Princesa, trece meses de magia y su primer fan-art.

Trece meses recibiendo el apoyo de las lectoras. 30 súper-reseñas. 16 ratings en GoodReads con un promedio de 419 sobre 500. 23 ratings en aNobii con un promedio de 450 sobre 500…

Y ahora también, este precioso fan-art de la lectora-bloguera Lorena Luna.

Lo he dicho muchas veces, y hoy voy a repetirlo: aunque escriba cien novelas más, Princesa siempre será especial para mí. Siempre ocupará un lugar privilegiado en mis recuerdos y en mi corazón.

Gracias a todas las lectoras por regalarme tantos momentos inolvidables, y a Lorena Luna, la autora del fan-art: chica, qué sensación más grandiosa es contemplar tu visión de mis personajes. Qué maravilla. Muchísimas gracias por este regalo tan, tan especial.

Princesa: promoción especial Día del libro 2012.

Hoy te traigo una noticia fresquita que estoy segura será de tu interés. El Día del Libro está a la vuelta del fin de semana y, como no podía ser de otra manera, Princesa está de promoción :)

Si aún no has leído esta novela que me ha regalado tantos momentos increíbles desde que viera la luz, si aún no conoces a Dakota (¿en serio aún no le conoces? ¡no me lo puedo creer!?), puedes hacerlo ahora y a precio de promoción :)

Encontrarás toda la información en este enlace:

Día del Libro 2012 y las Promociones Especiales de Jera Romance.

Más info sobre Princesa, en su página oficial.

Novela romántica Princesa, de Patricia Sutherland

“… La acera estaba escurridiza, convirtiendo el andar en un complicado juego de equilibrio. Sin embargo, Tess recorrió los primeros cincuenta metros sumergida en sus propios pensamientos, sin darse cuenta ni de la dirección que había tomado ni de que la lluvia la estaba empapando. Unos pensamientos que, básicamente, se reducían a una imperiosa necesidad de alejarse de allí, a protegerse de una situación en la que sabía que no debía verse involucrada. De unas sensaciones que no le convenía sentir.

No comprendía lo que había ocurrido en aquel café. Qué había dado lugar a aquel contacto, a aquella mirada cuyo sólo recuerdo la hacía estremecer, pero todo su ser se había puesto en retirada, como si la acechara un flagrante peligro.

Entonces, lentamente, Tess regresó a la realidad.

Estaba en Russell Street, frente al teatro Fortune, helada de frío, empapándose bajo un aguacero de cuidado… Recordó que en su bolso llevaba un paraguas plegable, y forcejeaba con él, que se había atascado y no acababa de abrirse, cuando sintió que una mano la asía por el antebrazo y la apartaba del medio de la acera, hacia la marquesina de una tienda próxima.

¿Siempre dejas colgados a los tíos que te invitan a un café? ¿O es solamente a mí?

Oír aquella voz grave, súper masculina, le produjo un escalofrío que la recorrió a sus anchas movilizando reacciones en sectores de su cuerpo que dormían hacía meses. Tess no hizo el menor intento de responder. En cambio, se entretuvo retomando su forcejeo con el paraguas, decidida a volver a largarse. Pero Dakota se lo quitó de las manos de un movimiento limpio y con la otra, tras hacerla elevar su barbilla, señaló los ojos femeninos y luego los propios, exigiéndole con desparpajo que no evitara el contacto visual.

Tess no tenía tiempo y normalmente, tampoco ánimo para cafés o comidas, a menos que fueran por razones de trabajo. Procuraba ver a sus amigos, al menos una vez en semana, pero hacía meses que no tenía una cita. Y no era que lo echara en falta, pero hasta aquel preciso instante no había caído en la cuenta. Naturalmente, no tenía la menor intención de decirle eso.

A los treinta y cinco, no quedas con un hombre para tomar café —respondió con desparpajo equivalente, pero se aseguró de retirar la mirada rápidamente y ponerla en su bolso, del que sacó un paquete de Kleenex.

Dakota se lo quitó de las manos, nuevamente, y volvió a exigir contacto visual, esta vez con palabras.

