Sobre el amor, los tipos de personalidad… y mi nuevo héroe romántico – II Parte.

La pequeña encuesta que abrí la semana pesada acerca del tipo de personalidad dominante de Brian “Evel” Rowley me ha demostrado que, a pesar de ser un personaje secundario de Princesa, las lectoras lo tienen muy bien “calado”.

Sé que ha habido algunas dudas, y esto se debe a que su segundo tipo -el que no es dominante- tienen un peso importante en el “mapa de su personalidad”.  Peeero, solo una domina y si has votado “Negociador“, ¡has hecho pleno!

Ahora bien, hablando en plata, ¿cómo se traduce esto en la realidad? ¿Cómo es, en unas cuantas pinceladas, mi nuevo protagonista?

Evel es…

  • afectuoso y muy empático. Tiene, por un lado, la capacidad de captar los sentimientos/necesidades de otra persona, y por otro lado, la capacidad para responder adecuadamente a esos pensamientos o necesidades, para “conectar” con esa persona. Es de los que siempre intentan “echar un cable” (y casi siempre lo consiguen).
  • un tipo muy imaginativo, algo que expresa con mucho éxito en sus actividades empresariales -¿recordáis que tiene un próspero taller de tunning?-, pero no solo en ese tipo de actividades ;)
  •  superintuitivo. Tiene lo que las mujeres llamamos sexto sentido, y además, con los años, ha aprendido a confiar en ese don. Los grandes errores de su vida -los que más lamenta-, son consecuencia de no haber hecho caso a su intuición.
  • un hombre que busca a su pareja ideal, alguien con quien pueda conectar de forma intensa y profunda a todos los niveles. Necesita esa conexión para sentirse completo y, por lo tanto, las relaciones superficiales lo dejan bastante “frío”. A diferencia de Dakota, para Evel el sexo no es algo casual. En consecuencia…
  • es un hombre muy romántico, de los que planean con detalle y mimo, de los que “construyen el momento” , de los que siempre se implican a tope.

¡Vaya tío!, dirás, ¿tiene algún defecto? Por supuesto. Todas las grandes cualidades humanas tienen su contrapartida, y no hay que olvidar nuestros propios errores de ejecución. Tratándose de uno de mis protagonistas, puedes dar por hecho que Evel será muy humano, para lo bueno y para lo malo. Que tendrá defectos -en plural-. Y sí, que se equivocará…

Y hasta aquí puedo leer ;)

Bueno, bah… Leeré un poquito más. Ya que no tengo caramelos o dinero…

“… El conserje la recibió con una sonrisa antes siquiera de que Abby abriera la boca. No pudo evitar preguntarse si la sonrisa era puro oficio… O una indicación de que la había reconocido. Prefirió no responderse y agilizar el asunto.

Buenas tardes… ¿Podría dejarle esto? Es para… Abby, de pronto, se quedó en blanco. ¿Cuál era el nombre del amigo de Dakota? Brian algo. Vale. ¿Cuál era su piso? Ah, sí: el primero derecha.

El hombre tomó el sobre de sus manos.

La recuerdo, señorita. Se refiere al Sr. Rowley. Efectivamente, su apartamento ocupa la primera planta la miró con una sonrisa amable en el rostro—. Haré que se lo entreguen de inmediato.

¿Ocupaba la primera planta? ¿Toda la planta? […] Estaba claro que Evil -¿o era Evel?- era un niño rico que iba de chico malo con su peinadito punky y cubierto de cuero de la cabeza a los pies. Pues no daba el pego; ese tenía de malvado 1 tanto como Dakota de estiloso. Y después de todo, ¿a ella qué puñetas le importaba? Sus propios desvaríos la ponían de mal humor.

Iba a marcharse cuando una voz la dejó clavada al suelo. Y de un humor de perros.

Ya estoy aquí, Thomas, gracias.

Buenas tardes, Sr. Rowley.

Abby respiró hondo y se dio la vuelta con resignación. Vio que el motero “demonio” dejaba el casco sobre el mostrador y empezaba a abrir el sobre.

