazón estas palabras son más vigentes que nunca.







Han pasado casi cuatro años desde que publiqué el primer post de esta serie y fíjate cuánto han cambiado las cosas en el mundo romántico digital español; desde hace tiempo, no sólo podemos adquirir en versión electrónica buena parte de las obras de autoras españolas publicadas originariamente en papel, sino que desde noviembre pasado, contamos con un sello romántico que publica exclusivamente en digital: 