Mírame.

Tess respiró hondo y con actitud más molesta que resignada, obedeció. Mantuvo su mirada en aquellos impactantes ojos marrones, a sabiendas de que la analizaban. La atravesaban de parte a parte, brillantes, cargados de la misma intensidad que la había hecho huir del Starbucks. Una intensidad que hacía años que no veía en los ojos de un hombre. Al menos, no cuando la miraban a ella.

Te estoy mirando —se las arregló para decir, bastante compuesta.

Si supieras cómo me pones cuando me evitas, dejarías de hacerlo… Me vuelves loco… Muy, muy loco…

El rostro de la editora se coloreó de un rojo fuerte al comprobar, por la expresión del joven, que aquellas palabras, excesivamente gráficas para su gusto, eran, además, veraces.

Pero ese punto desafiante que las reacciones de Dakota despertaban en Tess, hizo su aparición. Y lo hizo de una forma inesperada.

¿Yo? ¿Es que tu interés ha resucitado? Tras dos meses sin “mensajes en cirílico” —las comillas fueron visuales— pensé que seguir tu consejo había surtido efecto…

El color de la cara de Tess subió un tono más en la escala de rojos.

A que te como la boca en pleno Russell Street”, pensó él, y su lenguaje corporal fue tan explícito que la reacción de Tess no se hizo esperar.

¿Vas a usar la fuerza? —inquirió con un tono que Dakota interpretó como un “a que te cruzo la cara en pleno Russell Street”, y que en vez de refrenarlo, lo excitó aún más.

Lo mismo le había dicho aquella noche -la de la borrachera de Abby-, junto al taxi. Entonces, él lo había dejado correr. Ahora, no.

Me pones como una moto —dio un paso hacia ella, obligándola a elevar aún más el mentón para poder mantenerle la mirada—. Me pones como una jodida moto aunque no digas ni hagas nada. Y eso es algo que tu hermana no conseguiría de mí aunque se metiera en mi cama en pelota picada.

Tess tragó saliva. Sentía la boca pastosa y una extraña opresión en el pecho. Su cuerpo no parecía el de siempre. Los estremecimientos la sobrevevenían en una sucesión continuada, cada vez más intensos, cada vez más evidentes. Una parte de ella se preguntó si él se daría cuenta; la otra, aún luchó por mantener el tipo.

¿Que Abby no conseguiría…? —preguntó con aparente naturalidad, e hizo un mohín irónico—. Ya. En cualquier caso, no te preocupes, estoy segura de que se te pasará. Así es la naturaleza masculina; todo en vosotros es intenso, pero efímero.

Eso mismo venía repitiéndose él desde hacía cuatro meses. Que se le pasaría.

Pero no sólo no se le había pasado; había ido a peor.

La mirada ardiente de Dakota la escrutó durante una eternidad.

¿Y a ti? ¿También se te va a pasar? —al ver el gesto interrogante de Tess, añadió—. Estás temblando. ¿Cuánto hace que un tío no te pone a temblar así?

Mucho.

Muchísimo tiempo.

Hay tres grados bajo cero y estoy empapada —explicó ella al tiempo que se apartaba el paso que él había avanzado. Era una pésima excusa y ambos lo sabían—. ¿Ahora quieres hacer el favor de dejar este juego tonto y devolverme mis cosas para que pueda marcharme?

No era ningún juego.

El sexo en un lavabo de los afterhours era un juego. Los rollos de un fin de semana con alguna gatita, o con varias, en las kedadas1 de moteros de Harleys eran un juego.

Esto no.

Cuando la tenía delante no pensaba en lavabos mugrientos ni en alivios rápidos, entre porro y porro, allí donde le pillara.

A Tess quería desnudarla despacio. Lamer cada centímetro de su piel. Comérsela entera. Saber cómo era cuando se abandonaba al placer…

Con Tess quería otras cosas porque ella le hacía sentir otras cosas.

Dakota tomó una mano femenina y la apoyó en su pecho. Dejó que lo que atravesaba la fina tela de algodón que los separaba de un contacto directo, entrara a través de las yemas de los dedos y le ofreciera las respuestas que, evidentemente, ella necesitaba.