Sacó el contenido. Tras leer el pósit, Evel lo arrugó y lo tiró en la papelera. Guardó el billete de veinte libras en la cartera, cogió el casco y se acercó a Abby.

De nada —le dijo en respuesta a la escueta nota que había arrojado a la papelera. Tan escueta que solo contenía una palabra: “gracias”.

Ahora, sobria y despejada, él le pareció aún más grande. Iba pulcro y perfumado, como si acudiera a una cita. El corte lo llevaba perfecto. Ni un pelo fuera de sitio. La pequeña cresta -en realidad, se trataba del flequillo moldeado hacia arriba con fijador- tenía tal simetría que parecía hecho con un cartabón, y no lo llevaba teñido sino de su color natural, un castaño oscuro. Era un corte corto, que dejaba las orejas a la vista. Lo que de paso, le permitió comprobar que llevaba un diminuto pendiente de piedra en el lóbulo izquierdo.

En otras palabras, el motero demonio se iba de ligoteo y totalmente “equipado” para matar.

La exploración visual de Evel fue más al grano; se sabía a Abby de memoria y distinguió, sin ningún problema, el único detalle que no tenía registrado. Sus ojos evaluaron la delicada joya que adornaba su nariz.

Una preciosidad de piercing para una preciosidad de mujer”, pensó.

Abby se percató de la mirada y apartó la suya con una mezcla de incomodidad e impaciencia. Demasiado silencio. Demasiadas miraditas. Uf, cuánto mal humor…

Vale. Me voy —dijo ella cuando ya lo estaba haciendo.

Evel también se dirigió a la salida. Aprovechó la ocasión para explorarla por detrás. Le resultaba novedoso que no vistiera de negro. Y no era que su versión gótica no le gustara, todo lo contrario, pero esta versión colorista le gustaba más. “Más” tirando a mucho.

La profusión de colores disimulaba los kilos que había perdido, pero no lo bastante para pasar desapercibido a alguien observador. Lo que unido a lo demacrado de su cara, y a lo sucedido aquel viernes por la noche, revelaban que ella no estaba pasando por un buen momento.

A pesar de todo -delgadez, palidez, mal humor…-, concluyó, su carrocería era de diez.

Entonces, la vio sobresaltarse, y hasta turbarse un poco, cuando el portero del edificio le abrió la puerta, y no pudo evitar sonreír; las reacciones de Abby tenían aquel punto inocente, espontáneo, de los niños…”

(1) Evil significa: malvado, maligno, demoníaco.

¡Ahora sí que no “leo” más! ¿Qué? ¿Truco o trato?

¡Feliz Haloween! ;)

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8 pensamientos en “Sobre el amor, los tipos de personalidad… y mi nuevo héroe romántico – II Parte.

  1. Jooooooo!!!! Así no juego….no puedes ofrecernos un caramelito tan pequeño y dejarnos así……como me gusta Evel/Evil…..Ains….modo ansias on!

    • Jajaja Dime una cosa, Ro… ¿qué sería suficiente para calmar el modo ansias on? La respuesta, me temo, la conocemos las dos y no será posible hasta la primavera ;)

      ¡Me encanta que te encante Evel!

      Gracias por pasarte por aquí, mi niña ;)

  2. No puede serrrrrrrrrrrrrr!!! Genial Patricia, lo quiero ya!!! Me encanta Evel, sé que estamos hechos el uno para el otro. ¡Ah! no, olvidaba que está una tal Abby que hay que eliminar del panorama…

    Ganas locas de leerlo.

    Un abrazo enorme ;-)))))

    • Jajaja Sí, me temo que tendrás que hacer algo con Abby, guapa ;)

      Me encanta que te encante, Inma ;)

      Muchísimas gracias por tu visita y por dejarme unas palabras!
      Otro abrazote para ti ;)

    • Jajaja Qué bien que te gustara este aperitivo -es tan pequeño que casi no me atrevo a llamarlo “spoiler”-, Niusa. Y que sepas que tomo nota de tu petición ;)

      Besazos!

    • Jajaja Ya lo creo, ¡me sorprendí hasta a mí misma soltando este pequeñísimo caramelito! Na, mi niña, la primavera está a la vuelta de la esquina ;)

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