Tess pestañeó varias veces intentando aclarar la vista que en un instante se había vuelto brillante. Sentía el aire tibio de la respiración de Dakota sobre su frente. Cerca, muy cerca. Él se había agachado, había bajado la cabeza para adaptarse a su altura.

Como si se preparara para decirle algo al oído.

O para besarla.

Instintivamente, Tess se humedeció los labios.

¿Lo sientes? —preguntó él, en un murmullo suave—. ¿Te parece un juego?

Seguía lloviendo, y la marquesina apenas les ofrecía un tímido cobijo. La gente pasaba a prisa frente a ellos; la mayoría ni siquiera reparaba en la extraña pareja que concentrada en su propio universo, y a pesar de tener un paraguas, no lo abría.

Bum-bum, bum-bum, bum-bum…

Por supuesto que lo sentía, repicando con fuerza bajos sus dedos, como si a través de ellos estuviera intentando comunicarse con el otro corazón.

Tess cerró los ojos y exhaló un suspiro triste.

Por supuesto que lo sentía.

Su mano abandonó suavemente el pecho, pero antes de apartarse, recorrió la barbilla masculina, en una caricia delicada.

Él se estremeció visiblemente. Quiso retenerla. A ella, a su caricia, aquel momento… Pero Tess había retirado ya la mano, sus ojos seguían, ausentes, el flujo de transeúntes, y la expresión de su rostro había adquirido la seriedad propia de quien está a punto de confesar algo realmente importante.

Habían pasado de página.

Se habían acabado las ironías y los tira y afloja. Lo que saliera de aquellos labios, esta vez, sería la verdad sin remilgos.

Y Dakota…

Dios, se moría por oírla admitir lo que él la hacía sentir.

En aquel momento, vio que la mirada femenina regresaba a él. Sus ojos claros estaban brillantes cuando enfocaron en los suyos.

No estoy preparada para esto, Scott —murmuró Tess.

Durante un instante, Dakota se quedó inmóvil, intentando asimilar aquella respuesta inesperada.

El sonido de su nombre fue como otra caricia que enturbió sus sentidos. Era un sonido hechizante que suavizaba la contundencia del mensaje. “Scott” sonaba a promesa de una noche ardiente, enredado entre sus piernas; las otras cinco palabras…

Lo devolvían a la casilla uno.

Estaban en la casilla uno. Otra vez.

Dakota inspiró profundamente, dejando que su pecho se expandiera a tope.

Vale —concedió.

Y meneó la cabeza en un gesto resignado que consiguió arrancarle a Tess una sonrisa culpable; sabía que acababa de decirle lo único para lo que ningún hombre tenía réplica…”

1Kedada: (quedada) reuniones, concentraciones, etc. generalmente concertadas a través de internet.

Capítulo  14 (extracto)

Princesa, una novela sobre el amor y la diferencia de edad.

Princesa, ebook. Solamente € 2,99 ($3.80)

Princesa, libro impreso. Solamente € 10,95

Librerías que también ofrecen Princesa.

Sobre nuevos proyectos, equilibrio personal y otras cosillas…

O la Semana Santa reflexiva de Patricia Sutherland.

No es que pensara marcharme de mini-vacaciones sin actualizar el blog. Tenía prevista una entrada cortita en la que además de desearte una buena Semana Santa, te adelantaría un poco -poquísimo- del nuevo proyecto en el que estoy trabajando. Pero esta mañana, leyendo esta entrada de Dianna Marqués se disparó mi lado reflexivo.

Me gustó su post, me gustan sus maneras directas y lo generosa que es con su tiempo y sus conocimientos, y creo que su trabajo es un ejemplo claro de lo que se puede conseguir cuando, como dice ella, desarrollas la confianza y “te lo haces tú mismo”. Sin embargo, no me sentí identificada con lo que leía -nunca me he considerado una huérfana literaria- y por primera vez desde que tomé la decisión de despedirme de mi agente literaria (y coger carretera y manta), me he dado cuenta de que no echo en falta ni lamento nada. Estoy en paz, haciendo lo que realmente quiero hacer y con la inmensa suerte de haber descubierto que es esta vía, y no otra, la que me ha permitido alcanzar el equilibrio personal. Casi nada :)

Habrás notado que escasean las actualizaciones sobre nuevas librerías que ofrezcan Princesa. También que mi entrada anual sobre los avances de nuestro querido género de ficción romántica (Novela romántica en español – Highlights 2011) llega con retraso y que el día que acabe de recopilar datos para actualizar mis Conexiones Románticas, necesitaré horas para actualizar la página. ¿Y a qué se debe tanta (aparente) quietud? Pues, a que estoy en fase creativa.

¡Sí, Patricia Sutherland tiene proyecto nuevo! Dos, para ser precisos, pero hoy sólo te hablaré brevemente de uno de ellos.

Llevo varios meses trabajando en él, disfrutando secretamente de las sorpresas -en plural- que pienso darte. Todo está en marcha (incluídas las portadas -sí, también en plural-), existe una agenda de publicación ¡y hasta una lista con las once bloggers que tendrán la ocasión de leer mi nuevo trabajo antes de que llegue a las librerías!

Me disculpo por ser tan escueta, pero ya sabes que adoro las sorpresas. Para mí, son la sal de la vida. Te garantizo que la espera merecerá la pena: vas a volver a enamorarte de mi nuevo héroe, a emocionarte con la fortaleza de mi nueva heroína y a vibrar con una historia de amor muy a mi estilo.

El bocadito que te traigo hoy es musical: ¿te apetece escuchar la banda sonora de la novela?

Aquí la tienes. Estos temas me han acompañado desde el primer capítulo mientras escribo, y todos ellos son muy afin al tema, a los protagonistas y también, al lugar donde se desarrolla la historia. Ya me dirás qué te parece.

http://assets.myflashfetish.com/swf/mp3/mff-nano.swf?myid=88559357&path=2012/04/03
MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com

Y ahora sí, ¡Feliz Semana Santa!

Crónica de la presentación de Princesa en BiblioCafé de Valencia.

Diagnóstico: más feliz que una perdiz :)

Lo cual explica por qué me he tomado tres días para traerte la crónica… (!!!) Es que, realmente, ya de regreso en Madrid he continuado recibiendo sorpresas súper agradables procedentes de Valencia y relacionadas con la presentación. Pero vamos por partes.

El sábado llegué a la capital fallera justo a tiempo para comer con Jud Baltimore de El diván de Jud. Sólo nos conocíamos “virtualmente”, pero eso no le impidió volcarse en mí y brindarme su apoyo desde el momento que supo que haría una presentación en BiblioCafé. Hizo de todo: animarme, promocionarme, repartir invitaciones y ponerse a mi disposición desde que puse un pie en Valencia. Me acompañó todo el tiempo, me hizo una entrevista en vídeo (próximamente publicaré la noticia), grabó mi presentación (enlace al final)… ¡hasta me trajo bollería argentina! Habría empezado esta entrada hablando de Jud aunque no hubiera sido por cuestiones de cronología. Es de esa clase de personas que se merecen un párrafo aparte y sólo por haber podido disfrutar de su compañía, de su cariño sincero y desinteresado, de su sencillez… sólo por eso, estar en Valencia ya mereció la pena.

A los cafés, llegó  Olivia Ardey. Estaba guapísima, lo verás en las fotos y el vídeo. Con ella todo es como muy, muy familiar porque nos conocemos desde hace tiempo y volver a verla siempre es motivo de alegría para mí. Fue apenas hora y media, pero dio para charlar, reír, hacernos fotos y comentar fuera de cámara algunas de las preguntas que Jud había preparado para la entrevista.

Cuando llegamos a BiblioCafé, ya había mucha gente esperando, ubicados en sus mesas. Fue una sensación súper agradable no tener que preguntarme “¿vendrá alguien?”. Destacaré también que esta librería cafetería me pareció un sitio ideal: será mi lado argentino que encuentra irresistible la idea de sentarse a una mesa con un buen libro y un buen café. Le dije a José Luis (su dueño) que lo felicitaba por el entorno tan acogedor que había conseguido crear y que lo recomendaría y eso hago: si viajas a Valencia y eres aficionada a la lectura, no dejes de darte una vuelta por BiblioCafé. c/Amadeo de Saboya 17, en la zona del Mestalla.

Lo pasé realmente bien hablando y respondiendo preguntas sobre Princesa. La presencia allí de personas que ya habían leído la novela lo hizo más dinámico y también me permitió recoger feedback, algo que siempre es de agradecer. Como Jud ha grabado toda la presentación en vídeo, no me extenderé, pero sí quiero hacer hincapié en una cuestión. Le pedí a Olivia Ardey que hiciera los honores como maestra de ceremonia en mi presentación valenciana (algo que ella aceptó gustosa) por dos razones que no tienen nada que ver con Princesa: 1) porque a nivel personal siento un grandísimo afecto por ella, y 2) porque es una de mis escritoras románticas favoritas. No podría pensar en alguien más adecuado para sentarse junto a mí en la “mesa de las torturas” y hablar de mí a mis (futuros) lectores. Lo habría sido igualmente aunque Princesa no le hubiera encantado, aunque sólo le hubiera “gustado”. Me enteré poco antes de la presentación que la novela le había dejado muy buen sabor de boca, pero no supe lo que diría sobre ella hasta que lo oí en BiblioCafé… E impactante y súper halagador como resultó, fue apenas un aperitivo comparado con el extenso y detallado correo suyo que recibí dos días más tarde. ¿Qué he hecho con él, aparte de responderlo cuando recuperé el habla? Pincharlo en mi corcho, justo delante de mis ojos. Para que cada día, cuando me siente a crear historias, esté ahí animándome y recordándome por qué escribo.

He preparado un vídeo a modo de album de fotos que encontrarás en la pestaña “En imágenes”. La mayoría de las fotos las tomó Ana María Carrión (¡gracias, Ani!) que se hizo cargo de mi cámara mientras yo me hacía cargo del micrófono :) También hay fotos de Olga Salar y Jud Baltimore.

Y ahora, sin más dilación, te dejo con el vídeo que grabó, editó y montó mi querida Jud Baltimore (¡gracias, Jud!). Si me has acompañado el sábado, quizás te apetezca “rememorarlo” y si por cuestiones de tiempo/distancia no has podido acercarte hasta BiblioCafé, ésto es lo que sucedió allí. Espero que te guste.

Presentación de Princesa de Patricia Sutherland en Bibliocafé de Valencia – 24/3/2012.

Presentación de Princesa en Valencia. Y se va la segunda…

Otro gran momento “M” en la vida de la escritora Patricia Sutherland.

¿Cuándo? El próximo sábado 24 de marzo a las 18.00 horas
¿Dónde? En Bibliocafé, c/Amadeo de Saboya 17, 46010 Valencia. Tel 963 207 186 – www.bibliocafe.es

Estaré en tierras valencianas para presentar Princesa, acompañada de una de mis autoras románticas favoritas, Olivia Ardey.

Te espero en Bibliocafé para hablar del amor, de la diferencia de edad… y de un motero llamado Dakota :)

Primera presentación de Princesa: el día después del día “D” con fotos.

Diagnóstico: cansada pero contenta.

Cansada, porque hoy al levantarme después de un montón de horas de sueño, he descubierto músculos nuevos, que no sabía que tenía… Como se suele decir, “me duele hasta la raíz del pelo”, lo que me lleva a pensar que a pesar de que mi mente estaba tranquila, el resto de mi personita no lo estaba :)

Contenta, porque  después de tantos meses, al fin he podido averiguar qué tal se me dan las presentaciones de mis libros. No te rías: era una duda que me reconcomía por dentro.

Fue un día especial que además nos “obsequió” (a los implicados de manera directa) con dos desafíos inesperados: una manifestación convocada en Alicante que sembró nubarrones negros en torno al pronóstico de asistencia a mi presentación (y que tenía a la librera con un Señor Agobio), y el proyector que se había empacado y no quería trabajar. Hicimos de todo; pedir refuerzos (técnicos), cambiar las conexiones, cambiar de portátil, el viejo truco informático de apagar y volver a encenderlo todo… Nada parecía funcionar.

Después de una hora dando vueltas con el aparato, caímos en la cuenta de que el proyecto no proyectaba porque… ¡no le habíamos quitado la tapa a la lente! Diossssss. So-co-rro :)

Al fin, con cuarenta y cinco minutos de retraso y con la mitad del aforo vendido 1 , dio comienzo la primera presentación de Princesa.

Bela Marbel estuvo fantástica en su introducción: natural, amena y muy, muy atinada con el tiempo. Insistí mucho en este aspecto porque las románticas tenemos una marcada tendencia a enrollarnos como persianas cuando hablamos del género.

Habló de mí, de mis gustos y aficiones, y de mi trabajo como escritora. Después de una brevísima introducción sobre Princesa, me cedió el micro.

Yo hablé de cómo surgió la idea de escribir la historia de Dakota y Tess, compartí algunos datos sobre los protagonistas y también alguna anécdota. Típico en mí, muy pronto abandoné la (incómoda) posición de “sentada detrás de mesa, junto a una pila de “princesas” para ponerme de pié frente a los asistentes (y gesticular a mis anchas). Aunque, todo hay que decirlo, esta vez estuve comendida; no empecé a pasear entre las filas de sillas mientras hablaba :)

Con un “timing” casi perfecto -mi objetivo era que la presentación completa tomara 30 minutos, y fueron 40-, y tras una breve rueda de preguntas, Bela y yo firmamos ejemplares.

Decía al principio que llevaba meses preguntándome qué tal se me darían las presentaciones, y anoche, una frase de Rosa, la dueña de Libros 28, respondió a la pregunta de una forma que no dejó lugar a dudas:

¡Qué presentación más buena se han perdido (los que no asistieron)… hasta mi hijo, que tiene 12 años 2 quiere leer tu novela!

Le gustó tanto que ya nos hemos emplazado para la siguiente; será este mismo año, cuando vea la luz mi próxima novela -¡sí, habrá novela nueva en 2012!-, de la que como es habitual en mí, no diré ni una sola palabra más. Adoro las sorpresas, ya lo sabes.

Hay material gráfico en cantidad gracias a Cheny, el marido de Bela que se ocupó de retratarnos para la posteridad, pero me he dejado en Madrid el lector de tarjetas así que hasta dentro de unos días no podré descargarlas de la cámara. Sé que una crónica sin fotos resulta de lo más rara, pero no quería dejar de compartir contigo mis impresiones de un día tan especial mientras aún están fresquitas en mi retina y en mi corazón. Te prometo que añadiré las fotos en breve. 29/2/2012: problema subsanado.

No quiero acabar esta entrada sin ofrecer un agradecimiento especial a:

  • Bela Marbel, una magnífica maestra de ceremonias que se adaptó de buen grado y con infinita paciencia a todas las exigencias de un ser híper-planificado como yo, y

  • Rosa Pastor, la dueña de Libros28. Es de las libreras que se preocupan de dar un buen servicio a sus clientes, de las que sufren porque las novedades llegan en aluvión y se marchan de su librería sin tiempo para que tengan su momento de exposición en el escaparate, de las que remueven cielo y tierra para encontrar ese libro que alguien le ha dicho que quiere leer. Así nos conocimos: ella me encontró a mí. Considero un enorme privilegio que mi Princesa ocupe un lugar en los estantes de su librería.
  • y a los asistentes, claro: por estar allí, por cederme su tiempo y su total atención… ¡y por leerme!

Más fotos en la pestaña “eventos”.

Hasta aquí, esta entrada especial dedicada al día después. Que disfrutes de lo que queda del fin de semana, que yo haré lo propio. Tengo dos rosales y una bandeja llena de alhelíes y claveles chinos para estrenar mi patio levantino, así que a la de “ya”, cambio teclado por guantes de jardinera.

Deséame suerte con los trasplantes :)
1 ¿Te he dicho ya que soy de las que ven el vaso medio lleno (nunca medio vacío)? ;)
2 Sí, su hijo estaba allí (voluntariamente, jajaja), siguiendo atentamente la presentación. Incluso participó en la rueda de preguntas. De ahora en adelante tendré que reflexionar sobre eso de que la novela romántica es cosa de mujeres :)

Princesa hace su primera presentación en Alicante.

Será el Sabado 25 de febrero a las 19.00 horas y estaré acompañada por la autora romántica Bela Marbel.

Este es otro de esos momentos “M”  de esta increíble aventura llamada Princesa; el anuncio de su primera presentación.

Soy incapaz de describir el júbilo y la satisfacción que siento ahora mismo, así que ni siquiera lo intentaré :)

1ª Presentación de Princesa: Alicante.

¡Te espero!

Sábado 25 de febrero a las 19.00 hrs.
Libros28
c/Villafranqueza, 16
San Vicente del Raspeig, Alicante.

Princesa en AppleStore,Barnes&Noble, Sony, Kobo y Diesel. Empezar el año con alegría — III

Más escaparates virtuales para mi Princesa

Siempre he creído en el libro digital. Estoy convencida de que es el futuro por innumerables razones, y si me sigues desde mis inicios en la blogosfera sabes que fui de las primeras autoras en hacer que mis libros estuvieran disponibles en papel y en digital simultáneamente. Entonces, no existía más opción (decente) que Lulu.com (luego, en España, nació Bubok); ahora… hay un auténtico mundo de posibilidades -específicamente creado en torno a los formatos descargables- que seguirá creciendo a medida que más personas descubran las enormes ventajas del libro digital.

Así que hoy es un día especial para mí, porque hoy he añadido otras cinco IMPORTANTISIMAS tiendas online a mi lista de librerías que ofrecen Princesa: (pincha sobre las imágenes para ir a la ficha de la novela en las respectivas tiendas)

Y ahora, pongo rumbo hacia las grandes tiendas virtuales españolas. A ver qué nuevas sorpresas puedo darte :)

Princesa en Amazon para Kindle. Empezar el año con alegría — II

Princesa se ha lanzado a recorrer el vasto mundo digital y ha empezado el 2012 a lo grande; disponible en Amazon para Kindle.

Esta entrada sí que era la que estaba programada para inaugurar el año en el blog :)

Cedió su lugar en la programación más que gustosa a la que finalmente hizo los honores de saludarte el año nuevo, Princesa en los Top Ten, pero ahora le toca el turno.

Amazon es mi “librería online” favorita. Desde hace la friolera de diez años me ha suministrado la mayoría de mis lecturas impresas cuando no existían los lectores digitales, y desde que creó una versión para PC del Kindle, también parte de mis lecturas digitales. Jamás he tenido una incidencia con un envío o con una descarga así que cuando entro en Amazon sé que todo será sencillo, rápido y eficiente. Me gusta visitar su web, pasar tiempo curioseando novedades o leyendo los comentarios que hacen los visitante de obras que me interesan, y por supuesto, comprar. Creo que ofrece una buena experiencia de compra a sus clientes.

Con semejantes “antecedentes” seguro que no te extrañará saber que he tenido al emporio de Jeff Bezos en mi punto de mira desde el mismísimo día que publiqué Princesa. La espera ha sido larga (al menos, para mí) pero el 28/12/11 pude, al fin, ponerle el rótulo “objetivo conseguido” a la primera fase de mi proyecto ‘amazoniano’; que Princesa estuviera disponible en versión Kindle en Amazon.com y todas sus filiales mundiales.

Así que si aún no has tenido ocasión de conocer a Dakota, que sepas que además de frecuentar estas librerías, también puedes encontarlo aquí :)

Amazon España

Amazon USA

Amazon UK

Amazon Alemania

Amazon Francia

Amazon Italia

Ah, y ya puestos… ¿cómo no iba a tener mi página de autora en territorio Amazon? ¡Pues claro que sí! ¿Quieres verla?

Aquí la tienes.

Ahora, a por la segunda fase: que Princesa esté disponible también en papel a través de Amazon. ¡Yupi!